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¿Lucha contra el terrorismo o guerra contra el Islam?

* Adrián Mac Liman

19-05-2005

Una escueta y ambigua noticia sobre la supuesta profanación del Corán en la base estadounidense de Guantánamo en Cuba, convertida a partir de enero de 2002 en campo de detención de los supuestos radicales islámicos capturados durante la guerra de Afganistán fue, al menos aparentemente, el detonante de una espectacular campaña de protesta contra los Estados Unidos. Los disturbios tuvieron como punto de partida la aún convulsa Afganistán, expandiéndose como una bola de nieve, a Indonesia y Pakistán, la Franja de Gaza y los Emiratos del Golfo.

coran1240.jpgLa información, publicada por el prestigioso semanario norteamericano "Newsweek" en su  edición del 9 de mayo, alude a un opaco episodio según el cual, algunos oficiales encargados de interrogar a los islamistas afganos y paquistaníes habrían tirado páginas del Corán en los retretes de la prisión, tratando de humillar a los presos y provocar su confesión.

La violenta reacción suscitada por la noticia sigue causando quebraderos de cabeza en los despachos oficiales de Washington. La Administración Bush, acusada en reiteradas ocasiones de fomentar por ignorancia, equivocación u omisión, un conflicto de civilizaciones, se ha visto obligada a defender públicamente los valores del Libro de los musulmanes, sabiendo positivamente que la tormenta desencadenada por el semanario neoyorquino en tierras del Islam podría tener efectos molestos y prolongados. Aunque "Newsweek" haya decidido pedir disculpas a sus lectores por el "error cometido", el debate sobre la difícil convivencia entre Islam y Occidente sigue abierto.

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En realidad, la información reproducida por el semanario sirvió para reavivar la frustración de las masas árabes, persuadidas de que los ataques del 11-S constituyeron una respuesta a la  falta de voluntad política de las sucesivas administraciones norteamericanas de buscar, hallar e imponer una solución válida al conflicto palestino-israelí.

Los árabes acusan a los gobernantes estadounidenses de dejadez y partidismo. A finales de 2001, un exhaustivo estudio elaborado por el Departamento de Sociología de la Universidad de Harvard ponía de manifiesto que el 70 por ciento de los habitantes de Oriente Medio considera que la cuestión palestina representa la mayor fuente de frustración para el conjunto de los musulmanes. En este contexto, la argumentación de Osama Bin Laden (ocupación de las tierras del Islam por "cruzados" - léase cristianos - y "judíos" - israelíes) encuentra un excelente caldo de cultivo en el seno de la comunidad nacional árabe.  Y ello, por la sencilla razón de que los pobladores de los países islámicos - sean estos musulmanes o cristianos - no ocultan su rechazo a las humillaciones, la incomprensión y la arrogancia de Occidente.

Una sensación esta que se ha ido acentuando después de las declaraciones formuladas por el presidente norteamericano, George Bush, el 12 de septiembre de 2001, cuando el inquilino de la Casa Blanca anunció el inicio de una "guerra global contra el terrorismo". Sin embargo, los árabes parecen desconcertados: ¿Lucha contra el terrorismo o guerra contra el Islam? ¿Propuestas de democratización del "Gran Oriente Medio" o simples designios neocolonialistas?

En los últimos meses, la Administración estadounidense trató por todos los medios de centrar su interés en la convulsa región de Oriente Medio, esbozando una serie de propuestas para la modernización de la sociedad árabe-musulmana. Pero la mayoría de los gobernantes árabes acogió con escepticismo dichas iniciativas, alegando que se trataba de soluciones impuestas desde el exterior, es decir, que hacen caso omiso de la idiosincrasia islámica. Curiosamente, a la inquietud de los señores feudales y los déspotas "amigos de Occidente" se suma, en este caso concreto, la incredulidad de las masas, poco propensas a aceptar las benéficas virtudes de la llamada "primavera árabe". De una "primavera" útil y necesaria, qué duda cabe, pero que tropieza con un gigantesco obstáculo psicológico: la incomprensión de Oriente por parte de Occidente. Porque resulta sumamente difícil hablar de democratización, modernización y derechos humanos en esta amplia región del mundo después de la guerra (y la ocupación militar) de Iraq, de las amenazas proferidas por el "núcleo duro" de la Administración Bush contra el régimen islámico de Teherán o de los intentos de desestabilización política en el Mediterráneo oriental, avalados por Washington y algunos de sus aliados europeos.

Cabe preguntarse, pues, si la oleada de protestas generada por la supuesta profanación del Corán en la base de Guantánamo no es, en definitiva, más que la punta visible del iceberg.  El barómetro del odio y la suspicacia indica claramente que la tormenta se está avecinando a las ya de por sí frágiles y complejas  relaciones entre el mundo musulmán y Occidente.

*Adrián Mac Liman - Escritor y periodista, miembro del Grupo de Estudios Mediterráneos de la Universidad de La Sorbona (París) 

Etiqueta: actualidades, America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, europa., Holanda, internet, latinoamerica, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio, radio nederland, unesco, unicef

Opinión de los lectores:


alber, 02-06-2005 -

Es bien sabido, que desde Occidente se han apoyado regímenes dictatoriales en "países islámicos" y se ha ayudado a aniquilar a los insurgentes cuando esto ha beneficiado a ciertos intereses. Obviamente, esto no ayuda en absoluto a que en esos países se evolucione pacíficamente hacia la democracia. Algunas personas encuentran gran placer en criticar las injusticias que se cometen en esos países como forma de agitar el espantajo del "choque de civilizaciones". Son las mismas que contemplan con absoluta complicidad (y hasta regocijo) las que cometen los llamados países democráticos. Digamos que ante toda situación, hay quien se tiende a poner al lado de los débiles y quien lo hace al lado de los fuertes. Yo me pongo en el de los débiles, sin que esto signifique renunciar a análisis más profundos, ni a justificar nada a priori.


EUGENIO DEL TORO, 21-05-2005 - VENEZUELA

Newsweek no pidio disculpas porque su aticulo haya causado disturbios en el mundo islamico. Pidio disculpas porque el articulo era mentira, porque todo estaba fundamentado en un rumor, porque no tenia pruebas para apoyar ese articulo. ?Dicen ustedes prestigioso semanario? newsweek tiene un historial de herrores que no lo salta una cabra. Con tal de criticar y/o danar al govierno es capaz de publicar cualquier cosa. Es un semanario que se caracteriza por acariciar demasiado a todo lo que este al lado izquierdo de cualquier centro, aunque sea una narcoguerrilla que masacra campesinos.


bezaliel, 19-05-2005 - USA

Creo que falta imparcialidad en el tema del Islan. Parece que todos quieren defender en el occidente quieren defender y justificar el Islan. Es verdad que las cruzadas tuvieron motivaciones las mas diversas pero, por que todos se olvidan que antes de las cruzadas el islam destruyo con la espada todo el norte de Africa cristiano. Ellos no lo hicieron por el convencimiento sino por la fuerza. Otro punto, me digan un pais, un solo, de mayoria islamica que permite la libertad religiosa del cristianismo. Pero libertad sin adjetivos. Digan uno solo. Pero aqui, en occidente, se les da la mas amplia libertad hasta de hacer proselitos. Por que occidente tiene que estar pediendo perdon, cuando el problema palestino comenzo cuando ellos no aceptaron los terminos de la ONU de dos Estados en 1947? Si Israel fue una invencion de los Occidentales, Iraque tambien y Syria y que hablar de todos los paises de Africa. Que hacer? Hay una intransigencia de los islamicos y total falta de sentido democratico.


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