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Si bien es cierto que las ciudades más afectadas en el terremoto del pasado 15 de agosto fueron Cañete, Chincha, Pisco e Ica, otros departamentos como Lima, Junín, Ayacucho, Huancavelica y la Libertad han empezado a reportar graves daños materiales que requieren atención inmediata del gobierno.
La ruta a Pisco
Llegar al puerto del Pisco no fue una tarea fácil. La autopista está destruida en más de 19 tramos, con grandes grietas que pueden alcanzar una profundidad de hasta 4 metros, buses y autos parados, derrumbes por todo el camino, postes caídos. Lo que usualmente demoraba tres horas, se había convertido en un trayecto de siete horas.
Pisco y sus alrededores tienen la apariencia de una ciudad recientemente bombardeada. Las calles son el lugar de todo y para todos. La gente duerme en las calles, cocina los pocos alimentos que recibe en "ollas comunes", busca todavía entre los escombros sus pertenencias y tiene esperanza de encontrar con vida a los seres queridos que desaparecieron.
La gente tiene hambre y la ayuda llega, pero todo se reparte de manera desordenada. En cinco días, más de 60 vuelos arribaron a Pisco con médicos, personal de rescate y de seguridad, además de medicinas, alimentos, ropa de abrigo y carpas. Sin embargo, en la comunidad de San Clemente, 10 minutos del centro de Pisco, la ayuda aún no ha llegado. Carlos Canchaya Rivera, un agricultor de 51 años, ha sufrido enormes pérdidas: su casa, algunos de sus familiares, sus vecinos, y tiene a su madre con las piernas rotas.
"Aquí en San Clemente la mayoría de las casas han caído totalmente, han perdido todo, con la justa se ha salvado la gente. En Pisco no tenemos agua ni luz, necesitamos alimentos. Una lata de leche cuesta 3 veces más de lo normal, y no hay ayuda, o la que llega no alcanza", nos cuenta con preocupación Carlos Canchaya.
Reconstrucción en marcha
El Instituto Nacional de Defensa Civil, Indeci, es el encargado del plan de emergencia que está desarrollando el gobierno peruano en las zonas de Cañete, Chincha, Pisco e Ica, Sin embargo, la magnitud del desastre rebasa la capacidad de Indeci. Sólo en la ciudad de Ica hay 45 mil viviendas destruidas y más de 250 mil damnificados, según el informe del gobierno regional de Ica.
Alberto Bisbal, director nacional de prevención del Instituto Nacional de Defensa Civil, explica que la primera etapa fue la remoción de escombros, el rescate de las víctimas y la atención de los heridos, acciones que se concluyeron con éxito. "Se ha iniciado la segunda fase que incluye brindar ayuda humanitaria en la forma de alimentos, agua, carpas y medicinas de acuerdo a las necesidades de la población ", dijo Bisbal.
Para iniciar el proceso de reconstrucción del las zonas afectadas, el gobierno del presidente Alan García Pérez ha destinado una partida presupuestal de 33 millones de dólares, y también ha propuesto la creación de un organismo autónomo que se encargue de la reconstrucción de Pisco y demás zonas destruidas por el terremoto.
Tragedia y esperanza
Es muy difícil de comprender y describir la dimensión de todo lo que están viviendo las personas afectadas. Más de 400 réplicas se han sentido después del terremoto, y los saqueos cometidos por desesperados damnificados que todavía no reciben ayuda han hecho que el gobierno refuerce los sistemas de seguridad en la zona, para garantizar el orden público.
Pero en medio del desastre surge la solidaridad y la esperanza. Los peruanos de todo el país se han organizado en campañas de recolección de ropas, víveres, donación de sangre, y ha llegado ayuda inmediata de una decena de países como Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, España, Estados Unidos, Italia e Israel.
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