Tokio es una ciudad muy contaminada, pero comparada con otras mega ciudades, se la puede calificar de sostenible, entre otras cosas, por la poca emisión de CO2 per cápita. A ello contribuye el eficiente transporte público, dice Shobakar Dhakal, experto en medio ambiente del Instituto Nacional de Estudios Medioambientales en Tsukuba, una ciudad satélite de Tokio. Actualmente dirige una investigación internacional sobre la reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2).
Las emisiones de Tokio son altas, como se puede uno imaginar de una de las mayores ciudades del mundo. Pero si se compara las emisiones de CO2 en términos individuales, podremos ver que Tokio es, de hecho, bastante eficiente. Frente a otras ciudades de similares características, Tokio es la ciudad que cuenta, probablemente con el mejor sistema de transporte público y este sistema es muy importante en el manejo energético de una ciudad. Así pues, en términos de CO2 creo que Tokio es una ciudad eficiente", manifiesta Dhakal.
En Tokio ciudad de 15 millones de habitantes, más del 80% de la población utiliza el tren para desplazarse a su trabajo. En el municipio de Tokio de unos 30 millones de personas significa más del 60% . Masaki Ogata es director de JR East, la mayor compañía ferroviaria del mundo, que transporta diariamente a unos 16 millones de personas, la mayoría en la ciudad de Tokio. Ogata se desplaza también en tren a su oficina en Shinjukum un importante centro de negocios en la capital japonesa.
Ogata afirma que se desplaza en tren para ir al trabajo. Generalmente, los ejecutivos de habla japonesa toman el tren por la mañana y por la noche en lugar del coche. Para lograr que los ejecutivos reemplacen el coche por el tren, es necesario que, por una parte, el sistema ferroviario sea más eficiente y, por otra, que resulte más conveniente para los pasajeros. La mayoría de los pasajeros dejará el automóvil para viajar en tren.
En la mayoría de los países, el aumento de salario va acompañado de un mayor uso del coche. Sólo si el transporte público -como en Tokio- es muy eficiente y ofrece buenos servicios, las personas escogerán el tren por encima del coche, incluso los ciudadanos de clase alta, opina Ogata.
Michiel de Lijster es el agregado de tráfico de la embajada holandesa. Estudia el transporte público japonés para la administración holandesa y, frecuentemente, hace de guía para interesados. Según De Lijster, la red de transporte público en Tokio ha llegado a su punto álgido: los trenes van a rebosar en las horas punta. Incluso en algunas itinerario, como la línea Yamano, la línea periférica de Tokio, los pasajeros tienen que ser empujados en los vagones. Unas 10 personas por metro cuadrado. Y el siguiente tren, que llega 3 minutos más tarde, viene igual de lleno. Aunque este hecho sería razón suficiente para renegar del transporte público, pocos tomarían el coche, cuenta De Lijster apretujado también en la línea de Yamano. "Creo que hay pocas opciones. De hecho, no puedes ir en coche porque, por ejemplo no hay sitio para aparcar. Las distancias son excesivas para ir en bicicleta, así que ¿qué queda?: el transporte público. Pero al menos siempre llegas a la hora, los precios son razonables y no hay sorpresas, simplemente, no hay espacio para el coche en las mega ciudades", dice De Lijster.
Sobakar Dhakal, experto en medio ambiente, comparte su opinión. Las ciudades grandes pueden aprender de Tokio- asegura, pues si, en el futuro, quieren continuar siendo accesibles y habitables, deberá invertirse en sus redes de transporte público. No obstante, esta reestructuración de la red ferroviaria sería mucho más complicada que la de Tokio, creada en los años sesenta. Según Dhakal, quizás cuando se desarrolló el transporte público en Tokio, no existía tanta competencia como ahora entre los medios de transporte motorizado. Aún así dice que las mega ciudades tienen que crear un sistema de transporte público. Esto es esencial para resolver no sólo la polución y las emisiones de CO2, sino las redes de congestión y una cantidad importante de factores que los arquitectos urbanísticos tienen que solucionar.
Para Dhakal, un enfoque doble es la mejor opción para las grandes ciudades en desarrollo: encarecer los costes de circulación y el consumo del automóvil, así como hacer del transporte público, como en Tokio, un medio más eficiente. De este modo, los ciudadanos optarán por el transporte público.
Etiqueta: hambre, igualdad de género, medio ambiente, mortalidad infantil, Objetivos del Milenio, pobreza, salud materna, SIDA