El ex portavoz del presidente estadounidense califica a la guerra en Iraq de "grave error estratégico", y critica "la propaganda" proveniente de la Casa Blanca. Scott McClellan fue portavoz de la Casa Blanca de 2003 a 2006. McClellan ha escrito un crítico libro que ha puesto en aprietos a sus antiguos colegas.
| El ex portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan |
Sin embargo ahora, resulta muy difícil pensar que se reunirán para evocar recuerdos. McClellan ha escrito sus memorias, y no queda casi nada de su lealtad al presidente y el Gobierno. Bush se repite constantemente que tiene razón, y no quiere escuchar otra cosa, escribe McClellan. A la guerra en Iraq, que siempre había defendido, la considera hoy un "serio error estratégico". La Casa Blanca no informa de manera abierta y honesta a los políticos y al pueblo estadounidense. Se trata de propaganda y manipulación, escribe el ex portavoz (quien aún así también fue partícipe de esos hechos, si se piensa en voz alta). Los medios de comunicación tampoco escapan a su crítica, porque se habrían dejado manipular demasiado fácilmente. Según McClellan, descuidaron su función como controladores.
Reacciones
Los antiguos colegas reaccionan con una mezcla de incomprensión e indignación, como Frances Townsend, ex consejero de seguridad interior de Bush. En su opinión, si McClellan opinaba que algo no estaba en orden, era su deber como consejero del presidente informar a Bush. Sin embargo, según Townsend, jamás dijo nada. El que ahora haga esto, le parece de poco ingenio y profesionalidad.
La actual portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, ha declarado que Bush no comentará este incidente. Calificó la cuestión de "lamentable". Previo a la invasión de Iraq, McClellan era adjunto del entonces portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, quien afirma no comprender a su ex colega, a quien consideraba un excelente profesional, de confianza. Fleischer asegura que Mc Clellan jamás expresó recelo o dudas acerca de la guerra o la manera como la Casa Blanca se estaba preparando para el conflicto.
Nuevas heridas
McClellan no sólo ha causado nuevas heridas en la reputación de Bush. Queda claro que también el asesor presidencial Kart Rove y funcionarios en la esfera de Dick Cheney reciben su parte. El ex portavoz los acusa de haber mentido sobre el papel que desempeñaron en la revelación de la identidad secreta de la agente de CIA, Valerie Plame-Wilson.
Barack Obama, potencial candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, y otros miembros de este partido, no dejan pasar la oportunidad, y aprovechan las acusaciones de McClellan para atacar a Bush y al candidato republicano a la presidencia, John McCain, también partícipe de la guerra en Irak.
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