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Colombia: el vigilante vigilado

* Francisco Rey Marcos

03-11-2008

La fulminante decisión del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, de cesar a 27 miembros de las Fuerzas armadas, entre ellos tres generales, por su supuesta implicación en los llamados "falsos positivos" -asesinatos cometidos a jóvenes de barrios marginales y presentados como bajas en combate - ha sido, sin duda, la noticia de la semana en una Colombia en la que no faltan las noticias de calado nacional e internacional. En efecto, en los últimos meses, el país andino se ha convertido en un verdadero hervidero de noticias de alcance y su presidente rara vez se baja de las portadas de los medios de comunicación. Con todo lo que ello tiene de positivo pero también de arriesgado.

Uribe300.jpgEn esta ocasión, además, ha mostrado buena cintura política y ha reaccionado con presteza a unos acontecimientos que minaban su credibilidad y la de su política de seguridad democrática. Por ello, su atrevimiento al tomar una decisión absolutamente imprevista, valiente, e inusitada para su país y, especialmente para el ejército colombiano, debe ser valorado positivamente. Y así ha sido por la mayor parte de analistas, medios de comunicación y otros sectores de la sociedad colombiana. Hasta el progubernamental y conservador Diario El Tiempo que hasta ahora no había alentado este tipo de medidas, no dudaba en calificarlo como purga histórica y añadía "estos falsos positivos deslegitiman al Ejército, sobre todo cuando los casos son tantos como para seguir con la tesis de las manzanas podridas. Por eso es vital no parar aquí y extirpar de raíz un mal ligado a una arraigada cultura militar, según la cual hay que producir bajas no importa cómo". Y ese es el problema, continuar. Y no parece que el Gobierno esté dispuesto a ello y a profundizar en las investigaciones de los otros 760 militares sospechosos y que están siendo investigados y a continuar con la vigilancia de este tipo de actos.

Hasta ahora el patrón de respuesta ante estos hechos impuesto por el Ministro de Defensa Juan Manuel Santos había sido el de negar la mayor. Como decía irónicamente el analista Oscar Collazos "el Gobierno convirtió en práctica desmentir primero, averiguar después y, finalmente, aceptar la evidencia". En este caso la evidencia se acepta solo a medias, y más parece que se trata de una "operación lastre" para quitarse los aspectos más gruesos de un problema que condicionaba cualquier legitimidad democrática, que de una verdadera convicción y compromiso por acabar con este tipo de crímenes. No olvidemos que la decisión de Uribe se producía en unos momentos en los que se encontraba visitando el país la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Navi Pillay, y en días en los que muchas organizaciones de Derechos Humanos como Amnistía Internacional, International Crisis Group, Human Rights Watch y otras han publicado informes que dejan pocas dudas sobre la generalización de este tipo de prácticas y sobre los crímenes cometidos por los grupos armados, especialmente las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y los aún existentes grupos paramilitares, pero también por el aparato del Estado.

Las conclusiones de la visita de la Sra. Pillay, que son muy matizadas y reconocen los avances y voluntad del Gobierno colombiano para investigar estos hechos, pero que también muestran preocupación por las ejecuciones extrajudiciales, han ocasionado una vez más la vuelta al patrón clásico de respuesta por parte de Uribe: negar las críticas y arremeter contra quien las hace. Es decir, no dejar que otros, en este caso el organismo de Naciones Unidas con la responsabilidad de hacerlo, realice la menor crítica a su actuación. Aunque ésta esté basada en los mismos datos que él aportó. El vigilante que no quiere ser vigilado.

Pero junto a estos acontecimientos, otras dos margaritas se deshojan estos días que pueden afectar al futuro colombiano y a sus posibilidades de caminar hacia la paz. La primera de ellas, las elecciones estadounidenses, ya que dependiendo de quién sea el próximo presidente de Estados Unidos, cuestiones clave como el Plan Colombia o el Tratado de Libre Comercio podrán tomar uno u otro rumbo. Y eso es crucial para un posible cambio de la situación. La segunda, la decisión de si el presidente Uribe puede ampliar su mandato a un tercer periodo o si ello no es posible. En la primera de ellas la respuesta será pronto. En la segunda, deberemos esperar algo más. Pero al final, como en los Oscar cinematográficos tendremos aquello de "and the winner is...". Y esperemos que eso sea bueno para el pueblo colombiano.

* Francisco Rey Marcos - Codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH)

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Etiqueta: Colombia, falsos positivos, Juan Manuel Santos, Álvaro Uribe

Opinión de los lectores:


Otro loco en esta ciudad, 06-12-2008 - Colombia

Hay tanto que decir sobre Colombia, que a veces uno no sabe por dónde empezar. Uno mismo y su entorno. Salgo de mi casa después de haber terminado semestre y con ganas de mucha rumba. En las calles del centro internacional de Bogotá se ve el afán de dar una nueva cara a esa Bogotá pobre, que está en los cerros y que las oficinas del grupo financiero del Valle quiere ocultar. Imagínense, estas cosas las hacen en nuestra propia cara. Tengo mucho dolor porque en esta mañana hay caos y miles de injusticias que pasan por mi cara y no sé qué hacer. Lo mismo siente la gente. Estamos dopados.


lazaro diaz, 05-11-2008 - usa

exelente decision la del presidente alvaro uribe como siempre tomando decisisones sabias , recientemente en el dia hpy el general en jefe del ejercito col,ombiano mario montoya acaba de renunciar , al igual que el el ministro de defensa de dicho pais tambien deberia seguirle los pasos , en un pais que lucha desde hace mas de 40 añ0s contra el terrorismo no puede darse el lujo de mantener dentro de sus filas militares semejantes asesinos y criminales , por que tanta culpan tienen los que ejecutaron la accion como los que lo supieron y la callaron todos por igual deberian ser juzgados por un tribunal primero colombiano y despues por el tribunal internacional sobre los crimenes de guerra con sede en la haya donde todos los criminales han sido juzgados eficientemente.


Robert Lewis Z., 04-11-2008 - Colombia

EL EJÉRCITO COLOMBIANO DEBE SER DISUELTO. Los crímenes del Ejército y Unidades de Inteligencia y Seguridad de Colombia, ejecuciones extrajudiciales -llamadas “falsos positivos”-, de miles de personas inocentes, en general humildes, secuestrados, asesinados, disfrazados de “guerrilleros” y presentados como “muertos en combate”, en espera de recompensas y prebendas, es una ignominia sin antecedentes en ninguna nación medianamente civilizada y resultan intolerables. Se suman a una larga cadena de muchos otros delitos de lesa humanidad y superan los crímenes de Pinochet o los de las dictaduras del Cono Sur o de los sátrapas centroamericanos. Nada de esto hubiera sido posible sin la autorización y soporte de la élite económica y política del país, caracterizada por su codicia, falta de escrúpulos y ambición de poder. La solución no vendrá con unas cuantas destituciones y renuncias. El llamado Ejército de Colombia debe ser disuelto y el gobierno actual destituido completamente. Robert Lewis Zapata. Colombia.


Alejandra , 04-11-2008 - Colombia

No cabe duda de que la decisión tomada por el Presidente Uribe es de admirar, particularmente por ser este un Gobierno que ha basado todas sus politicaza en una estrategia de militarización y fortalecimiento de las capacidades de la fuerza publica en todo el territorio físico y en los territorios simbólicos y cotidianos de los colombianos y las colombianas. Sin embargo, no deja de ser preocupante que como claramente dice el Sr. Rey, estas acciones se centren el medio de la visita de la Alta Comisionada, de la publicación de informes de organizaciones de DDHH y de la movilización de centenares de indígenas que pretenden hacer visibles la invisible situación en la que se encuentran; Informes y movilización que el Presidente ha desestimado categóricamente una y otra vez, pese ha estar en medio de una sociedad que ha conocido de la parapolitica, la fracpolitica, que ha descubierto los falsos positivos, que ha sufrido las escuelas de la muerte y mutilación, el surgimiento grupos terroristas de desmovilizados, etcétera, etcétera, etcétera…..Que mas tendremos que saber, para entender que mas que cualquier otros somos nosotros quienes debemos vigilar las acciones de nuestros gobernantes?


OpiniónRN, 03-11-2008 - Col

parece que el articulista graduó a Francisco Santos como Ministro de la Defensa.... desde cúando? ~Francisco santos es vicepresidente. El ministro de Defensa es Juan Manuel.


Jose Martinez, 03-11-2008 - florida

Que tal?. Para entender esta decision hay que interpretar lo que dijo Juan Bosch ,"En politica hay cosas que se ven y otras que no se ven y las que no se ven son mas importante que las que se ven" Atte. Jose Martinez 11-03-2008 Baha'i-12-165


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