Kate Huber y Marnie Chesterton

15-10-2007

El profesor de economía, Paul Collier, vinculado a la Universidad de Oxford, considera que los Objetivos del Milenio no son una solución práctica. Mientras que en el resto del mundo aumenta la prosperidad y continúa el crecimiento, casi mil millones de personas, de los cuales un 70% vive en el África subsahariana, no se benefician de todo el progreso. Sus economías estáticas los excluyen del mercado mundial, y este grupo humano no se beneficia en absoluto del esfuerzo que se hace por erradicar la pobreza. En otras palabras, ninguno de los Objetivos del Milenio alcanzará a este enorme grupo de personas en los próximos siete años.

Profesor Paul CollierAl ser excluidas de la mundial, estas economías estáticas regionales quedan excluidas también del resto de la humanidad, y el abismo entre los millones que sufren pobreza y el resto del mundo sigue haciéndose más profundo y será aún más difícil de superar.

Economías estáticas
Pese a que no es contrario a los Objetivos del Milenio, Collier considera conveniente verificar si se están logrando resultados, pues aunque también se abordan temas como SIDA y educación, esto no conduce a cambios efectivos, o sea, no son transformativas.  "Desde luego," agrega, "que lo que nos debe preocupar no es eliminar el 50% de la pobreza, sino erradicar la pobreza, y a este respecto estamos fracasando, incluso con los Objetivos del Milenio." A su juicio, estas metas se deben complementar con programas prácticos con verdadero carácter transformativo.

Solución similar
Según el profesor Collier, la situación se puede mejorar enfocando tres políticas que se aplicaron para la reconstrucción de Europa al fin de la Segunda Guerra Mundial: comercio, seguridad y gobernabilidad. Es necesario pasar del mero gesto político a un enfoque verdaderamente serio, reflexionar seriamente sobre los problemas sobre lo que Estados Unidos hizo para la reconstrucción europea, porque hoy día podríamos aplicar las mismas medidas.

Sin embargo, los acuerdos comerciales excluyen de la globalización a muchos países del África subsahariano. Para citar un ejemplo: los acuerdos europeos imposibilitan vender ciertos productos africanos en Europa. Al igual que las guerras civiles y la corrupción internacional, este tipo de convenios sólo contribuye a aislar a los grupos más desfavorecidos, fomenta la divergencia.

Objetivos limitados
Para remediar verdaderamente la situación, precisa el catedrático, es preciso modificar nuestras estrategias, e ir más lejos que los Objetivos del Milenio. A su juicio, tales objetivos son no sólo alcanzables sino que son demasiado modestos. Es posible reducir la pobreza de estos millones de personas, pero no estamos tomando las medidas acertadas para que las economías converjan.

Etiqueta: divergencia, economía, Objetivos del Milenio, pobreza, África subsahariana

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