Los presidentes de América del Sur se han congregado por algunas horas en la isla de Margarita, en el Caribe venezolano, para buscar soberanía energética, lo que se traduce en desarrollar el mercado y la infraestructura para que la energía que producen sea una palanca en la búsqueda de su desarrollo y de superar asimetrías y pobreza.
Tan sólo los presidentes de Perú, Alan García, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, por razones de sus agendas internas, han dejado de asistir. No faltó ni el ecuatoriano Rafael Correa, jubiloso por el triunfo alcanzado en la consulta sobre la Constituyente en su país este domingo, ni la chilena Michelle Bachelet, incomodada por una polémica entre el Senado de su país y el anfitrión Hugo Chávez porque el gobierno venezolano dejará sin señal a una televisora opositora.
Es que las oportunidades y negocios son muy apetitosos: antes de llegar a la isla, en Barcelona, en la costa firme venezolana, Chávez y el mandatario brasileño Luiz Inázio Lula da Silva pusieron la piedra fundacional de un complejo petroquímico binacional que costará 5.000 millones de dólares y producirá al año varios millones de toneladas de etileno, polietileno, prolipopileno, vinilos y soda cáustica.
Hay asociaciones por doquier: tender un gasoducto desde el Caribe venezolano hasta el Río de la Plata, otro en el norte de Venezuela y Colombia, construcción de refinerías, tendidos eléctricos que traspasan las fronteras, y, más recientemente, el impulso a la agricultura para combustibles como el etanol.
Lula y su homólogo estadounidense George W. Bush pactaron el mes pasado impulsar un mercado global para el etanol, combustible que se obtiene de la caña de azúcar, el maíz, la mandioca y otros cultivos. Chávez, como su par cubano Fidel Castro, se opuso desde entonces a ese proyecto invocando razones ambientales y éticas, pues "debemos producir comida para los hambrientos, no para los autos de los ricos", según dijo.
Cuando se esperaba un choque entre Brasil y Venezuela a propósito del etanol, he aquí que la cuestión ha sido zanjada. El documento que se adoptará en Margarita establecerá "algo que para nosotros es fundamental: no hay oposición entre biocombustibles y combustibles fósiles, sino que hay complementariedad y experiencias nacionales distintas", dijo el principal asesor de Lula en asuntos internacionales, Marco Aurelio García.
"No hay recetas, sino fórmulas que pueden combinarse. Aquí tenemos gas, petróleo, recursos hidroeléctricos, energía eólica y hasta nuclear", dijo García. "Si tenemos inteligencia en hacer esa combinación, vamos a transformar a América del Sur en la más grande potencia energética del mundo".
Etiqueta: America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, europa, Holanda, latinoamerica, media, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio, radio nederland, unesco, unicef