Anna Sietske Blok

05-05-2008

Freddie Oversteegen y su hermana Truus eran, de niños, activistas de la resistencia holandesa en la Segunda Guerra Mundial. Allí conocieron, entre otros, a Hannie Schaft, quien más tarde fue fusilada por los alemanes. A ellos está dedicada la exposición "Tres muchachas de la resistencia", en el Museo de la resistencia de Ámsterdam.

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Truus y Hannie disfrazadas, poco
después de una acción
Fotos: colección Museo de la resistencia
"A mi madre no le gustaba esta foto". Estamos con Freddie Oversteegen en la exposición "Tres muchachas de la resistencia", en el Museo de la resistencia de Ámsterdam, y miramos una foto de Freddie con su hermanastro y su hermana Truus. "No lo dijo literalmente, claro, pero esperaba que nos hubiéramos portado mejor". Freddie se ríe abiertamente pero, cuando los acontecimientos del período de la resistencia salen a relucir, calla.

"Aquí no tiene el mismo aspecto que cuando yo la conocí", comenta ante una foto de Hannie Schaft. "Tiene un peinado muy distinto". Fue tras la guerra cuando las hermanas Oversteegen conocieron más de esta luchadora de la resistencia, más conocida como la "muchacha pelirroja". "Ella no hablaba mucho de sí misma. Yo no sabía que se apellidaba Schaft ni de que su verdadero nombre era Jo. Para nosotras era Hannie".

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Hannie Schaft en la cárcel,
poco antes de ser fusilada
Amiga
Las hermanas la conocieron en 1943, en el hospital de Enschede, junto a la frontera alemana, cuando Hannie se había afiliado al Consejo de la Resistencia (RVV). Fue una situación extraña, cuenta Freddie: "Mi tía nos la trajo y dijo: 'aquí tengo una amiga vuestra'. Nosotras no la conocíamos, claro". Pero, ¿tenía algo que ofrecer? "Nos quedamos mirándonos y nadie dijo nada. Fue muy embarazoso, hasta que Truus se echó a reír a carcajadas". A partir de ese momento, todo fue bien.

Freddie era aún muy joven cuando, al inicio de la guerra, se enroló en la resistencia. No tenía aún 15 años cuando ya repartía, durante las fiestas del Día de la Reina en conmemoración del cumpleaños de la reina Guillermina, panfletos con textos como "Holanda tiene que ser libre". Junto con Truus, coleccionaba pruebas personales, dibujaba lemas antialemanes en la calle y esparcía clavos en las carreteras muy transitadas por los alemanes. En 1941, la resistencia pidió a las hermanas que se unieran a un grupo armado de resistencia que luego formaría parte del Consejo de la Resistencia. Su condición de mujer las hacía menos sospechosas.

Disparar no es difícil
A Freddie le encantaba ayudar a provocar incendios; ni un ápice de miedo. "¿Por qué crees que utilizaban a los niños como soldados? Porque tienen menos miedo que los padres y, ya por naturaleza, son un poco desvergonzados. Son más atrevidos".

La función de Freddie en el RVV implicó, más tarde, el asesinato de personas. "Disparar no es difícil, claro", explica, "aprietas el gatillo y seguramente que alguien cae. Es una imagen espantosa. No se olvida, pues las personas están acostumbradas a ayudar a levantarse a alguien que se ha caído. Pero, claro, entonces no, tenías que salir como alma que lleva el diablo".

 

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Freddie Oversteegen:
"Teníamos plena esperanza
de que Hannie apareciera"
Tras la guerra fue difícil asumir los hechos. No ha visto las famosas películas de guerra y, al principio, si quiera podía ver televisión, confiesa Freddie. "El sonido de un avión ya era horrible. Enseguida pensaba en las bombas". Recuerda el bombardeo de Enschede, cómo un joven se tumbó encima de su hermano pequeño para protegerlo. "Un bombardeo es tan espantoso, no puedes huir. Y cuando termina oyes a la gente gritar pero, ¿quién tiene a mano un martillo para rescatarlos de los escombros? Tenía que ir a buscarlo pero todo estaba destruido".

Sola
Ahora ya mira la televisión pero los recuerdos de la guerra aún la emocionan. Le duele, sobre todo el destino de Hannie. "Teníamos plena esperanza de que Hannie apareciera. Y ahora parece que fue asesinada en las dunas. Sola. Nadie le sostuvo la mano, caminó sola hacia el lugar, nadie le dirigió unas palabras. Debió de tener muchísimo miedo".

"Siempre pienso en ello, y no solamente en Hannie. Mataron a tantas personas entre nosotros. Pero este era nuestro grupo. Sólo pienso en lo espantoso de lo ocurrido. Eso no se olvida nunca".

Etiqueta: Freddie Oversteegen, Hannie Schaft, hermana Truus, Holanda, holandesa, resistencia, Segunda Guerra Mundial

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