La firma de contratos de armas y una alianza energética es el saldo que hasta el momento el presidente venezolano Hugo Chávez ha alcanzado en su gira por Europa, que incluye Rusia, Bielorrusia, España y Portugal.
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"El proceso de compra de armamento, o es un proceso de fortalecer los poderes de fuerza de Venezuela contra enemigos supuestos, como podrían ser Estados Unidos o Colombia, o es parte de un proceso de apaciguar un poquito los ánimos de las fuerzas militares", sostiene Ivan Briscoe, especialista en relaciones internacionales de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, FRIDE.
Contratos millonarios
Briscoe calcula en dos mil millones de dólares las importaciones y compras de arma en los últimos años y otros mil millones más en esta última compra, que incluiría aviones, fusiles, helicópteros, transporte y sistemas aéreos de defensa de corto, mediano y largo alcance.
"Estas compras de armamento han sido utilizadas por el gobierno y por los militares para hacer ciertas redes de negocios, con un cierto nivel de corrupción que es innegable en las compras de armas de Rusia y de otros países. Chávez lo tolera porque reconoce lo importante que es tener el apoyo de las fuerzas militares venezolanas, que pueden suponer un nido de oposición", afirma el especialista.
En Europa, la visita de Chávez es vista también como un intento de reivindicación de parte del mandatario venezolano y de un "amiste" social con la comunidad internacional de este lado del planeta tras el impasse que tuvo con el Rey Juan Carlos en la Cumbre Iberoamericana en Chile.
"Después de haber insultado en varias ocasiones no sólo al rey Juan Carlos sino a otros líderes mundiales, Chávez ha tenido mucha presión interna para suavizar un poco su política y cambiar sus prioridades; y en esos términos hay que reconstruir la relación con España, pues tiene muchas relaciones comerciales e históricas con ella".
Chávez ya había dado un primer paso en la suavización de relaciones con otros países. Fue hace un mes cuando dijo que las FARC tenían que dejar las armas. "En ese momento se dio cuenta de que no podía seguir agrediendo a todo el mundo", dice Briscoe, y agrega que "Chávez podrá seguir agrediendo a algunos países, pero debe conservar amistades más allá de su círculo bolivariano de Cuba, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, pues eso no le da el poder suficiente en la diplomacia internacional".
*Ivan Briscoe es especialista en relaciones internacionales de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, FRIDE.
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Etiqueta: armas, Bielorrusia, España, Europa, FRIDE, Hugo Chávez, Ivan Briscoe, Juan Carlos I, Portugal, Rusia