Raúl Castro inició este lunes en Cuba el gobierno de la era post-Fidel, respaldado por los militares y al lado de la vieja guardia comunista, que moderó expectativas sobre los cambios económicos que reclaman con urgencia los cubanos.
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La elección de Raúl Castro era dada por segura, pero sorprendió ampliamente el número "dos", José Ramón Machado Ventura, dirigente histórico de la línea dura comunista, de 77 años, en lugar de Carlos Lage (56), la cara de la renovación.
Fidel
En su discurso, el flamante presidente, de 76 años, dejó claro el lugar del hermano en el gobierno. "Fidel está ahí", afirmó al Parlamento, al que pidió autorización para consultar al histórico líder en decisiones "de especial trascendencia para el futuro de la nación".
"Sobre todo las vinculadas con la defensa, la política exterior y el desarrollo económico del país", dijo al delinear un amplio margen de influencia de Fidel, que pese al retiro conserva el estratégico cargo de primer secretario del Partido Comunista Cubano (PCC).
Para algunos analistas la conformación del nuevo gobierno fue pensada por Castro, quien días atrás descartó en un artículo en la prensa "cambio" en el sistema político.
Como jefe del Parlamento fue ratificado por cuarto periodo de cinco años Ricardo Alarcón, de 70 años, quien al igual que Machado es miembro del selecto Buró Político del PCC.
Para sustituirlo como ministro de las Fuerzas Armadas, Raúl Castro nombró al general Julio Casas Regueiro, de 72 años, también electo vicepresidente y se encarga de la economía de la institución castrense, con negocios fuertes en sectores clave como el turismo.
Subestimación de Raúl
"Mucha gente está descartando este proceso como un cambio insignificante, pero creo que están subestimando a Raúl. Se espera que haga cambios que Fidel nunca habría hecho", dijo Brian Latell, ex analista de la CIA y autor del libro "Después de Fidel".
La calle a la espera
En las calles, donde la jornada se vivió en total normalidad, no se habló mayor cosa de la elección, pero sí de los posibles "cambios" que Raúl Castro promete ejecutar. "Ya se sabía que iba a ser él. Yo lo que creí es que iba a anunciar medidas concretas. Hace rato que venimos oyendo que vienen y no acaban de llegar", dijo una profesora de francés de 29 años.
La moneda nacional
La eliminación de la doble moneda -se gana en devaluados pesos cubanos y se compran productos en moneda dura- y de las restricciones a viajes al exterior, hospedaje en hoteles, y al comercio, integran una larga lista de reclamos de los cubanos.
Con prudencia, el nuevo presidente anunció una posible "progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano" y que en las próximas semanas comenzará a "eliminar las más sencillas prohibiciones", mientras otras necesitan ser revisadas.
Opositores
Opositores cubanos deploraron el "continuismo" y la "línea dura", como Elizardo Sánchez, para quien el domingo quedó demostrado que Fidel "es el elector". Por su parte, Osvaldo Payá puntualizó que la sucesión "no trae en sí misma los cambios que el pueblo quiere y necesita: libertad, ejercicio pleno de sus derechos".
Unión europea: diálogo constructivo
La Comisión Europea ha ofrecido a Raúl Castro, sucesor de su hermano Fidel al frente del gobierno cubano, "un diálogo político constructivo" para "mejorar y profundizar cuestiones de interés común".
"La Comisión Europea está dispuesta a seguir trabajando con el gobierno cubano, en coordinación con nuestros socios de la Unión Europea, para mejorar y profundizar cuestiones de interés común, como el medio ambiente y el cambio climático", dijo el comisario europeo de Desarrollo, Louis Michel.
Michel tiene previsto viajar a La Habana el 6 de marzo, en una visita de dos días que ofrecerá "la ocasión de hacer avanzar el diálogo de la Unión Europea con el gobierno cubano".
La Unión Europea ya había reiterado el martes pasado a Cuba su oferta de un diálogo político con el objetivo de avanzar en un proceso pacífico de transición hacia una democracia pluralista, tras la renuncia de Fidel Castro a la presidencia del país, por motivos de salud.
A corto plazo
"No se puede esperar una apertura democrática con el Gobierno de Raúl Castro. Por lo menos no en los próximos tiempos". Así lo considera Susana Gratius, analista de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, FRIDE.
La analista, sin embargo, sí espera transformaciones en la cuestión burocrática y económica. Gratius recuerda el debate interno que Raúl Castro convocó hace unos 6 meses: "Las críticas deliberaciones de entonces habrían sido el origen de los ligeros cambios anunciados en su primer discurso como presidente electo".
En ese sentido no sorprende el anuncio de Castro de una posible "progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano" y que en las próximas semanas se comenzarán a "eliminar las más sencillas prohibiciones".
Por su parte, la elección del histórico José Ramón Machado Ventura en la primera vicepresidencia y la de otros miembros de la denominada "vieja guardia" en los cargos más importantes, desbarata, según Gratius, las expectativas de algunos de cambio y relevo generacional en la isla.
En conclusión, los fidelistas siguen integrados en el Consejo de Estado y los principales ministerios, pero Raúl Castro ya ha anunciado que habrá algunas modificaciones. "En el juego de la continuidad y el cambio" según Gratius si no ocurre nada de lo anunciado por el nuevo presidente "la paciencia de los cubanos se agotará".
*Susanne Gratius, investigadora de FRIDE, la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior
Etiqueta: Cuba, Fidel Castro, José Ramón Machado Ventura, Raúl Castro, Ricardo Alarcón, Susanne Gratius, UE
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