En Guatemala se inició el juicio contra un ex paramilitar acusado de la desaparición de seis indígenas entre 1982 y 1984. El caso de Felipe Cusanero Coj representa el primer juicio oral realizado después de los acuerdos de paz de 1996 y es visto como un éxito por los defensores de los derechos humanos.
|
||||
La acusación contra Cusanero se remonta al año 2003, cuando a petición de los familiares de los desaparecidos, la Fiscalía acusó al ex paramilitar de haber participado, en complicidad con el ejército, en la desaparición de 6 pobladores de la comunidad indígena de Choatalum. Este juicio se pudo iniciar tras una orden emitida en el 2007 por la Corte de Constitucionalidad.
Según Minera, "Cusanero era un civil con funciones militares y sus funciones principales eran el control de la población no combatiente, en especial de las regiones rurales". Desempeñaba además servicios para los destacamentos militares, donde informaba sobre el control que se hacía entre la población civil no combatiente, por lo que en principio debería saber sobre el paradero de los seis indígenas.
Cusanero está por el momento con libertad condicional. Debe presentarse todos los días a un juzgado para demostrar su presencia en el país.
Con la citación de Cusanero para el juicio oral se abrió un precedente en el reconocimiento del delito de desaparición forzada en el país. Hasta el día de hoy estaba en discusión en Guatemala el tema de la tipificación del mismo. "La defensa de Cusanero decía que, como el delito no existía cuando ocurrieron los hechos, no debería ser sujeto a ése juzgamiento, sin embargo la fiscalía salió al paso recordando que Guatemala suscribió en su momento la Carta Consultiva de las Naciones Unidas en 1945. "Es decir que desde 1945, ese tipo delitos ya estaba dentro del régimen de derecho interno en Guatemala" sostiene Minera.
Minera se alegra del carácter imprescriptible que el delito de desaparición forzada tiene en la Ley de Reconciliación Nacional. "Cusanero buscaba acogerse a la ley de Reconciliación Nacional para ser amnistiado. Sin embargo quedo fuera. El delito de desaparición forzada es de carácter imprescriptible, es decir, que es de los delitos que jamás se deben perdonar".
El representante de la organización defensora de los derechos humanos CALDH es optimista ante el hecho de que por primera vez, después de un proceso lento pero seguro, se ha ido allanando el difícil camino de Guatemala en su lucha contra la impunidad.
*Entrevistado Mario Minera, director del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos CALDH
Etiqueta: CALDH, Cusanero, DD.HH., Guatemala, Ley de reconciliación nacional, Mario Minera
Artículos relacionados:
- La Justicia en Guatemala: Un Largo Camino por Recorrer
- Jurisdicción universal para poner fin a la impunidad
- Guatemala condena a militares por asesinato