El segundo debate entre John McCain y Barack Obama fue, por momentos, emocionante. Ambos candidatos a la presidencia de Estados Unidos presentaron propuestas para ayudar al ciudadano medio, pero sus enfoques para combatir la crisis económica difieren.
Naturalmente, el primer tema del debate fue la crisis financiera y el estado de la economía. El republicano John McCain y el demócrata Barack Obama manifestaron su plena comprensión por los problemas del ciudadano medio y por la desconfianza que ha despertado el sistema en Washington.
En sus respuestas, tanto Obama como McCain aprovecharon la oportunidad para atacarse mutuamente. Sin embargo, estando juntos en el escenario no adoptaron una postura tan crítica como en los mensajes publicitarios y en sus propios discursos de las últimas semanas.
Si bien McCain no repitió las declaraciones concedidas por su compañera de fórmula, Sarah Palin, quien imputa a Obama ser un "amigo de terroristas", lo calificó de ser uno de los responsables de la crisis. Según el senador republicano, Obama y sus amigos demócratas han protegido los bancos hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.
Gracias a este apoyo, estas entidades financieras han otorgado prestamos hipotecarios de alto riesgo a personas que nunca podrían pagar sus deudas, según McCain.
Obama respondió directamente a este tipo de ataques. Después del primer debate, sus partidarios opinaron que no se mostraba lo bastante agresivo en sus respuestas a McCain. En esta ocasión, Obama atacó a McCain en el tema de la dependencia de Estados Unidos de los suministradores extranjeros de energía. Sin embargo, lo hizo de manera más elegante que en los venenosos mensajes publicitarios con los que los candidatos suelen agredirse mutuamente.
"El senador McCain y yo coincidimos sobre este tema. Él dice que, durante los últimos 30 años, los políticos de Washington no hicieron nada para resolver el enorme problema de la energía, pero olvida mencionar que él mismo estuvo en Washington durante los últimos 26 años".
Con anterioridad se había pronosticado que, al celebrarlo con preguntas del público y libertad de movimiento para los candidatos, el debate beneficiaría a McCain, quien durante las primarias participó en muchos debates similares. Sin embargo, el senador republicano, de 72 años de edad, no logró desenvolverse durante el pulso. Su forma de moverse por el escenario puso de relieve su edad avanzada. Además, sus respuestas no siempre eran muy concretas, lo cual se hizo manifiesto, por ejemplo, en su reacción a la promesa hecha por Obama de a Osama bin Laden, de ser necesario sin el consentimiento de Pakistán. Según McCain, él es quien sabe cómo eliminar al líder de Al Qaeda, pero, al contrario de Obama, no lo pregonará.
Los primeros sondeos entre los televidentes conceden una victoria a Barack Obama en el debate con su adversario republicano.
Traducción: Ingrid de Vries
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Etiqueta: Barack Obama, Casa Blanca, demócratas, elecciones presidenciales, Estados Unidos, John McCain, republicanos, Washington