El Parlamento peruano consta de 120 congresistas. El partido gobernante tiene a nivel de representación política la primera minoría, es decir los parlamentarios apristas suman tan sólo 36 miembros. Durante los dos años del gobierno, el aprismo ha tenido como aliado a los fujimoristas. Para la mayoría de los ciudadanos, no se trata de un pacto de estabilidad o de gobernabilidad, sino de un pacto por la impunidad.
El pueblo peruano decidió en las elecciones nacionales del 2006 no darle la mayoría congresal al partido del socialdemócrata Alan García.
Búsqueda de alianzas
Alan García, presidente de Perú
Debido a lo anterior, el APRA busca siempre, al comenzar el año de labores legislativas, establecer alianzas que le permitan obtener mayoría en el Congreso y por ende estabilidad política. Históricamente en el Perú, con excepción del Gobierno del ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), los Gobiernos que no tuvieron mayoría en el Parlamento fueron interrumpidos por sendos golpes de Estado.
En los dos años de gobierno transcurrido y en el tercero que comenzó el 28 de julio, el aprismo tuvo como aliado en el Congreso a la bancada fujimorista. Se trata del grupo que respalda y acompaña a quien aún la justicia no termina de juzgar por delitos de lesa humanidad: el ex presidente de origen japonés Alberto Fujimori.
Pacto por la impunidad
Sin embargo, para la mayoría de los ciudadanos, la alianza del APRA gobernante con los 13 disciplinados fujimoristas en el Congreso no es un pacto por la estabilidad ni por la gobernabilidad, sino que se trata de un pacto por la impunidad. ¿A qué nos referimos?
Para entender esta alianza política, hay que recordar las acusaciones de delitos por corrupción y contra la vida que pesaban contra Alan García, tras su primer gobierno (1985-1990). Principalmente la acusación por violación a los Derechos Humanos en un caso, en que aún la Corte Interamericana de Derechos Humanos solicita revisión judicial. En 1986, la Marina de Guerra del Perú a partir de una orden presidencial, bombardeó y ajustició a una centena de senderistas en la isla penal "El Frontón", buscando develar un motín carcelario.
Hay incluso testimonios que señalan que aquellos que se habían rendido y que iban saliendo uno a uno fueron asesinados por las Fuerzas Armadas. Todas esas acusaciones que pesaban contra García fueron declaradas prescritas en el año 2000 por el poder judicial, que aún controlaban Fujimori y Montesinos. Ése es realmente el punto de partida de esta alianza. La llamada "Alianza por la Impunidad".
Privilegios para Fujimori
Los representantes en el Congreso del ex dictador Alberto Fujimori están buscando incesantemente que el Ejecutivo intervenga para otorgarle beneficios carcelarios a su líder preso. Cambiar detención efectiva por domiciliaria, mayor horario de visitas, etc. Lo difícil y complejo de todo esto estribaría en que el fin último del fujimorismo es garantizar la libertad y por ende la impunidad del dictador en los casos que se le siguen por el asesinato de nueve estudiantes y un profesor en la Universidad "Enrique Guzmán y Valle", la Cantuta, y por la matanza de Barrios Altos.
En el primer caso fueron sacados por la noche y a la fuerza nueve estudiantes y un profesor del campus, llevados a un descampado camino a la sierra central, asesinados a balazos por personal militar, rociados con cal y kerosene y posteriormente enterrados superficialmente en un conjunto de fosas descubiertas en la década pasada. El otro caso es el asesinato de 15 personas en una fiesta en el centro de Lima supuestamente vinculadas a Sendero Luminoso. En esa acción un niño perdió la vida.
En medio de todo esto, el APRA hace lo imposible por mantener contento a su socio, no pueden darse el lujo de perder la mayoría en el Congreso y al mismo tiempo que comiencen a aflorar evidencias y testimonios de las posibles corruptelas del primer gobierno de Alan García, de las cuales se cree que Fujimori y Montesinos atesoran a manos llenas.
Beneficios para el fujimorismo
La historia termina así. El fujimorismo ya comenzó a cobrar los dividendos de su apoyo al partido de Gobierno en la elección de la mesa directiva del Parlamento. Pequeñas muestras de ello:
Fujimori recibe en su celda la visita del ministro del Interior.
El día de su cumpleaños entran a estar con él y a cantarle el popular grupo latino americano, Los Iracundos.
La Ministra de Justicia da justificaciones legales, sin expresión de malestar, por los privilegios inusuales al reo Alberto Fujimori.
Destituyen al jefe del Instituto de Medicina Legal por haber señalado que una Leucoplasia a la lengua del acusado durante el proceso judicial, no le impedía continuar con el proceso. Este asunto resintió profundamente al grupo del dictador.
Finalmente los fuertes rumores que corren en torno al retiro del fiscal Avelino Guillén del caso, acucioso magistrado en los interrogatorios del proceso en ciernes.
La pregunta final es si el aprismo arrinconado por sus propios fantasmas, estará dispuesto a dar el indulto en el caso en que Fujimori sea declarado culpable. El tiempo lo dirá.
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Etiqueta: alianza, APRA, Fujimori, impunidad, Perú
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