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"¡Esto es una confiscación!"

Entrevista a Carlos Mejía Godoy, cantautor y eterno activista

Fernando Cabrera

08-07-2008

"¡¡¡Esto es una confiscación!!!". Así protestó Carlos Mejía Godoy después de que el gobierno de Nicaragua haya advertido que la extensa creación musical del más importante cantautor "nica" podría ser declarada patrimonio cultural de la nación. Entre tanto, intelectuales de varios países se han solidarizado con la campaña desplegada para proteger los derechos intelectuales y de propiedad del autor.

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Escuche la entrevista a *Carlos Mejía Godoy

La amenaza gubernamental contra la propiedad artística de Carlos Mejía Godoy vino después de que éste le haya prohibido al gobierno de Daniel Ortega que siga usando sus composiciones para sus fines políticos. Se trata de la música testimonial y revolucionaria sandinista que él, Carlos Mejía, compuso durante los años de insurrección armada contra la dictadura somocista y la que siguió creando después.

Inconforme con el rumbo del nuevo gobierno de Daniel Ortega, Mejía Godoy ha invocado sus derechos de autor y de propiedad intelectual, recibiendo el apoyo de varios intelectuales de la región.

El choque con el gobierno de Ortega empezó por una diferencia política que difícilmente el autor puede desvincular de lo moral. "Aquí la política es un instrumento más de esta tiranía que estamos viviendo en Nicaragua. Mi vida y la de muchos otros artistas de mi país estaba signada por una identificación plena con lo que en los años 70 y 80 fuera la opción revolucionaria del Frente Sandinista".

El cantautor añade, "nosotros estuvimos en Holanda y otros países de Europa buscando ayuda para liberar a nuestro pueblo de una de las dictaduras más crueles del continente. Nosotros luchamos contra un gobierno donde la injusticia estaba entronizada y donde no había espacio para la democracia. Nosotros luchamos por eso antes del proceso, durante y después del proceso revolucionario".

Pero, a decir de Mejía Godoy, el Frente Sandinista actual, es el antípoda de aquel Frente Sandinista que luchó en los años 70 de manera heroica por la transformación de Nicaragua. "Las manos de estos gobernantes están manchadas porque no han sabido impartir justicia en estos años".

Orígenes y revolución
Hijo de un músico popular y constructor de marimbas y de una maestra de escuela que ayudaba a los ingresos del hogar haciendo pan, Carlos empezó su carrera musical en los primeros años de la década del sesenta. Período en que más que todo se dedicó a escribir numerosas canciones pero sin interpretarlas públicamente.

En este tiempo empiezan a destacar de su mano varias composiciones con un fuerte contenido social y se manifiesta su simpatía por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, que realizaba una enconada lucha contra la dinastía somocista. Parodiaba las canciones populares conocidas cambiándoles el texto y adaptándolo a un problema político y social. Así comienza, armado con su acordeón, a interpretar verdaderas crónicas, hechas canción, de la dramática vida de la gran mayoría de los nicaragüenses. Canciones como "Muchacha del FSLN", "La Tumba del Guerrillero" y "Desde Siuna con Amor" son de esa época.

Después del terrible terremoto de 1972, que dejó el centro de la capital Managua convertido en un desierto, Mejía Godoy fundó el "Taller de Sonido Popular", y como integrante de las "Brigadas de Salvación del Canto Nacional" se dedicó a rescatar muchas piezas del folclor nicaragüense.

Al final de la década, y en el fragor de los combates armados contra la dictadura, pasó una larga temporada en España, donde actuó como embajador de la lucha de los nicaragüenses contra la tiranía de Anastasio Somoza. En esa etapa dio a conocer por Europa, junto al grupo "Los Palacagüina", las canciones populares ‘nicas', obteniendo 3 discos de oro con "El Son Nuestro de Cada Día".

Esta relación activa con el Frente Sandinista de Liberación Nacional se evidencia en la composición de muchas canciones para la organización revolucionaria, siendo la muestra más palpable de eso su himno, "Himno a la Unidad Sandinista".

"Yo no sé cuánto le debe la Revolución a las canciones de Carlos Mejía Godoy," expresó en 1982 el primer vicepresidente sandinista y laureado escritor Sergio Ramírez Mercado. Sin duda las canciones de Mejía Godoy lograron organizar un sentimiento colectivo del pueblo nicaragüense. Y si ello fue decisivo en el período de lucha, también lo fue en el período que le tocó cumplir funciones de gobierno, donde Carlos, junto a su hermano Luis Enrique, fue el dinamizador cultural de la Nicaragua sandinista, estructurando un movimiento cultural sin parangón en la historia del país centroamericano.

De allí provienen las canciones para la Cruzada Nacional de Alfabetización y el "canto épico al FSLN". Canciones como "Alforja Campesina", "María de los Guardias", "El Cristo de Palacagüina", "Nicaragua Nicaragüita", "La Viejita de Mozambique", "Panchito Escombros", "La Tula Cuecho" o la "Leona de Tiempo Completo", canciones todas ellas que marcaron una época en la nueva Nicaragua.

"Esas letras son verdaderos poemas. Magníficos poemas amorosos, sociales y políticos. Y acaso, la mejor poesía libertaria que han escrito los jóvenes en la última década nicaragüense", afirma Julio Valle-Castillo en su libro ‘Serie de los Juglares', sobre la inmensa obra literaria y musical del cantautor.

Cansancio por la guerra y los problemas económicos
Los primeros años de la revolución sandinista estaban marcados por el gran entusiasmo revolucionario y por la inmensa solidaridad internacional. Sin embargo, la guerra de agresión de la Contra, auspiciada por el gobierno de Estados Unidos, descalabró completamente la estructura del FSLN y muy rápido empezaron salir a la luz las diferencias internas.

Para 1987 el país ya estaba exhausto por los efectos de la guerra de la Contra, y una hiperinflación del 32.000% anual, la más alta del mundo, consumía el salario de los nicaragüenses. Varios intentos de huelgas y protestas populares fueron reprimidos brutalmente por el FSLN, sea con sus fuerzas de choque o con los órganos de seguridad.
Ese año marcó la transformación del FSLN: ante la gravedad de la crisis, se negó a expropiar a la burguesía y los comandantes prefirieron negociar con el gobierno estadounidense y sus vecinos centroamericanos. Para muchos revolucionarios de la primera hora, "allí el FSLN dejó definitivamente de ser una organización política revolucionaria".

La enorme frustración por las tareas no cumplidas y el comportamiento político de los líderes sandinistas, fueron los causantes de la división del FSLN. La corrupción se hizo dueña de las esferas de mando y de los diversos estratos del gobierno. Indignado, Mejía Godoy, escoge entonces por el ala disidente.

Transformación del FSLN
Luego de la derrota electoral de 1990, el FSLN inicia su proceso de transformación de partido revolucionario, convirtiéndose en un partido más, dentro de un parlamento conservador. Sus líderes, Daniel Ortega, Coronel Kautz, Bayardo Arce, etc. se convierten en la "facción" de una casta de políticos enriquecidos desde el gobierno.

Mejía Godoy explica que "con la derrota electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional, las diferencias dentro del frente salieron a relucir. En lugar de mantener los principios de mística revolucionaria, los líderes principales del frente sandinista se convirtieron en empresarios y banqueros, y sólo velaron por sus intereses personales y de sus familiares. Conformaron un anillo de hierro para mantener esos privilegios y ganar con apenas un 31% las elecciones en un proceso electoral amañado en contubernio con el partido liberal y su líder Arnoldo Alemán, actualmente en la cárcel".

El FSLN terminó co-gobernando con el partido liberal de Arnoldo Alemán, quien más tarde sería acusado de lavado de dinero, corrupción, enriquecimiento ilícito y malversación de fondos públicos. La Fiscalía General de Nicaragua, uno de los países más pobres de América Latina, calcula que el dinero malversado por el ex presidente en beneficio personal y de amigos y familiares suma más de 100 millones de dólares. Años más tarde, en 2006, Carlos Mejía Godoy se presenta por el Movimiento Renovador Sandinista, MRS, como candidato a la vicepresidencia de Nicaragua, acompañando al candidato a la presidencia Edmundo Jarquín, un político querido por el pueblo pero que no tenía la belleza física de Adonis y cuyo lema de campaña era "Yo soy el feo, señores. El feo que quiere una Nicaragua linda" y "Feo sí, pero no ladrón". "Fue una derrota electoral, pero una gran experiencia", dice el compositor y político.

Pese a los errores de la Revolución Sandinista, Mejía Godoy no se arrepiente de su participación en la misma ni de ninguna de las composiciones que hizo en pro de lo que creyó. "No, no, no... Soy sandinista. A pesar de todo lo que pasó. No me pasé a la acera de enfrente. Sigo siendo sandinista. Miro a Sandino y le digo: ‘gracias hermano, por darme la oportunidad de ser digno y luchar por mi país. A Carlos Fonseca lo miro de frente. A mí no me da vergüenza".

Alguien dijo, "si los mexicanos tienen a Pedro Infante, los nicaragüenses tienen a Carlos Mejía Godoy".

*Carlos Mejía Godoy, compositor y cantautor nicaragüense.

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Etiqueta: cantautor, Carlos Mejía Godoy, Contra, Daniel Ortega, Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, Managua, Nicaragua, revolución, sandinismo

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Opinión de los lectores:


Diego Mayer, Bobmayer@hotmail.com, 13-07-2008 - Uruguay

Defender el "Derecho del autor" es defender al creador, reconocer su trabajo, incentivar al que aporta a la cultura. Patrimonio cultural Sí, pero pagando los derechos que correspondan a los creadores. No reconocer el salario del creador es robar al artísta y no hay explicación política que valga. Un saludo a los hermanos Mejía Godoy y al pueblo de Nicaragua !!!


Lince, 09-07-2008 - Vene

Declaralas patrimonio nacional no debe ser un arrebato a la obra intelectual sino un reconocimiento, creo que hay alguna mala interpretacion en este debate.


Pedro Rafael Gutierrez Doña, 09-07-2008 - Costa Rica

Aquí hay que hablar claro. Existe un concepto en música que se llama derechos de autor. No podemos sentimentalizar los conceptos ni los contextos de las canciones para arrebatar el derecho que a un autor le compete. Las leyes deben aplicarse independientemente del sentimentalismo que despierten o de los recuerdos adolescentes que evoquen las canciones de Carlos. Argumentar en ese sentido, significaría recordar a cientos de jóvenes que se fueron a la guerra, entonando las canciones de Mejía Godoy con el transparente fin de lograr derrocar a la dictadura somocista. Hoy estos jóvenes están bajo dos metros de tierra, asesinados por el somocismo y traicionados por una revolución que robó la esencia del sandinismo. No podemos por ello quitarle derechos a un autor, independientemente de que su música haya servido para llevar a cabo la traición mas grande que ha sufrido el pueblo de Nicaragua. En consecuencia, podría adueñarme de los poemas de Martí o Rubén Darío o declararlos patrimonio de alguna nación por el efecto que éstos pudieran haber causado en su momento. Las canciones de Carlos Mejía le pertenecen a el y deberá defenderlas haciendo recurso a las violadas leyes que se manipulan en Nicaragua.


Héctor Martinez, 09-07-2008 - El Salvador

Disfruté (y sigo disfrutando) muchisimo la obra política, cultural y musical de Carlos Mejia Godoy desde que tengo memoria. En mi lista de música en la computadora, la de Carlos encuentra su espacio preferente por siempre, pues la asocio a la lucha del pueblo de Nicaragua para recuperar su memoria, destino, historia y sobre todo su futuro. Me encanta sobre todo el enfoque histórico y político del que pongo de ejemplo Vivirás Monimbó. Igual entiendo que la obra de Carlos no es totalmente de su creación, hay por sobre toda su expresión toda la obra magnífica y sacrificada de una buena parte del pueblo de Nicaragua, sin cuya acción, historia o necesidad, la inspiración de Carlos habria tomado otro rumbo. De quien es pues la obra de Carlos, creo que tiene un heredero universal, en el derecho difuso social que apenas existe en nuestras latitudes, quizá Carlos sea la custodia temporal de tales bienes. Creo que vale la pena proteger tal patrimonio en general, fuera del ámbito temporal de gobiernos, fracciones o personas, todas temporales y más o menos influenciables y por lo tanto vulnerables. Existe alguna forma de declarar esa obra colectiva en una especie de patrimonio de la humanidad y por lo tanto a salvo de caprichos o intereses temporales. Yo considero también mía esa obra, pues siendo parte de esa historia viva en Nicaragua, tengo con orgullo mi espacio en esa obra colectiva y la siento reflejada en las diversas expresiones culturales y musicales recreadas con enorme talento y arte por Carlos. Eso no tiene precio ni propietarios, ni gubernamentales ni privados.


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