Hace apenas una semana la Exposición Internacional 2008, que se celebra en la ciudad española de Zaragoza, abría sus puertas. Su lema: agua y sostenibilidad. Sin embargo, comienzan a surgir voces críticas que ponen en duda éste enfoque. Ecologistas en Acción ha puesto en marcha una campaña de rechazo a la llamada "fiesta del agua".
Según afirma la organización conservacionista, que ha hecho un llamamiento público para que los ciudadanos no apoyen la Expo de este año, no están de acuerdo con los supuestos beneficios que el macro evento puede traer a la ciudad de Zaragoza y, en especial, al Río Ebro. Si bien es cierto que las instalaciones se encuentran en un marco incomparable a orillas de dicho río, la construcción y el acondicionamiento de la zona en términos medioambientales plantea ciertos interrogantes.
Radio Nederland habló con Erica González Briz, coordinadora de Aguas de la organización Ecologistas en Acción, sobre los aspectos más preocupantes y el impacto medioambiental que podría derivarse de su celebración: "Hay muchas causas por las que nosotros nos oponemos a apoyar la Expo. Por eso conminamos a otros grupos y organizaciones sociales a no apoyarla", afirma Erica González, "Principalmente por los impactos que ha conllevado la construcción de la Expo, los intereses que existen detrás y quienes están participando y financiando ese evento". Desde la organización ecologista aseguran que la propia construcción de las instalaciones ha supuesto unas obras insostenibles e impactantes dentro del propio río: "Se ha vaciado el fondo y se ha dejado sin el ecosistema que tenía para que pasen los barcos de turistas"
La ciudad como marca
Son precisamente esos intereses, económicos, turísticos y empresariales, los que desvirtúan lo que debería ser un foro de debate sobre el problema del agua, sobre la sostenibilidad y, sobre todo, la protección del medio ambiente y los recursos naturales.
Según Ecologistas en Acción, la idea de los organizadores es convertir Zaragoza en lo que ellos llaman una ciudad-empresa. Así lo explican en el manifiesto recientemente publicado: "Ciudad - marca o ciudad - empresa porque acelera la transformación urbana, pero sobre todo porque genera el consenso de los agentes económicos y sociales (...) Así se va generando un patriotismo de ciudad donde no hay intereses encontrados, donde lo que es bueno para la ciudad es bueno para sus ciudadanos, donde no hay apenas debate, donde no hay fisuras acerca del modelo de desarrollo".
La Expo de Zaragoza, construida a lo largo de 25 hectáreas, cuenta con 140 pabellones donde están representados los 105 países que participan en ésta edición, entre ellos, 18 países latinoamericanos. Además, la inversión del evento alcanza los 900 millones de euros, a los que hay que sumar otros 1500 millones para la mejora de infraestructuras en la ciudad de Zaragoza. Los esfuerzos económicos y logísticos para poner a punto todos los detalles de la Expo son evidentes, algo que sin duda impulsará la economía de la región y atraerá a turistas de todo el mundo. Por eso, grandes patrocinadores, empresas y multinacionales, han mostrado desde el primer momento su apoyo a la muestra internacional.
¿El agua como protagonista?
Tal como recoge el manifiesto lanzado por Ecologistas en Acción, se declaran en absoluta oposición a éste modelo de desarrollo. Para ellos resulta paradójico utilizar el agua y el desarrollo sostenible como carta de presentación para el evento. Erica González, de Ecologistas en acción, cree que el mismo diseño de la muestra "está orientado a lo que son las Expo, que al fin y al cabo son eventos publicitarios. En este año lo que se ha dado es un lema sobre la sostenibilidad del agua porque, como expresamos en el manifiesto, es algo que llama mucho a la ciudadanía", asegura la ecologista, "porque además el agua es un recurso absolutamente vital, que en el Estado español esta manifestándose con muchos problemas, porque somos un país con escasez de agua. Hablar sobre la sostenibilidad sensibiliza y utiliza sentimentalmente a la ciudadanía. Todo esto en un marco publicitario donde muchas empresas le dan la vuelta a su actividad y la presentan como un beneficio social o ambiental".
Por todo ello y, mientras dure la muestra internacional, los colectivos que componen la Asamblea Expo-No seguirán proponiendo actividades de crítica y denuncia.
La clausura de ésta edición de la Exposición Internacional será el próximo 14 de Septiembre. Para ese entonces, se estima que alrededor de 7 millones de personas la hayan visitado. Será el momento de evaluar, en todos los aspectos, si ha merecido la pena.
Etiqueta: Agua, agua y sostenibilidad, España, Exposición Internacional 2008, Zaragoza