Pasada la V Cumbre Unión Europea - América Latina y el Caribe, que se celebró en Lima los días 16 y 17 de mayo, las reacciones y valoraciones sobre el encuentro no se han hecho esperar.
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En opinión de José Antonio Sanahúja, profesor del Instituto Complutense de Estudios Internacionales, plantear dichas cuestiones ha sido algo positivo para el desarrollo de la Cumbre, porque se ha evitado la dispersión temática de otras cumbres. Sin embargo, dice Sanahúja, los logros más llamativos se han dado fuera de la agenda formal de la Cumbre y fuera de la Declaración de Lima.
Prioridad a los acuerdos birregionales
El elemento más destacado por la prensa y los analistas es el tema de las negociaciones de los acuerdos de asociación entre distintos bloques regionales de América Latina y la Unión Europea. Si bien las conversaciones entre la Unión Europea y el MERCOSUR no han avanzado, sí se puede decir que ha habido progresos en lo que refiere a Centroamérica y a la Comunidad Andina de Naciones, CAN. En este último caso se ha llegado a hablar de la posibilidad de establecer un sistema de negociación de dos velocidades, por las diferencias que existen entre Colombia y Perú, de un lado, y Ecuador y Bolivia, del otro.
En algunos medios se llegó a hablar de una negociación de la Unión Europea país a país, pero José Antonio Sanahúja habla de una mala interpretación periodística de lo que verdaderamente se discutió en Lima. "No hay en principio un cambio de posición. La Unión Europea sigue promoviendo acuerdos de carácter birregional", explica Sanahúja.
Críticas a la Cumbre
Por otro lado, la Cumbre de Lima no ha podido escapar a las críticas. Las más negativas han llegado desde el gobierno de Nicaragua y desde Cuba, en la voz de Fidel Castro. En un artículo publicado en Granma, el ex presidente cubano califica a Europa de "lobo hambriento" y critica duramente la política exterior de la Unión Europea, a la que compara con la política exterior estadounidense.
Por su parte, el presidente nicaragüense Daniel Ortega ha dicho que la Cumbre de Lima se organizó de manera policíaca para evitar que los Jefes de Estado latinoamericanos pudieran expresar sus puntos de vista. El canciller peruano, José García Belaunde, ha quitado importancia a estas declaraciones y ha añadido que "el mandatario nicaragüense no tiene derecho a hablar si no ha asistido a la Cumbre".
*José Antonio Sanahúja es director del Departamento de Cooperación y Desarrollo en el Instituto Complutense de Estudios Internacionales.
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