México ocupa el primer lugar de secuestros en el mundo, con 314 casos denunciados, casi tres mil realizados y 17 mil intentos de extorsiones telefónicas a lo largo del 2008, sin mencionar asaltos, robos, violaciones, asesinatos de periodistas y fraudes. Lo peor es que la mayor parte de los crímenes queda impune, pues los delincuentes compran su libertad o cuentan con la complicidad de las autoridades.
El secuestro y asesinato del niño Fernando Martí, a manos de policías judiciales, fue la gota que colmó el vaso, pues causó gran indignación general y una ola de exigencia de soluciones.
El jueves 22 de agosto, en Palacio Nacional se llevó a cabo una reunión en la que participaron, por primera vez en la historia de este país, los 32 gobernadores, jueces, el Gabinete, organizaciones civiles, religiosas, empresariales, diputados, senadores y partidos políticos, así como el presidente Felipe Calderón. Todos firmaron un acuerdo conjunto para enfrentar la criminalidad.
Medidas anti-secuestro
El pacto consta de 74 medidas, entre las que se destacan una estrategia nacional anti-secuestro, depuración de los cuerpos policiales, nuevas prisiones de máxima seguridad, un sistema único de información criminalística y un observatorio ciudadano que denuncie a las autoridades corruptas. Así mismo, se anunció una modernización en la legislación.
El presidente Calderón instruyó al secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, para que convoque al Consejo Nacional de Seguridad en 30 días para, afinar detalles y dar cumplimiento a los compromisos asumidos.
En la reunión, que duró más de tres horas, decenas de funcionarios públicos pronunciaron discursos, en los que repitieron las promesas de siempre, los compromisos de siempre. Sin embargo, las palabras de Alejandro Martí, padre del niño asesinado, fueron tan conmovedoras como demoledores. El señor Martí abiertamente exigió a los servidores públicos que "si no pueden, renuncien".
Corrupción e impunidad
En días previos a la magna reunión, el ombudsman (defensor del pueblo) capitalino, Emilio Álvarez Icaza, advirtió que "el problema no tiene que ver con el marco legal sino con el mal funcionamiento de la justicia, con la corrupción y la impunidad."
Si bien se debe reconocer que aún no se sabe si se lograran los objetivos propuestos, lo que sí es cierto es que será un proceso muy largo y tortuoso, y que es imprescindible empezarlo ya.
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Etiqueta: corrupción, crimen, criminalidad, extorsión, México, secuestros
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