La violencia sexual se utiliza de forma premeditada como una de las armas de guerra más eficiente y cruel. En la ultima década, los testimonios de mujeres que han sufrido tortura o abuso sexual en el transcurso de conflictos armados, como los de Ex Yugoslavia, la región de los Grandes Lagos, Colombia o Sudán, han salido a la luz pública para mostrar un crimen que no es nuevo, un arma de guerra que ha sido utilizada por los hombres desde que la guerra existe.
"Los caminos recorridos por mujeres como soldados, líderes, activistas, sobrevivientes y víctimas (...) tienen que ser todavía mucho más debatidos y mucho mejor comprendidas sus implicaciones". Henda Ducados (2004). Radio Nederland Wereldomroep presenta una serie radiodocumental sobre la violencia de género en tiempo de guerra realizado por la productora Lola Mora y con la colaboración de Cordaid.
A inicios del siglo XX las víctimas civiles en los conflictos armados representaban un 10% de los muertos; hoy son el 95%. Desde hace más de medio siglo, la población civil se ha convertido en el principal blanco de las acciones militares de cualquier conflicto armado o guerra, especialmente las mujeres y las niñas. La población no armada, la más vulnerable, es la que sufre las represalias del “enemigo”, y el cuerpo de las mujeres, en concreto, se ha convertido en un campo de batalla.
La violencia sexual se utiliza de forma premeditada como una de las armas de guerra más eficiente y cruel. En la ultima década, los testimonios de mujeres que han sufrido tortura o abuso sexual en el transcurso de conflictos armados, como los de Ex Yugoslavia, la región de los Grandes Lagos, Colombia o Sudán, han salido a la luz pública para mostrar un crimen que no es nuevo, un arma de guerra que ha sido utilizada por los hombres desde que la guerra existe.
La violencia sexual se utiliza de forma premeditada como una de las armas de guerra más eficiente y cruel. En la ultima década, los testimonios de mujeres que han sufrido tortura o abuso sexual en el transcurso de conflictos armados, como los de Ex Yugoslavia, la región de los Grandes Lagos, Colombia o Sudán, han salido a la luz pública para mostrar un crimen que no es nuevo, un arma de guerra que ha sido utilizada por los hombres desde que la guerra existe.