Desde que el presidente de México, Felipe Calderón, iniciara su lucha contra el crimen organizado hace poco más de un año, la violencia se ha cobrado más de tres mil víctimas. A pesar del discursos triunfalista de algunos funcionarios, el conteo de muertos y ejecutados no es nada optimista.
Recientemente durante la celebración del Día de la Independencia en la Plaza Melchor Ocampo de Morelia Michoacán, a eso de las once de la noche estallaron casi simultáneamente dos granadas de fragmentación. En el lugar se encontraban muchas familias que habían acudido a disfrutar de la ceremonia y verbena popular. Las dos granadas fueron arrojadas a la multitud en pleno festejo.
La detonación de las bombas se confundió con el de los juegos pirotécnicos. Hasta el cierre de esta edición se cuentan siete muertos y más de cien heridos. No hay detenidos y entre la sorpresa y el caos acaban de iniciar las investigaciones.
Este atentado es el primero que el crimen organizado lanza sobre la población civil.
El 16 de septiembre en la mañana, antes del desfile militar conmemorativo de las fiestas patrias, el presidente de México, Felipe Calderón, condenó el ataque y llamó a la unidad nacional enviando también recriminaciones veladas a sus adversarios políticos.
Efectivos del Ejército mexicano y de la Policía Federal resguardan las zonas principales de la capital michoacana y patrullan las calles. Hay un estricto control de tráfico y helicópteros que sobrevuelan el centro histórico de la ciudad natal del presidente Calderón.
Los hospitales donde se encuentran los heridos son custodiados por la policía y hay vigilancia especial en las centrales hidroeléctricas del Estado.
Los cárteles de la droga bajo sospecha
Ninguna organización se ha atribuido el atentado, pero se descarta la acción de alguna guerrilla ya que éstas nunca han actuado en contra de los civiles. Por otro lado, las ejecuciones de las últimas semanas y los mensajes escritos en cartulinas y mantas por los narcotraficantes apuntan en esa dirección.
Sergio Aguayo, investigador del Colegio de México y experto en seguridad nacional dijo a Radio Nederland que no tiene duda de que el autor del atentado sea alguno de los cárteles de la droga.
"El crimen organizado le ha lanzado un reto abierto, claro y franco al Estado mexicano y le muestra su capacidad de fuego, de meter miedo, de hacer daños. El atentado evoca a Irak o a Afganistán. No es algo menor. Además ilustra la debilidad del gobierno de Felipe Calderón" afirma el profesor Aguayo
¿Fin del pacto de caballeros del Estado con el crimen organizado?
-¿Un pacto de caballeros entre los diversos cárteles del narcotráfico pondría fin a la violencia?, pregunta la reportera.
Sergio Aguayo afirma:"El entendimiento entre el crimen organizado y el Estado mexicano se dio hace mucho tiempo pero ya dejó de tener vigencia pues ha crecido tanto el poder de los cárteles que el Estado no puede permitir que siga aumentando ni que siga operando con la impunidad de antes. Por tanto el Estado ha tenido que reaccionar de manera obligada, pero tuvo que hacerlo y se dio cuenta del enorme poder que ha alcanzado el crimen organizado. Es un momento triste para el país que muestra la mezquindad, la mediocridad, y la ligereza con la que han actuado los gobernantes de este país" concluye el analista.
Los errores que se pagan caros
El periodista Víctor Ronquillo hace dos años aseguraba que llegaríamos a este punto de violencia en México. Nadie le creyó. En entrevista a Radio Nederland afirma:
" La gravedad de la situación ya se percibía desde el inicio del gobierno de Calderón y de su enfrentamiento abierto a las mafias. Se cometieron errores graves pues no se desmantelaron las redes de corrupción y la lucha al narcotráfico solo se implementó desde el ángulo punitivo; eso no basta. La escalada de violencia puede empeorar pues no se trata de disputar plazas, rutas y mercado para el tráfico de drogas, sino de enfrentar abiertamente al Estado".
¿Por qué un ataque contra la sociedad civil?
Ronquillo responde: "El objetivo no es la sociedad civil, sino causar terror para enviarle un claro mensaje de guerra al gobierno. No hay una reivindicación política del crimen organizado sino simplemente están en guerra para defender sus negocios".
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Etiqueta: crimen organizado, Felipe Calderón, Michoacán, México
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