Con el quórum correspondiente para instalar la sesión ordinaria del Congreso llegó a su fin la última tensión política sentida en Ecuador. Para el caso, este martes 20, 21 diputados alternos se tornaron principales.
El episodio es otro acontecimiento más dentro de la crisis que desde hace más de una década vive el país y que ha significado la destitución de un Vicepresidente, tres Presidentes y una Corte Suprema de Justicia. Paradójicamente, la función legislativa, que actuó en los derrocamientos de los Presidentes, hoy fue la que sufrió un revés con la destitución de la mayoría de sus integrantes.
Los partidos afectados principalmente han sido el Partido Social Cristiano; el PRIAN, del ex candidato Álvaro Noboa, y Sociedad Patriótica, del ex Presidente Lucio Gutiérrez. Aunque algunos de los diputados que este martes se posicionaron como titulares pertenecen a esa tiendas políticas, voceros de ellas dijeron que desconocerían al actual Congreso. Hubo, inclusive, denuncias de que ha habido compras de conciencia entre los nuevos diputados, cuestión que nunca se ha fundamentado.
Este proceso vivido en estas últimas semanas ha tenido una connotación más política que jurídica, lo cual no es de extrañarse, según opina Adrián Bonilla, Director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO. Según él, desde hace mucho tiempo el Ecuador vive una situación donde lo jurídico se lo viene tratando discrecionalmente.
La derrota política que han sufrido los partidos tradicionales en el Congreso tendría dos elementos de suma importancia: primero, la ilegitimidad que tiene esta función del Estado en la sociedad, y segundo, las decisiones que tomaron los diputados que, a las claras, traspasaron todo límite de constitucionalidad.
Algunos analistas consideran que la conformación del Congreso actual es transitoria, por lo menos hasta ver qué sucederá cuando se instale la Asamblea Constituyente.
De acuerdo con nuestro corresponsal en Quito, Luis Dávila, los debates se reiniciaron después de que el presidente del Legislativo, el derechista Jorge Cevallos, posesionara a los suplentes de 21 diputados destituidos, que ingresaron en sigilo al recinto durante la madrugada del martes contra el rechazo de los titulares, a quienes unos 1.200 policías impiden el acceso.
Con la medida, la vida política de Ecuador respira una tregua. La pregunta central es cuánto tiempo durará.
Pablo Gámez: ¿Puedes resumirnos el conflicto que nos lleva hasta la jura de estos 21 diputados suplentes?
Luis Dávila: En realidad lo que ha sucedido es que terminó más o menos el conflicto que se ha venido dando, y en el cual el Congreso no podía sesionar por la falta del quórum correspondiente. El día de ayer, desde la madrugada, 21 diputados llegaron hasta el Congreso y con eso el presidente del mismo logró constituir el quórum que faltaba.
El Congreso finalmente se ha reunido, estos diputados juraron y, en adelante, se considera que volveremos a la normalidad. Anteriormente había toda una situación de crisis que de alguna manera se va superando. Sin embargo, los diputados que han sido destituidos todavía siguen apelando con amparos constitucionales y otros recursos, así que queda todavía alguna posibilidad para ellos, pero cada vez es menor. Como decíamos en algún despacho hace algunas semanas, las perspectivas de ellos se están reduciendo.
PG: ¿Podríamos decir entonces que el conflicto entre el Congreso de Ecuador y el Tribunal han llegado a su fin?
LD: Digamos que, en términos formales sí, en términos políticos se mantiene. Ayer mismo el Partido Social-Cristiano y el Partido Sociedad Patriótica, entre los dos constituían parte de la mayoría de oposición. Plantearon que sus diputados no asistirían al Congreso y que los alternos que tenían que posicionarse ayer tampoco irían. Efectivamente así ha sucedido. Esos partidos están desconociendo el Congreso. Por tanto, existe todavía una crisis política. Ahora, que lo que ha que preguntarse es si esos partidos tienen todavía posibilidades de pataleo. En términos formales se les va acabando el tiempo y en términos políticos todavía la van a sostener. Estos es lo que está sucediendo en éste momento y es parte ya de las estrategias políticas que se han planteado.
PG: ¿Queda despejado ahora el camino hacia la Asamblea Constituyente prevista para el 15 de Abril?
LD: Sí, eso era lo que ya estaba de alguna manera despejado. Cualquier cosa que hubiera ocurrido, hubiera sido imposible detener la convocatoria para la consulta popular para el 15 de abril. Incluso los partidos de oposición y los diputados que querían volver al Congreso decían que eso era ya una realidad, que a eso se le iba a dar trámite, incluso planteaban no sancionar al presidente del Tribunal Supremo Electoral, de tal manera que eso era imposible de detener. Más o menos hay una mayoría de ecuatorianos, que bordea entre el 75 y el 80% que estaría de acuerdo con la consulta popular, así que creo que ningún partido político se hubiera opuesto a esto a esas alturas.
PG: ¿Podríamos entender la reanudación de las actividades del Congreso como un triunfo para el presidente Rafael Correa?
LD: Sí es un triunfo para el presidente Correa. Políticamente afianzó su posición. La oposición contra Gobierno cometió demasiados errores y esos errores le salieron carísimos. Ayer, obviamente, representantes del gobierno mostraron su satisfacción. El ministro de Gobierno se presentó y aunque estaba sereno, era evidente que planteaba que se sentían satisfechos con lo que había sucedido. Si bien es cierto, el Congreso no va a estar a favor plenamente del Ejecutivo porque ahí, de todas maneras, se va a manejar cierta oposición. Han salido los políticos más beligerantes, los políticos más tradicionales, los que aunque solapadamente se oponían al cambio y al proceso de llamado a consulta popular para la instalación de la Asamblea Constituyente.
PG: Un último punto. La oposición acusa a los nuevos diputados de haber sido "comprados" por el Gobierno del presidente Correa, ¿Quiénes componene ese grupo de diputados suplentes?
LD: Son ilustres desconocidos, eso sí hay que manifestarlo. Ayer cuando los presentaban en televisión, son personajes a quien nadie conoce y es fácil saber por qué. En Ecuador se vota una lista y el elector conoce a una, dos o tres personas de esas listas pero no conoce siquiera a los 4, 5 ó 6 restantes diputados o candidatos. Peor aún a los suplentes.
Los suplentes, a veces, se incluyen para rellenar la lista. Normalmente esas personas jamás son elegidas. Son absolutamente ilustres desconocidos. Sobre la pregunta de si han sido comprados o no, efectivamente la oposición está diciendo eso. Pero la oposición lo está diciendo con cierto libertinaje de palabra porque no ha aportado ninguna prueba contundente ni documentada. Entonces así están las cosas y creo que obviamente detrás está el interés de los suplentes que les sonó la campana finalmente y llegaron a ser lo que en su vida creyeron que iban a llegar a ser: diputados en este momento político.