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La depuración permanente. Historia de un fracaso

Fernando Cabrera

25-09-2008

El nombramiento de una mujer a la cabeza de la Policía Nacional Civil, PNC, de Guatemala ha recibido un aplauso de varios sectores de la sociedad. Las organizaciones de derechos humanos han sido las primeras en elogiar la decisión gubernamental.

Marlene Raquel Blanco Lapola
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Escuche la entrevista a *Mario Minera

La nueva Directora general de la institución, Marlene Raquel Blanco Lapola, sustituirá a I. Mendoza. El Director Adjunto es Rember Aroldo Larios Tobar. Ambos prometieron realizar una depuración permanente dentro de la institución policial. Si es cierto lo que dicen, tamaña tarea les espera.

Casos controvertidos
En Guatemala hay una voz popular: ser detenido por un agente de la PNC o de su principal dependencia, la Dirección de Investigación Criminal, DINC, es sinónimo de grave peligro. La institución está infiltrada por el crimen organizado. Citamos algunos casos que lo confirman.

El agente Carlos Costop y los detectives de la DINC, Manuel Alvarado y Nicolás Camajá Bach, enfrentan proceso penal por haber participado en la ejecución extrajudicial de los familiares de la alcaldesa Edilma Elizabeth Navarijo, de Ocós, departamento de San Marcos.

El jefe de la Sección Antisecuestros con sede en Quetzaltenango, el jefe interino del Comando Antisecuestros de la capital y otros tres subinspectores fueron capturados sindicados de haber extorsionado a un empresario.

Javier Figueroa, ex subdirector de la DINC, también tiene cuatro procesos pendientes de resolver. Se le vincula con la desaparición y ejecución de los propietarios de un restaurante de la zona 9. Está prófugo.

Los detectives José López, Marvin Escobar, José Gutiérrez y Luis Herrera estaban detenidos acusados de ser autores materiales del crimen contra tres parlamentarios salvadoreños, pero fueron asesinados en prisión por un comando policial. Se efectuaron detenciones pero hasta ahora no se ha condenado a nadie.

Otros dos efectivos de la institución fueron detenidos, el 20 de agosto último, al determinarse que encubrieron el asesinato de un comerciante, el 4 de junio del 2008, en el Anillo Periférico, zona 11.

La lista es larga. Los principales hechos delictivos cometidos por los agentes policiales incluyen secuestro, homicidio, robo de droga, ejecución extrajudicial, organización de bandas de asaltantes y extorsiones. En muchos casos las pesquisas, cuando las hubo, han establecido que los agentes se identifican como policías y se desplazan en autopatrullas para cometer los delitos.

Acosados por la opinión pública, las anteriores autoridades de la Policía afirmaron que mantenían una depuración constante en las filas de esa institución; sin embargo, en la práctica eso parece no haber tenido efecto.

Hace un par de semanas se logró la detención de Juan José Zeceña Vásquez y Óscar Augusto Morales Chacón, subinspectores de la Policía, quienes están vinculados con los robos que a menudo se cometen en la carretera a El Salvador. Zeceña y Morales, junto a otros 12 agentes y particulares, simulaban operativos, los cuales realmente les servían para asaltar, obligar a las víctimas a sacar dinero del banco o amenazarlas para que los llevaran a sus viviendas para robar.

Crimen organizado
El nuevo subdirector de la institución, Rember Aroldo Larios, corroboró esto en la primera conferencia de prensa que dio después de su nombramiento. "Hay muchas razones para esto, empezando por los valores y principios morales e individuales. Sabemos que hay muchos policías que no se han dejado tocar por el crimen organizado, pero otros no soportan la tentación. Además, algunos ya tenían conexiones y se infiltraron en la institución".

En un país donde casi todas las estructuras del estado se encuentran infiltradas por el crimen organizado, los servicios policiales, cualquiera de ellos, son utilizados para proteger a las actividades de las bandas criminales en lugar de combatirlas. Es un secreto a voces que la DINC incluso se dedica a resguardar los territorios de las bandas, depende de a cuál de ellas sirva, para que estas puedan actuar impunemente.

Minutos después de una balacera en la que fueron asesinados un panadero y su ayudante involucrados en la venta de droga en la Zona 3 de la capital, un joven comentaba para Radio Nederland: ''Aquí no investigan nada. Después de un crimen viene la policía al lugar y cierran el tráfico, mientras tanto por la otra calle están pasando un kilo de droga. Así distraen a la gente".

Esa fue precisamente la razón que tuvo el presidente Álvaro Colom para destituir a los dos ex jefes policiales. La PNC esta completamente corroída por la corrupción, resumió el mandatario.

Un poco de Historia
¿Podría esperarse otra cosa de una institución que ha nacido prácticamente de los restos -ya putrefactos- de la antigua Policía Nacional, que en su momento era un elemento más en el combate a la insurrección popular en los años de la guerra sucia?

La nefasta Policía Nacional, madre de la actual PNC, participó activamente en la operación de limpieza de los elementos guerrilleros y de su base de apoyo en las comunidades más empobrecidas del país. Gran parte de ellas eran indígenas. Muchos documentos que se publicaron revelando las atrocidades de esa desigual contienda lo demuestran. Basta rebuscar los informes sobre el tema de cualquier organización de derechos humanos, nacional o internacional.

Es pues en ese contexto que esa enorme experiencia represiva pasó al servicio del crimen organizado. De allí que en Guatemala exista el convencimiento de que una depuración de la PNC y sus servicios dependientes es prácticamente imposible. La corrupción y la práctica criminal son males medulares de la institución, y lo más efectivo sería liquidar definitivamente lo viejo y crear un organismo completamente nuevo.

Pero, al mismo tiempo, en Guatemala nadie puede garantizar que esa sea la solución, puesto que es difícil encontrar cuadros de mando que no estén comprometidos con las mafias que manejan el narcotráfico o con los incontables grupos paralelos que se han creado a través del tiempo. Habría que comenzar por investigar el quehacer de las agencias o empresas de seguridad, muchas de las cuales son propiedad de ex jefes policiales y militares.

En varias oportunidades las organizaciones de derechos humanos han hecho públicas las quejas de la población, que se siente en el mismo grado amenazada tanto por las maras o pandillas, como por los agentes privados de seguridad o por los elementos policiales. Los tres tienen secuestrada a la población.

Sin embargo, la esperanza es lo último que se pierde y las organizaciones de DD.HH. han hecho suyo ese pensamiento para seguir con su incansable trabajo. Sólo así se entiende que los recientes cambios en la cúpula policial hayan sido recibidos con alivio y hasta júbilo.

La experiencia ha demostrado, sin embargo, que cualquier cambio en la institución ha sido respondido por el crimen organizado con una andanada de ataques a las personas, precisamente para dejar sentado que en este país mandan las mafias ya sea la del narcotráfico, que según el ministro de Gobernación se ha adueñado del estado, o la de las de armas, o incluso las que trafican con carne humana, más propiamente con bebés.

Depuración en la PNC
El recientemente depuesto director de la PNC, el Sr. Mendoza, puede contarlo. Mientras estuvo al mando, Mendoza depuró a por lo menos dos mil efectivos, entre agentes, subinspectores, oficiales y comisarios. En ese tiempo hubo un incremento de asaltos y crímenes contra pilotos (choferes) y ayudantes de buses, y extorsiones. La mayoría de esos casos no han sido resueltos aún por la División de Investigación Criminal. También fue asesinado el ex asesor en materia de secuestros, Víctor Rivera, el 7 de abril de este año, cuando se desplazaba en su vehículo particular por la Zona 15. Hasta ahora no se tiene pistas de los responsables.

"Después de la muerte de Rivera hubo un desborde de secuestros en la capital y el occidente, en esta última región los criminales mutilan a sus víctimas para que los familiares cumplan rápido sus exigencias", escribió un medio local. Para colmo de males, en los últimos meses se incrementaron los ataques callejeros de sicarios. Así funcionan las cosas en Guatemala.

En su segundo día al mando de la institución policial, Marlene Raquel Blanco Lapola, la nueva directora de la PNC, indicó al ministro de Gobernación, a quien tendrá en el futuro que rendir cuentas de sus actos, que realizará un diagnóstico del personal que trabaja en la PNC y del presupuesto que tiene asignado la institución. La nueva directora tiene planeado incrementar el salario de los agentes de seguridad como una medida para dignificar su labor y evitar que los agentes sean tentados de cometer actividades delictivas.

¿Dispondrá de tanto dinero su cartera? ¿Podrá competir con las mafias dispuestas a invertir ingentes cantidades de dinero mal habido en reclutar agentes para encubrirse, garantizarse de protección y seguir cometiendo crímenes? ¿Se engaña la nueva directora o pretende vender un plan barato?

La nueva funcionaria indicó, además, que realizará una investigación profunda de las denuncias emitidas contra la policía y sus agentes, incluyendo la del acoso sexual. "Yo también fui víctima", dijo. "Hay un divorcio entre el ciudadano y la Policía, por ello queremos trabajar para mejorar la confianza entre ambos y tener más denuncias", afirmó.

Su adjunto, el también recientemente nombrado Rember Aroldo Larios Tobar, se dirigió entre tanto al Congreso de la República. Allí anunció solemnemente algunos cambios importantes en la institución y prometió continuar con el proceso de depuración de los elementos implicados en actos ilícitos.

Mientras tanto, el Legislativo discute dos iniciativas para hacer desaparecer la desprestigiada y temida DINC, el brazo principal de la PNC.

*Mario Minera es director del Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos, CALDH.

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Etiqueta: crimen organizado, Dirección de Investigación Criminal, Guatemala, Isabel Mendoza, mafias, maras, Marlene Raquel Blanco Lapola, narcotráfico, Policía Nacional Civil, Rember Aroldo Larios Tobar

Opinión de los lectores:


yadira elizabeth chavez chacon, yadirachavez47@yahoo.com, 14-10-2008 - Guatemala

Tal por este medio las autoridades hacen algo por la seguridad de nuestro pais, resulta que he estado llamando a la oficina del Dinc y a la oficina de la ORP y las respuestas que tengo son siempre las mismas, se investigará, resulta que existe una camioneta maraca Mitsubishi color negro que ronda las zonas 1 hasta la zona 15, pasando por la zona cinco, en ella se conducen varios de dos a cinco indiviudos los cuales me asaltaron y hasta la fecha no han hecho nada, tambien esta camioneta color negro circula a escasas cuadras del propio ministerio publico y en la mayoria de veces lo hace con las placas P-064DHP y en ocaciones se le ha visto sin las placas mencionadas, cuando me apersone al MP lo primero que me dijeron fue que si estaba segura de lo que iba a denunciar, ya que la situacion esta bastante fea, por lo que adopte por no hacer nada, talvez ustedes tienen algun contacto con las autoridadades guatemaltecas, para que ya no se den mas estas atrozidades en mi pais. Segun datos de personas amigas, este o estos individuos se dedican por la noche a efectuar sus fechorias, para finalizar, la camioneta es tipo agricola una Mitsubishi, color negro, con placas P-064 DHP, se mantiene cerca del MP de la zona 1, gracias de todos modos.


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