Español
>
Especiales
>
Objetivos del Milenio
Capítulo II: Pobres y para colmo excluidos
En este capítulo analizamos el objetivo número uno: La erradicación de la pobreza extrema y el hambre. Las metas dentro de este objetivo son:
-Reducir a la mitad, entre 1990 y el 2015, el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a 1 dólar por día.
-Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas que padezcan hambre.
 |
 |
| Escuche el programa |
Según el centro internacional de investigación, análisis y acción para las políticas de desarrollo, Focus on the Global South, con sede en Tailandia, India y Filipinas, este objetivo número uno "muestra a la pobreza en términos demasiado limitados en lo que respecta a la visión, el alcance y la dirección a seguir. No se trata simplemente de fijar un objetivo numérico que se deba alcanzar en cierto plazo y bajo determinadas condiciones técnicas. Encontrar soluciones duraderas a la pobreza no sólo requiere la implicación activa de los que menos tienen y de la sociedad civil, sino también una mayor comprensión de las causas profundas de la pobreza, de sus consecuencias multidimensionales y de las políticas adecuadas para reducirla".
Varios analistas constatan que da la impresión de que no se pretende combatir la pobreza sino a lo pobres, destacando que el problema del mundo actual es la riqueza excesiva en algunos sectores en detrimento precisamente de los pobres.
La socióloga argentina, Norma Giarracca, dice que hasta el ingreso del modelo económico neoliberal, los pobres eran pobres. Ahora a ello se ha agregado que son excluidos. Varios de los entrevistados responden a la pregunta de si es posible erradicar la pobreza dentro del actual modelo económico.
El director general de la FAO, Jacques Diouf, reconoce que el mundo es injusto en la distribución de la riqueza y en la tenencia de la tierra, pero que existen numerosos ejemplos que muestran características positivas.
En este segundo capítulo, además de los ya citados Norma Giarracca y Jacques Diouf, intervienen el economista chileno Manfred Max-Neef, el director del Centro Tricontinental François Houtart, el sociólogo argentino Atilio Borón, Daniel Tomasini de la oficina del PNUD en Buenos Aires, Rosario Quispe de al Asociación Warmi Sayajsunqo de la provincia argentina de Jujuy y Pedro Arrojo, presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua.
Etiqueta:
hambre,
igualdad de género,
medio ambiente,
mortalidad infantil,
Objetivos del Milenio,
pobreza,
salud materna,
SIDA
Lia,
16-07-2007
- Colombia
Todos creemos que la pobreza no nos va a tocar, pero este sistema económico de mercado que no es sino un capitalismo especulativo donde el capital está acumulado en algunos grupos económicos no los va a tocar, pero es bueno recordar que la Gran Depresión fue la prueba final de la fase de globalización económica que comenzó a mediados del siglo XIX y que fue igual a esta, una prueba brutal en la que el sistema fue destruido. Pero lo más paradójico es que a pesar de esta brutal prueba final de fracaso del modelo del capitalismo especulativo o financiero, se retoma casi igual a finales de los 80ss. Los optimistas discuten que la depresión fue un acontecimiento que ocurrió sólo una vez, que se derivó esencialmente de las consecuencias de la Primera Guerra. Sin embargo hay interpretaciones, no tan optimistas, que se resumen en los que creen que la Gran Depresión fue consecuencia de un sistema que es autodestructivo, un contragolpe de la globalización de los carteles del siglo XIX y que se trató de la debilidad en la regulación institucional que permitió una gran acumulación de capital. Por eso muchos historiadores creen que la historia muestra que la globalización basada en una economía de mercado, fundamentalmente especulativa, que produce una gran acumulación de capital, planta las semillas de su propia destrucción. La tendencia hacia la autodestrucción del capitalismo financiero es por causas económicas inherentes a él, por su propia voracidad y por una tendencia a sobrepasar su propia estructura, y así fue como durante los años de la gran depresión llevaron al mundo al sufrimiento de una gran pobreza.