Incredulidad y lágrimas en una base militar estadounidense al norte de la capital iraquí, Bagdad. En el comedor los militares siguen la transmisión de las elecciones presidenciales. Esta vez hubo más votos por el candidato demócrata que en otras ocasiones. No obstante, hay escepticismo sobre su propósito de retirar las tropas de Iraq.
| Soldados norteamericanos en la base de Taji, al norte de Bagdad, miran los resultados de las elecciones presiden- ciales. |
Cuando el presentador anuncia que Barack Obama es el nuevo presidente de Estados Unidos, algunos militares miran incrédulos la pantalla. Otros, muchos de ellos del mismo "color" que Obama, comienzan a reírse. Fuera del local algunos se felicitan.
"Espero realmente que nos saque de Iraq", dice un joven militar, cuyo padre trabaja también en la base. "Sería maravilloso".
A una intérprete iraquí se le caen las lágrimas: "Me alegro por Obama, por Estados Unidos. Y espero que sea bueno para Iraq. Los norteamericanos no pueden quedarse aquí para siempre".
Baluarte republicanoDesde siempre, el Ejército estadounidense es un baluarte republicano, pero esta vez más militares votaron por el candidato demócrata, Barack Obama.
Las guerras en Iraq y Afganistán tienen un precio muy alto. Algunos de estos soldados ya cumplen su cuarta misión en Iraq. Pero, incluso entre los partidarios de Obama, hay cierto escepticismo de si el nuevo presidente logrará adelantar la retirada de las tropas de Iraq.
Uno de ellos dice que es posible que Obama los quiera enviar a Afganistán
(las declaraciones son anónimas, ya que los militares no pueden hablar con la prensa sobre su postura política).
Repliegue
Obama está considerando replegar las tropas de Iraq en el próximo año y medio. De todas formas, los norteamericanos negocian en este momento con el Gobierno iraquí sobre su presencia en el país asiático. El llamado "Acuerdo para el Status de las Fuerzas" establece que para el verano de 2009, todas las tropas de combate tienen que haber abandonado las ciudades iraquíes.
Para fines de 2011, todas las tropas norteamericanas tienen que haber partido de Iraq. Las negociaciones al respecto, incluyendo condiciones y objeciones que se puedan presentar, fueron postergadas por el Gobierno iraquí hasta luego de las elecciones norteamericanas.
Cansancio
Entre los simpatizantes de Obama en el campamento militar Taji, los hay quienes consideran que la situación en Iraq aún no es lo suficientemente estable como para poder abandonar el país. "Pero sí confío más en Obama en lo que respecta a la economía", declaró uno de los soldados. Muchos militares, tanto del bando de McCain como del de Obama, incluyeron la situación económica en su elección.
En ambos bandos impera el cansancio por las muchas misiones a las que se los envía. Un sargento de tez oscura, con el arma sobre el hombro, mira televisión en el espacio de recreación, mientras McCain asume su derrota. "Nos están enviando por un año, con intervalos de un año en casa. Sin embargo, estas pausas son a menudo de sólo nueve meses, ya que hay que volver a prepararse para la siguiente misión. Esto resulta muy duro, especialmente para las familias jóvenes."
Tampoco en este especial día tienen mucho tiempo libre. Se trata de un día de trabajo como cualquier otro. Vehículos blindados parten de la base; helicópteros vienen y van. Uno de ellos dispara varios cohetes, llamados "flares", potentes bengalas cuyo calor confunde a los misiles de guía infrarroja. El sol continúa ascendiendo, y ahuyenta los últimos trazos dela niebla nocturna. Una mujer militar dice al pasar: "Obama, sácame de Iraq".
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Etiqueta: Afganistán, demócratas, Iraq, Obama, presidente, repliegue, republicanos
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