Hans Jaap Melissen

08-02-2006

Las elecciones en Haití se han visto marcadas por el caos, en algunos colegios electorales faltaban las papeletas y en otros los electores tuvieron que hacer horas de cola para finalmente poder depositar su voto. 

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 René Preval
"Quiero votar, quiero cambiar Haití", grita desesperada una mujer, en un colegio electoral cerca del barrio de chabolas Cité Soleil. Al igual que otros miles, está esperando desde hace horas para depositar su voto. En un principio, la multitud esperaba tranquilamente detrás de la verja, pero cuando a la seis de la madrugada se hizo evidente que la oficina tardaría en abrir, asaltó el edificio. En vano: allí no había urnas ni boletas electorales.

Uno de los responsables señaló que el día anterior ya estaba claro que los comicios serían caóticos. Nadie sabía dónde se iban a instalar los colegios electorales. Además, el término Colegio Electoral es demasiado bonito para el lugar: el esqueleto de la planta baja de un edificio de apartamentos. La mayoría de los que esperaban para votar vive en Cité Soleil, donde no hay lugares de votación, porque la fuerza de paz de Naciones Unidas no puede garantizar la seguridad. Otros creen que se trató de un complot

Según estos ciudadanos se quiere evitar que René Preval sea elegido.
Preval es un ex presidente y protegido del presidente derrocado, Jean Bertrand Aristide. Más tarde Preval se distanció de Aristide, pero goza de mucha popularidad en los sectores de la población que apoyaban a Aristide. Muchos creen que Preval les puede proporcionar trabajo, comida y seguridad. Pero, cabe preguntarse si Preval también será capaz de hacer algo contra las bandas armadas que aumentan la inseguridad en barrios como Cité Soleil. "¿Porqué utilizan armas estos jóvenes?: porque no tienen trabajo. Preval va a resolver este problema", asegura un haitiano. 

Finalmente llegan las urnas de cartón. Del resto del cartón de embalaje se fabrican casillas para votar y mesas. La multitud empieza nuevamente a empujar y se originan altercados. Durante todo el día hay colas en los colegios electorales, incluso en las localidades mejor situadas. Casi todos los colegios permanecen abiertos unas horas más de lo anunciado.

El belga Johan van Hecke, jefe del equipo de observadores europeos, opina que el desarrollo de las elecciones es lamentable. Por otra parte, los haitianos han acudido en masa a las urnas y según Van Hecke los comicios han sido relativamente pacíficos, con un saldo de 4 muertos y algunas decenas de heridos. Todos los problemas que rodean estas elecciones, los atrasos, no solamente han sido provocados por problemas técnicos.

Van Hecke cree que muchos intentaron boicotear el proceso electoral, probablemente por motivos políticos. Al mismo tiempo, Van Hecke señala que hay una tremenda falta de colaboración entre las distintas organizaciones: Naciones Unidas, la OEA y el Comité Electoral.

Si René Preval es elegido presidente, aunque sea en una segunda vuelta en marzo, sus oponentes tendrán muchos motivos para poner en duda el resultado de los comicios. Y si Preval no cumple sus promesas, los  haitianos más pobres se movilizarán en su contra. Van Hecke opina que estos motivados haitianos se merecen unas elecciones mucho mejor organizadas que éstas.

Etiqueta: America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, europa , Holanda, latinoamerica, media, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio, radio nederland, unesco, unicef

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