Tras meses de campaña, debates y cabildeo, Barack Obama está a punto de ser nominado oficialmente candidato del Partido Demócrata para los comicios presidenciales. La histórica decisión que se tomará en pocos días en Denver es rechazada por algunos demócratas.
Muchos seguidores de Hillary Clinton aseguran que no votarán por Barack Obama, y que sabotearán los comicios de noviembre. Otros, no se contentan con ello, y han prometido que darán su voto a su contrincante, el republicano John McCain. ¿Acaso son sencillamente malos perdedores, o hay otras causas?
En palabras de Hillary Clinton, para construir el futuro con que ella sueña, es preciso garantizar que hombres y mujeres comprendan la lucha de las generaciones anteriores, y que la mujer goce de iguales oportunidades, igual salario e igual respeto.
La campaña presidencial de Hillary Clinton dio un impulso a muchos defensores de los derechos de la mujer, ya que nunca antes una mujer había logrado tal nivel político en el país, y ningún candidato presidencial había hecho tanto énfasis en temas de la mujer.
Sexismo y misoginia
Caroline Maloney, integrante del Congreso neoyorquino, una entusiasta partidaria de la candidatura de Hillary Clinton, comprende el descontento de tantas mujeres de su partido, pese a que ella apoya la probable nominación de Obama. A su juicio, se ha puesto en evidencia un alto grado de sexismo y misoginia, que decepcionó profundamente a muchos electores.
Maloney señala el abandono, particularmente en los pasados ocho años, de algunos temas que afectan a la mujer, como derecho al aborto, control de la natalidad, igualdad laboral y de salario, y violencia intrafamiliar. Al igual que muchos, Maloney soñaba con que la campaña presidencial de Hillary Clinton marcaría un cambio en buen sentido.
Microcosmos
Sin embargo, no ocurrió, comenta Marcia Pappas, de la Organización Nacional de Mujeres, una de las principales de Estados Unidos. Hillary fue derrotada en las primarias, y las reacciones a su campaña sólo recuerdan a las mujeres la desigualdad. Muchos lo interpretan como un microcosmos del trato que se da a la mujer en general, ya que se criticó a la candidata por su forma de vestir y hasta las dimensiones de sus tobillos, y se le reprochó no ser suficientemente cálida ni femenina. Incluso, algún caballero importante llegó a decir que, "al ver a Hillary, todos los hombres recordaban a su primera esposa." Y, en definitiva, un hombre con menos experiencia fue el ganador, un hecho con lo que muchas mujeres están muy familiarizadas.
Según Marcia Pappas, se trata de la culminación de una tendencia. Muchos seguidores de Hillary se preguntan que si el Partido Demócrata no denuncia este tipo de proceder que se da a uno de sus propios miembros, ¿quién lo hará? Para muchos de ellos, la respuesta es dar el voto a McCain.
Repercusiones
Pese a que no se dispone de cifras concretas sobre la cantidad de partidarios de Hillary Clinton que dará su apoyo a McCain, en Internet un gran número defiende el voto por el aspirante republicano. Una de ellas, Caroline Cook, asegura que al dar su voto a McCain envía una clara señal al Partido Demócrata, en respuesta a la falta de respeto. Además, a su juicio, el rechazo a una candidata innegablemente idónea tendrá repercusiones.
Las últimas dos elecciones presidenciales se decidieron con una apretada diferencia de votos en Estados de importancia crucial. Las de este año, en noviembre, podrían girar en torno a mujeres que se sienten excluidas por el Partido Demócrata.
Pero, algunos aún esperan un milagro, cuando, durante la Convención de Denver, al escucharse el nombre de Hillary Clinton, se haga el cómputo de los delegados que la apoyan. Cabe destacar que los delegados a la Convención no están legalmente obligados a dar su voto a ningún candidato en particular, y que pueden, en todo momento, cambiar de opinión. Nos aguardan días interesantes.
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Etiqueta: Barack Obama, demócratas, elecciones presidenciales, Estados Unidos, Hillary Clinton, John McCain, misoginia, mujer, republicanos, sexismo