El presidente Hugo Chávez promulgó 26 leyes el último día en que gozó de poderes legislativos especiales aprobados hace un año y medio por la Asamblea Nacional, acentuando el control estatal sobre los estamentos políticos, económicos y militares del país. Las normales legales fueron promulgadas el jueves 31 de julio, pero sus textos íntegros fueron publicados esta semana en Gacetas Oficiales extraordinarias.
| Durante el programa Aló Presidente número 316 el Presidente venezolano resaltó la importancia de estos instrumentos jurídicos, específicamente la nueva Ley de la Fuerza Armada. Foto y fuente : Presidencia de Venezuela. |
- Ley orgánica del transporte ferroviario nacional.
- Ley orgánica de seguridad y soberanía alimentaria.
- Ley del régimen prestacional de vivienda y hábitat.
- Ley para la defensa de las personas en el acceso a los bienes y servicios.
- Ley de crédito para el sector agrario.
- Ley para el fomento y desarrollo de la economía popular.
- Ley de salud agrícola integral.
- Ley para la promoción y desarrollo de la pequeña y mediana industria y demás unidades de producción social.
- Ley orgánica de la Administración Pública.
- Ley de canalización y mantenimiento de las vías de navegación.
- Ley orgánica de la Administración Financiera del Sector Público.
- Ley de reforma parcial de la Ley orgánica del Sistema de Seguridad Social.
- Ley orgánica de simplificación de trámites administrativos.
- Ley del Banco de Desarrollo y Social de Venezuela.
- Ley del Banco Agrícola de Venezuela.
- Ley orgánica de la Fuerza Armada Bolivariana.
Entre estas leyes partidarios del presidente y opositores señalan como las más importantes las de "Seguridad y soberanía alimentaria", de "Defensa de las personas en el acceso a bienes y servicios" y la "Ley orgánica de la Fuerza Armada Bolivariana".
Mano dura contra desabastecimiento, agio e inflación
La ley de "Seguridad y soberanía alimentaria" y la de "Defensa de las personas en el acceso a bienes y servicios" aumentan el control estatal sobre la economía y pavimentan el camino hacia el Socialismo del Siglo XXI que propugna el mandatario venezolano.
Se pretende con ellas "superar el hambre como elemento estructural capitalista y la progresiva disminución de la intervención de capitales especulativos" en el mercado alimentario, según su texto.
"El acaparamiento, la especulación y la presión inflacionaria con motivos políticos" serán sancionados con penas de hasta tres años de cárcel para los infractores, se advierte en las normas.
Esta ley "regulará toda la cadena de producción y distribución de alimentos (...) y además, garantizará que los alimentos lleguen a las zonas deseadas y no se produzca ningún tipo de desviación", explicó el viceministro de Economía Agraria del ministerio de Agricultura, Richard Canán.
La nueva legislación precisa que el Estado es el encargado de "formular, dictar, ejecutar y supervisar las políticas agroalimentarias", dejando sin margen a la iniciativa privada, que ni siquiera podrá intervenir a la hora de fijar los precios de los alimentos, potestad privativa del Ejecutivo.
En sus 172 artículos, la ley crea una "reserva alimentaria estratégica" bajo control estatal y dispone la intervención de "consejos comunales regionales", que junto a representantes del Ejecutivo determinarán qué rubros se deberán consumir por región para equilibrar la distribución de alimentos.
Oposición
El presidente de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea), Pedro Baraybar, expresó su preocupación por la regulación del sector y consideró que se vulnera la libertad económica de las empresas.
"El impacto en primera instancia que podemos determinar es que el Estado decidirá qué es lo que se debe comer, cuánto y dónde", dijo a la prensa.
El conjunto de la oposición afirma que estas leyes introducen elementos de la reforma constitucional oficialista que fue rechazada en referéndum en diciembre pasado y las tildan de una "reforma disfrazada".
"Acá no tenemos Constitución, ni ley y el presidente hace lo que quiere", comentó el ex ministro del Interior Luis Miquilena, mentor político del presidente Chávez y hoy un acérrimo opositor.
"La Fuerza Bolivariana va a fortalecer a la Fuerza Armada"
La nueva ley de la Fuerza Armada venezolana, que ahora se llama "Bolivariana", concentra el poder en el presidente, quien ostenta el grado militar de comandante en jefe, destacaron analistas este jueves.
La ley hace depender de la Presidencia a la milicia, y también todos los aspectos operacionales de los cuatro componentes de la Fuerza Armada.
"La ley de la Fuerza Armada es maravillosa. No permitamos que la oligarquía apátrida confunda a nadie, su objetivo es fortalecer a la Fuerza Armada", defendió Chávez la noche del miércoles, en un acto con militares.
Contrarios
Pero para el general retirado y ex ministro de la Defensa, Fernando Ochoa Antich, la nueva legislación se produce porque "Chávez está en una carrera contra el tiempo. Sabe que está debilitado ante los venezolanos y quiere concentrar la mayor cantidad de poder para que una derrota electoral no comprometa la estabilidad de su gobierno".
Según Ochoa Antich, el nuevo decreto refuerza además el papel de la milicia como un cuerpo separado y politizado.
"Con la ley anterior (2005) se creó una reserva fuera de la estructura de la Fuerza Armada. Ahora se forma una milicia y se la vincula a los consejos comunales. Esa milicia va a ser politizada", aseguró el general.
La milicia responde a la nueva doctrina militar de "guerra asimétrica" elaborada ante el supuesto de una invasión por parte de un país extranjero. "Sigue siendo parte de la institución de Defensa, pero es paralela, depende de la Presidencia y está separada del ministerio de la Defensa", explicó el general retirado Alberto Müller Rojas, directivo del gobernante Partido Socialista Unido.
Pero para Ochoa Antich el verdadero objetivo de la milicia es que el presidente cuente con un cuerpo armado que le sea leal ante una adversidad interna, como una rebelión.
Bolívar, de por medio
Otro punto polémico de esta ley ha sido la propia denominación de Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que ya fue planteada en la propuesta de reforma socialista de la Constitución, rechazada el pasado 2 de diciembre en referéndum.
"El término bolivariano, antes de Chávez, se relacionaba con (el Libertador, Simón) Bolívar, pero la utilización que se ha hecho de su figura ha establecido una vinculación estrecha con el gobierno actual", dijo Ochoa Antich.
"Esto tiene consecuencias muy delicadas, porque el sistema político venezolano es pluralista y eso exige una Fuerza Armada apolítica", comentó Ochoa Antich.
En cambio, el almirante Orlando Maniglia, también ex ministro de la Defensa, asegura que la denominación "Fuerza Armada Bolivariana" no tiene carga ideológica.
"La Fuerza Armada de Venezuela se formó en función de la independencia y gracias a la gesta de nuestro Libertador. Se trata de exaltar una condición histórica, no política" enfatizó.
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Etiqueta: Asamblea Nacional, Chávez, leyes
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