Supresión de bonificaciones. Esta es la propuesta que presentó Holanda el pasado fin de semana en Washington durante la conferencia del G20, los 20 países que representan el 85% del comercio mundial. Pero esta propuesta sufrió el mismo destino en la Cumbre de la crisis financiera que los otros planes: se habló de ellos, pero no abocaron en ningún acuerdo concreto.
El Secretario de Estado holandés, Jan Kees de Jager estuve presente en la Cumbre del G20 el pasado fin de semana. Su mirada retrospectiva sobre la cumbre es de satisfacción: "La sensación de urgencia era enorme. Todo el mundo estaba de acuerdo en que había que enviar una señala conjunta y unánime. La cuestión es urgente y tenemos que hacer algo.
La cumbre, en opinión del economista de London School of Economics, Willem Buiter, abarcaba más allá de ese mensaje. Ha tenido sobretodo un valor simbólico:
"Lo más significativo ha sido el hecho de que se reuniera el G20 en lugar del G7 o el G8, pues constituía un signo simbólico del cambio de guardia en el orden económico mundial, con un mayor papel y significado para mercados emergentes como China, India y Brasil.
Rick van der Ploeg, catedrático de Economía de la Universidad de Oxford prefiere no minimizar demasiado la importancia de la Cumbre y afirma que "los líderes reunidos en la Cumbre no llegaron a ningún acuerdo sobre la reducción de las tasas de interés porque eso es tarea de los bancos centrales independientes. Pero sí han acordado varios paquetes de medidas sobre reducción de impuestos para estimular el poder adquisitivo.
Intensificar el control a instituciones financieras internacionales. Todos esos temas fueron tratados en la cumbre pero resultaron sólo en declaraciones de intenciones, como tampoco se llegó a una elaboración concreta el plan holandés para suprimir las bonificaciones en el mundo financiero. "No es extraño", opina Rick van der Ploeg, ya que no es éste el momento oportuno para hablar del tema. En todo caso, con ello no se solucionan los problemas a corto plazo. A Willem Buiter tampoco le sorprende que el plan holandés no se haya materializado en una acción concreta.
"Los problemas no se solucionan diciendo "Stop a las bonificaciones. Frenar las remuneraciones de un solo sector no es una propuesta, es un eslogan político.
Buiter habría visto con agrado que la Cumbre hubiera deparado compromisos más concretos en el terreno de control del mundo financiero. "Este es el momento de hacerlo, cuando el sector financiero se está desmoronando."
| Compartir en |
Etiqueta: comercio mundial, crisis financiera, G-20, Holanda