Ha concluido en la ciudad holandesa de Utrecht el Encuentro Latino Europeo que ha reunido durante dos jornadas a representantes latinoamericanos y europeos en un intento de reforzar y mejorar el diálogo entre ambas regiones.
Europa ha perdido parte del protagonismo del que disfrutó ayer en la primera jornada del encuentro latino europeo y lo ha dejado en manos de América Latina y, de forma secundaria, Estados Unidos.
El profesor de Ciencia Política en la Universidad de California en San Diego, Peter Smith, abrió las discusiones de la mañana, que se centraron en los antecedentes y las perspectivas de la izquierda en América Latina. Smith calificó de ola o marea rosada el proceso político que se vive actualmente en la región, término apropiado porque se aleja de esa creencia tradicional de asimilar el color blanco a la derecha y el rojo a la izquierda comunista.
No todas las izquierdas son iguales
El profesor estadounidense se mostró convencido de la necesidad de hacer diferencias entre las izquierdas latinoamericanas de hoy. No es lo mismo la izquierda radical encabezada por el presidente venezolano Hugo Chávez que la izquierda, sin color por el momento, que representan las alianzas de centro izquierda más moderadas.
En opinión del profesor Smith, el gobierno de Estados Unidos, en concreto la Administración Bush, no ha hecho distinción entre estos importantes matices, y esta falta de precisión en el análisis es un elemento más que ilustra la poca prioridad que tiene la región para el gobierno de los Estados Unidos. La mentalidad de la Administración Bush, la recuperación de la democracia y la ausencia, salvo el caso de Colombia, de conflictos armados en la región, es más que suficiente para considerarla una zona de paz.
Las preguntas más importantes sobre esta ola rosada son saber si tendrá consecuencias para el proceso de globalización, si puede alterar sustantivamente las relaciones entre algunos países latinoamericanos y Estados Unidos, y si las consecuencias para la población de estos países serán duraderas.
Pendientes de Venezuela
El ex ministro de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castañeda, es del parecer que el próximo 27 de mayo supondrá una prueba para la posición de los países de Latinoamérica sobre el gobierno del presidente Hugo Chávez de Venezuela.
Ese día vence la licencia de RCTV y el gobierno ha prometido no renovarle el contrato. Asimismo, ha advertido que, de recibir presiones, convocatorias o condenas de los organismos interamericanos, se retirará de ellos.
¿Cuál será la actitud de los latinoamericanos? ¿Será de condena o defensa del gobierno de Caracas? ¿O de elocuente silencio?
El caso chileno
El catedrático de la Universidad de Leiden, Patricio Silva, cerró la sesión de la mañana y lo hizo refiriéndose al papel de la izquierda en cuanto a la democratización de Chile después de la dictadura militar de Augusto Pinochet. Para la inmensa mayoría de esa izquierda, la figura de Salvador Allende sigue despertando grandes emociones. El profesor asegura que es imposible no incluir en la lista de la izquierda a la presidenta Michelle Bachelet o al ex presidente Ricardo Lagos, porque tanto ellos como su familia han sido protagonistas de uno de los gobiernos de izquierda más famosos de la historia de la región.
En consecuencia, toda omisión es ideológica. Por otra parte, Silva reitera que el Estado chileno no desea transformarse en un adalid o ejemplo a seguir en materia económica y política; por el contrario, en un barrio con dificultades, se impone un bajo perfil y una continuación silenciosa de un modelo exitoso.
Debate ideológico
La prueba de que el tema de las izquierdas latinoamericanas despierta grandes emociones quedó patente en el debate que se originó en la sala una vez que los panelistas presentaron sus exposiciones. La situación de Venezuela genera filias y fobias, mientras algunos se preguntan si la cuestión de los derechos humanos no se estará midiendo con un doble rasero y cierta hipocresía.
Lucha contra la pobreza y la exclusión social
Los organizadores del Encuentro Latino Europeo 2007 no quisieron dejar fuera del programa el debate sobre la situación de pobreza y exclusión social que se sufre en gran parte de América Latina. En este sentido, Rodrigo Carazo, ex presidente de Costa Rica, se preguntó por qué se le daba tanta importancia a Washington en la discusión sobre la realidad de la región.
El representante de la Dirección General de América Latina de la Comisión Europea, Javier Niño Pérez, manifestó que desde Europa no se perciben los cambios que se están viviendo en América Latina con temor o con recelo, sino con gran interés.
Tercera transición
La Unión Europea percibe la actualidad latinoamericana como una tercera transición, después de la transición primera que se vivió en los años 80, como una etapa de consolidación de los principios democráticos, y una segunda transición de consolidación de los principios económicos, que dejó fuera a una gran parte de la población latinoamericana, generando pobreza y exclusión, y que crea la sensación de que las otras 2 transiciones no han servido para gran cosa. La tercera transición debería encaminar a la región hacia sociedades más inclusivas.
Desde la Unión Europea, esta transición parece legítima y necesaria. No asusta que se elija a presidentes como por ejemplo Evo Morales en Bolivia porque es un ejemplo de la alternancia política como punto esencial del juego democrático.
La respuesta europea se fundamenta en dos prioridades:
- La cohesión social desde un punto de vista político y de programas operacionales.
- La integración regional como mecanismo esencial que crea estabilidad en Latinoamérica.
El representante europeo reconoció que la posible aparición de regímenes autoritarios sí preocupa, pero el enfoque europeo es radicalmente distinto al de otros actores, en clara referencia a Estados Unidos.
La exclusión viene de antiguo
Ernesto Ottone, vicesecretario general de la CEPAL, recordó que la base y el origen de la pobreza y la exclusión social en Latinoamérica se remontan a una etapa muy lejana de la historia, después del proceso de colonización. La propiedad de los activos estuvo siempre muy concentrada en pocas manos. Ottone destacó los logros de la economía chilena, donde a la reducción de la pobreza al 18% se añadirá un 3% más, con lo que la pobreza bajará al 15%. Por su parte, la indigencia bajó en 17 años de democracia del 12 al 4% y este año bajará un punto más.
Ottone destacó que no es injusto que unos ganen más que otros, sino que unos no ganen nada.
¿Es posible lograr una mayor igualdad en democracia?, se preguntó Ottone. Es difícil pero posible, siempre que se supere el obstáculo político institucional. Se hace indispensable el desarrollo de sistemas políticos que generen cohesión social, que haya más gobierno de las leyes y menos gobierno de los hombres.
En palabras de Ernesto Ottone, el nivel de dignidad de una sociedad se mide por cómo viven los menos favorecidos. "América Latina necesita democracias sólidas y metas realistas, más cercanas a un humanismo modesto que a un humanismo exasperado".
En el marco de esta lucha contra la pobreza, Daniel Kaufmann, director del Instituto del Banco Mundial en Washington, señaló el crecimiento económico como elemento crucial para la lucha contra la pobreza, aunque en determinados sectores se quiera restar importancia a los indicadores económicos.
Concretar las ideas
Cor van Beuningen, uno de los coordinadores de este Encuentro Latino Europeo 2007 compartió con Radio Nederland Wereldomroep su satisfacción por el desarrollo de las jornadas, pero al mismo tiempo, reconoció estar preocupado por cómo poder poner en práctica toda la teoría que hemos escuchado en estos dos días.
Etiqueta: actualidades, america Latina, derechos humanos, economia, encuentro europeo, entrevistas, europa, Holanda, latinoamerica, noticias, onu, paz, politica, radio, radio nederland, utrecht