Desde la década de los noventa el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, UNDP, comenzó a utilizar una nueva denominación para la seguridad: Seguridad Humana. El apellido resultó alentador para las naciones de América Latina que habían convivido amargamente con la llamada Doctrina de Seguridad Nacional.
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La doctrina se impartía en la Escuela para las Américas que funcionaba en las bases estadounidenses de Panamá. De allí salieron la mayoría de los
oficiales que implantarían dictaduras militares, a partir de los 70, abocadas de la eliminación de partidos, movimientos y organizaciones que buscaban un cambio de la realidad.
Este nuevo paradigma plantea un cambio radical al transformar al ser humano en el objeto principal de la seguridad. Ya no será el Estado el destinatario sino seres con nombre y apellido. La Seguridad Humana reivindica, al mismo tiempo, la necesidad de salir del estrecho círculo de la seguridad entendida como una
defensa en contra de amenazas del terrorismo y el crimen organizado. Siendo una materia fundamental la seguridad debería cubrir aspectos como las necesidades básicas que son las que, finalmente, garantizan seguridad y una vida digna.
No obstante, el concepto así entendido puede dar cabida a una serie de desafíos que no necesariamente se vinculan directamente con la seguridad. En síntesis el nuevo paradigma está aún en gestación y discusión.
Este es el tema que ahora planteamos en este debate Europa/América Latina.
Nuestros invitados son: Mariano Aguirre, Director del Área de Paz, Seguridad y Derechos Humanos de FRIDE; Edelberto Torres Rivas, director de programa de Desarrollo Humano de UNDP, Guatemala; y Bernardo Sorj, profesor de sociología de la Universidad Federal de Río de Janeiro, y Director del Centro Edelstein de Investigaciones Sociales.
Etiqueta: Europa, América Latina, Seguridad Humana, UNDP