El socialdemócrata Álvaro Colom inicia hoy su primera jornada como nuevo presidente de Guatemala. Una fiesta popular indígena coronó el lunes su investidura. Pese a contar sólo con un ministro de los pueblos autóctonos, Colom promete que su gestión tendrá "rostro maya".
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En el acto de investidura, en la plaza central de la Catedral, el flamante mandatario, un ingeniero industrial reconvertido a la política, le declaró la guerra al crimen organizado y la delincuencia: "Las mafias se han globalizado, por lo que hay que globalizar también las acciones contra la mafia", dijo.
A partir de hoy empieza una carrera contra reloj para afianzar en los primeros 100 días de Gobierno sus prioridades, que girarán en torno a cuatro ejes: nacionalidad, productividad, gobernabilidad y solidaridad.
"Hoy empieza el privilegio de los pobres", aseguró en su primer discurso frente a 11 jefes de Estado, incluido el príncipe heredero de la corona española, Felipe de Borbón, 10 cancilleres y más de 1500 delegados.
Embajada de los pueblos indígenas
El nuevo presidente anunció la creación de un nuevo embajador, el de los pueblos indígenas, en el marco de una fiesta popular en la que participaron los representantes de 23 pueblos mayas. Su presencia y las promesas de Colom buscan despejar las dudas de la organización Defensoría Maya. El jueves pasado, sus dirigentes lo criticaron por incluir a un solo representante de los pueblos autóctonos en su gabinete, el ministro de Cultura, Jerónimo Lanceiro. Colom respondió el lunes que impulsará un gobierno plural y que velará por sus derechos.
Entrevistada *Paola Ortiz, Coordinadora del Área de Estudios Sociopolíticos de FLACSO, Guatemala.
Etiqueta: Guatemala, mayas, socialdemocracia, Álvaro Colom