En Filipinas, casi 200 personas han sido acusadas de asesinato. Están considerados como coautores de un baño de sangre en noviembre del pasado año, en el que murieron 57 personas.
Entre los acusados, se encuentra el ex gobernador Andal Ampatuan sénior, jefe del poderoso clan Ampatuan. Su hijo, Andal Ampatuan junior, ya había sido acusado anteriormente. Según el ministerio público, Ampatuan junior y sus partidarios cometieron los asesinatos para evitar que un rival político tomara parte en las elecciones a gobernador que tendrán lugar en mayo.
Los Ampatuans fueron durante largo tiempo los más poderosos en la provincia de Maguindanao y están vinculados a la presidente de Filipinas, Gloria Arroyo.
























