En entrevista concedida a Radio Nederland, el ministro holandés de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen, se manifiesta partidario de entablar el diálogo con Cuba, no sólo con fines comerciales, sino ante todo orientado a una visible mejora tanto de los derechos humanos y sindicales, como de la democracia y la libertad de expresión.
P.G. Tengo la sensación de que Holanda está buscando una manera para normalizar sus relaciones con Cuba.
Máxime Verhagen, ministro
de Exteriores de Holanda
Máxime Verhagen: Estamos buscando una forma para reanudar el diálogo, un diálogo crítico con Cuba, porque creo que, por lo menos hasta ahora, el aislamiento no ha provocado los cambios deseados en el terreno del respeto de los derechos humanos y democratización. Por eso, estoy dispuesto a entablar el dialogo, pero tendrá que ser un diálogo crítico y, con tal fin, buscamos nuevos métodos para lograr la puesta en libertad de los presos políticos, lograr una verdadera mejora d e los derechos humanos. Los contactos, el comercio, etc. Forman parte de todo ello.
P.G.: En el marco de los intereses de Holanda en el Caribe, ¿significa esto que Holanda está también buscando otra fórmula diferente a la de la Unión Europea?
M.V.: No, yo soy partidario de punto de vista común de la Unión Europea. Creo que cualquier política con respecto a Cuba es más eficaz si la desarrollamos junto con la Unión Europea, y, por el contrario, dudo que sea efectivo desarrollar políticas nacionales al respecto. La base de una política común de la UE sigue siendo un diálogo para lograr la democracia, el respeto de los derechos humanos y el crecimiento económico en Cuba. Quiero volver a esa base, lograr cambios, precisamente mediante los contactos.
P.G.: Hace algunas semanas una delegación de empresarios holandeses visitó cuba, pero no se publicó nada al respecto. ¿Acaso el empresariado holandés presiona al Gobierno nacional para que se normalicen los lazos con Cuba?
M.V.: Es innegable que el empresariado está interesado en vínculos con Cuba, pero no hay ninguna presión. Naturalmente, ni la Unión Europea ni Holanda aplican un boicot económico contra Cuba, porque no somos partidarios de esa medida. También nos oponemos al efecto extraterritorial de la Ley Helms Burton. Hasta el momento, no la hemos estimulado, no concedemos subvenciones, como Gobierno, pero tampoco impedimos los contactos. Ésa es tarea del empresariado. Por otra parte, creo que el empresariado también tiene una responsabilidad de, en sus contactos, prestar atención al derecho sindical, a la posición de los trabajadores. No se puede colaborar indirectamente a la opresión de personas en Cuba.
P.G.: Finalmente, junio es importante, porque se discutirán las sanciones europeas. ¿Considera usted positivos estos pequeños cambios que se han producido en los últimos tiempos en Cuba, bajo la presidencia de Raúl Castro?
M.V.: Constato que hay cambios. Se han puesto en libertad algunos presos del grupo de 74 disidentes. Reconozco que se ha firmado una serie de tratados en materia de derechos humanos, aunque todavía no se han ratificado. Vamos a ver si esta tendencia continúa, si realmente se producen mejoras. Creo que debemos aprovechar el momento, pero, en los próximos meses, yo quiero ver si realmente hay adelantos, sobre todo en el terreno de los derechos humanos, antes de tomar una postura definitiva respecto a las medidas que trataremos en junio.
Etiqueta: comercio, Cuba, democracia, derechos humanos, Habana, Holanda, Maxime Verhagen, relaciones exteriores, sindicalismo, Unión Europea
Artículos relacionados:
- “Holanda debe ser menos complaciente con Cuba”
- Empresarios holandeses "en secreto" en Cuba
- Cuba y Holanda de negocios