En contra de los deseos de la mayoría de la población, los senadores uruguayos rechazaron esta semana la despenalización del aborto. La propuesta, incluida en el proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva, naufragó debido a dos votos en contra del oficialista Frente Amplio.
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La votación en el Senado no estuvo exenta de incidentes, pues tuvo que ser suspendida el martes por una amenaza de bomba que se recibió en la sede del Congreso.
Finalmente y tras dos sesiones de intenso debate, los legisladores aprobaron la generalidad del proyecto de ley, a excepción del capítulo que habilita a la mujer a "decidir la interrupción de su embarazo durante las 12 primeras semanas de gravidez" alegando situaciones de penuria económica, familiares o de edad.
Posiciones encontradas
La senadora de la coalición oficialista Frente Amplio (izquierda) y cardióloga, Mónica Xavier, una de las impulsoras de la propuesta, lamentó que ésta no haya prosperado en su totalidad y afirmó que "el aborto se ha utilizado históricamente en Uruguay como un método de anticoncepción, por lo que aspiramos ante esas situaciones a ganar en seguridad sanitaria, salvaguardar la vida de la mujer y evitarle consecuencias de salud".
Por su parte, el senador oficialista Alberto Cid, quien en la anterior legislatura votara a favor del proyecto, justificó su negativa de la jornada por "razones políticas", a la luz del anuncio del primer mandatario y como forma de evitar un conflicto entre el Legislativo y el Ejecutivo.
A principios de semana, grupos religiosos y laicos que se oponen al aborto y que forman la Coordinadora Nacional por la Vida, realizaron una manifestación en el centro de la capital. Uno de los presentes fue el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, quien señaló que "es una urgencia prioritaria que el Parlamento se oponga a esta ley", al tiempo que aseguraba no tener dudas sobre "la coherencia del señor presidente. Estoy seguro que si sale (la ley), la va a vetar".
No es definitivo
En Uruguay se practican 33.000 abortos al año, según datos que manejan el Parlamento y la Asociación Uruguaya de Planificación Familiar. Sin embargo, fuentes judiciales estiman que la cifra real supera el doble de esa cantidad, producto de la acentuada práctica clandestina, que deriva cada año en medio centenar de procesamientos y casi una docena de muertes.
Tras fracasar esta instancia, los propulsores de la despenalización anunciaron que insistirán en la presentación del proyecto ante la Cámara de Diputados, lo cual posibilitaría una segunda oportunidad en el Senado.
Entrevistada *Majila Camilo, periodista de la emisora SODRE, en Uruguay.
Etiqueta: aborto, despenalización, Senado, Tabaré Vázquez, Uruguay