Los presidentes de Ecuador, Venezuela y Nicaragua se reunieron ayer con motivo de la firma del acta constitutiva de la empresa que construirá una nueva refinería de petróleo en Ecuador. Daniel Ortega había llegado un día antes y, aunque no era su plan quedarse para este evento, el lunes decidió hacerlo.
La reunión de Correa, Chávez y Ortega es suficiente razón para hacer lecturas políticas. Por este motivo, Radio Nederland conversó con Adrián Bonilla, Director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales -FLACSO-, y versado en temas internacionales.
RN: ¿Usted descubre alguna connotación especial en esta mini-Cumbre?
AB: Inicialmente, el presidente Ortega no iba a quedarse en Ecuador. El día lunes, aprovechando la cercanía, hizo una corta visita de Estado, dado que estuvo en una Cumbre presidencial en Caracas. Probablemente, el clima quiteño le convenció para quedarse un día más, recibir al común amigo Hugo Chávez y asistir al evento. Sin duda, la presencia de los tres mandatarios da cuenta de la posibilidad de algún tipo de coordinación política. De lo contrario, se trataba de Cumbres bilaterales normales, sobre todo con Chávez, en lo tocante a la refinería, proceso que ya tiene más de un año de iniciado.
RN: ¿Coordinación política en qué sentido?
AB: Los tres países tienen Presidentes con identidades ideológicas similares, y tanto el de Venezuela como el de Nicaragua han insistido al presidente Correa para que adhiera al grupo ALBA. Debe haber también una agenda común respecto de organismos multilaterales, y los tres tienen relaciones bilaterales muy intensas con Colombia, independientemente de que éstas, en el caso de Nicaragua y Ecuador, no sean muy buenas.
RN: ¿La presencia del presidente Ortega no complica más las relaciones de Ecuador con Colombia?
AB: No creo que el presidente Ortega complique más las cosas. Los presidentes Correa y Uribe han hecho los méritos suficientes para complicarlas. La relación es, de alguna manera, mala y la responsabilidad es de los jefes de Estado de Colombia y de Ecuador. La presencia del presidente Ortega no es un elemento adicional, hay muchos otros que han tensionado las relaciones entre Quito y Bogotá.
RN: Este martes se firmó el acta constitutiva de la empresa que construirá la nueva refinería de petróleo en Ecuador. ¿Qué beneficios traerá esto para el país?
AB: Hace casi treinta años, Ecuador construyó la última refinería, que, a estas alturas, es obsoleta e insuficiente. De hecho, buena parte de las ganancias que Ecuador tiene como consecuencia que la exportación de petróleo se va en la importación de derivados. Es un absurdo que en nuestro país haya petróleo y no refinería. Este complejo neutralizará el desequilibrio que hay en la balanza de pagos de petróleo, ése sería el beneficio inmediato, dependiendo de que la construcción de la refinería esté financiada, se cumplan las promesas de financiamiento por parte de Venezuela y la obra esté operativa en poco tiempo. A tal respecto, el Gobierno ecuatoriano debe ser enfático, porque Venezuela ha hecho muchas ofertas a muchos países y no las ha cumplido todas con el ritmo con que fueron prometidas. Éste, que es un proyecto nacional de enorme importancia, debería tener mucho seguimiento por parte del Gobierno ecuatoriano, incorporando el tema de los impactos ambientales.
RN: ¿Y en cuanto al miedo que tienen algunos sectores de la derecha ecuatoriana de que esto pueda producir una dependencia de Venezuela?
AB: No creo que dependamos de Venezuela en estos momentos. No hay técnicos venezolanos operando en el Ecuador ni asesores en ningún ministerio. No se pagan funcionarios públicos con dinero venezolano. Las políticas sociales ecuatorianas son bastante distintas a las venezolanas. El manejo económico de Ecuador, que es un país dolarizado, no puede ser igual al de Venezuela. Y, finalmente, la política exterior ecuatoriana es distinta a la de Venezuela: frente a Estados Unidos, Ecuador no ha querido tener una posición hostil, y frente a Colombia, Venezuela mantiene por el momento relaciones muy amigables, mientras que las del Ecuador son distantes.
| Compartir en |
Etiqueta: Colombia, Daniel Ortega, Ecuador, Hugo Chávez, Quito, Rafael Correa, refinería, Álvaro Uribe
Artículos relacionados:
- Guatemala se adhiere a Petrocaribe
- Un ALBA militar
- Bolivia ya está en el ALBA
- Venezuela: un nuevo orden energético
- Con el ALBA, ¿otra América es posible?