El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha vertido una grave acusación de corrupción contra 18 diputados. Los congresistas habrían planteado votar a favor del Gobierno en el debate sobre la Ley de Justicia Financiera a cambio de cargos públicos.
| Rafael Correa, presidente de Ecuador |
El Mandatario reiteró que “la Asamblea (Constituyente) tendrá que disolver el Congreso, porque este Congreso no sirve para absolutamente nada” e informó que ha dado instrucciones al Gabinete para que, a partir de este momento, actúe “como si el Congreso no existiera”
Un Congreso diferente es fundamental
Norman Wray, candidato a la Asamblea Constituyente por el Movimiento Alianza País, opina que el Congreso es fundamental como institución de la democracia. En este sentido, dice, hay que diferenciar las palabras del presidente: una cosa es esa consideración y otra las prácticas de los diputados ahí presentes, con las excepciones de rigor, que han hecho que la institucionalidad del Congreso esté en crisis. Con sus prácticas, ellos han demostrado actitudes antidemocráticas. Por eso se los ha cuestionado desde tiempo atrás. “Pero el Congreso tiene que existir, tiene que haber un cuerpo colegiado que represente a la soberanía de un país”.
Si así son las cosas, preguntamos a Wray, ¿no sería una paradoja disolverlo?
“La Asamblea Nacional, de acuerdo al mandato del 15 de abril, será constituyente, por tanto ejercerá un poder originario. Entre sus facultades podría estar ésta (la de disolver el Congreso). No creo que éste sea el objetivo, pero lo cierto es que, si la Asamblea va a hacer profundas reformas constitucionales, una nueva Constitución, leyes orgánicas que permitan avanzar en lo que los sucesivos congresos desde 1998 no quisieron, o el Congreso entra en receso o permite a la Asamblea trabajar con tranquilidad o se lo disuelve y luego se llama a elecciones para definir un nuevo Congreso”.
¿No sería más conveniente sólo sancionar a los diputados corruptos sin cerrar el Congreso?
“Eso sería lo óptimo, pero el propio Congreso ha desarrollado una serie de mecanismos históricos para evadir cualquier proceso de aplicación de su propio código de ética. Yo creo que ahora la pelota está en el Congreso. El Congreso es el que tiene que ganarse el apoyo de la ciudadanía. Sus prácticas le han llevado, por la actuación de varios de sus legisladores, salvando excepciones, a que la ciudadanía dude de que pueda responder. Es más, vamos a una Asamblea Nacional Constituyente porque el Congreso, constantemente, en sus distintas versiones que se han sucedido desde el 98, se ha opuesto a cualquier proceso de reforma política que supere, por ejemplo, la forma como se han repartido los mecanismos de control”.
Otras reacciones
Un partido que en las últimas semanas se había colocado en la oposición es la Izquierda Democrática. Ante la denuncia del presidente de la República y su proclama de que la Asamblea disuelva el Congreso, el dirigente de esa agrupación política Andrés Páez dijo que deben hacerse las investigaciones para comprobar si, en efecto, esos 18 diputados incurrieron en la falta señalada, pero que no debe desprestigiarse al Congreso en su conjunto.
Para el presidente del Congreso, Jorge Cevallos “lo importante es que (Correa) ha dado nombres, y no ha caído en generalizaciones”. El Congreso sería convocado a una sesión extraordinaria para una investigación interna tras la denuncia del presidente.