Cuando se cumple un año del segundo mandato de Daniel Ortega en la presidencia de Nicaragua, el índice de popularidad del presidente está cayendo, mientras los críticos le acusan de gobernar de forma autoritaria.
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Según el abogado nicaragüense Alejandro Serrano Caldera, este supuesto control de Daniel Ortega sería el principal motivo para explicar el bajo índice de popularidad con el que cuenta actualmente el mandatario. De acuerdo a los datos de una encuesta publicada esta semana en Nicaragua, el 54,6% de los ciudadanos está descontento con la gestión del presidente.
"Existe una sensación y percepción", dice Serrano, "de que todas las acciones del gobierno se van orientando hacia la construcción de un poder autoritario, en donde el discurso de políticas sociales y de ayuda a los pobres se percibe como una mera retórica y un discurso populista puesto que no se ve, o la población no ve, planes estratégicos y sistemáticos para combatir la pobreza, el desempleo, promover la educación, la salud, y sí más bien usar esto como una retórica y, por el otro lado, pasar por encima o irrespetar las leyes, las instituciones, y el Estado de Derecho".
Malos datos económicos
Uno de los grandes problemas que enfrenta Nicaragua es el alto índice de inflación. La pobreza no ha diminuido en este año de gobierno de Ortega e incluso se puede decir que es un factor más apremiante y el desempleo es más elevado que hace un año.
Existen factores externos que contribuyen a esta mala situación económica, como es el alto precio del petróleo. En opinión del abogado Serrano Caldera, este dato es importante pero no justifica plenamente la crisis en la que se encuentra Nicaragua. "Hay una gran incertidumbre en el país, hay una crisis de inseguridad jurídica que de alguna forma introduce una crisis de estabilidad en el aspecto económico y social", asegura Serrano.
Reorganización de la oposición
Por su parte, los partidos de la oposición han cerrado un acuerdo para enfrentarse de forma conjunta al Frente Sandinista, de cara a las elecciones municipales de noviembre de este año.
El acuerdo fue firmado por el presidente de la Alianza Liberal Nicaragüense, Eduardo Montealegre, y el presidente del Partido Liberal Constitucionalista, Jorge Castillo, quien proclamó que "los liberales vamos a ir unidos a estas elecciones", mientras sus simpatizantes celebraban "un paso histórico" para saldar las divergencias que los mantuvieron divididos en los últimos procesos electorales.
Alejandro Serrano Caldera considera que la situación que se vive en Nicaragua no se puede explicar como un conflicto entre izquierda y derecha, sino como "una lucha sobre si se constituye un Estado democrático basado en la ley y en las instituciones, o si se consolida un Estado personalista, autocrático, y autoritario".
Entrevistado *Alejandro Serrano Caldera, abogado constitucionalista.
Etiqueta: Daniel Ortega, economía, Nicaragua