Varios días llevan ya cerca de nueve mil indígenas concentrados en una localidad del suroeste colombiano. Enfrentamientos con la policía han provocado ya un muerto y más de 70 heridos. Los manifestantes exigen el cumplimiento de varios acuerdos hechos con el gobierno nacional y el respeto a la autonomía e integridad de sus comunidades.
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La protesta de las comunidades es motivada, entre otros, por los siguientes puntos:
- Rechazo al Tratado de Libre Comercio, que el gobierno colombiano pretende firmar con los Estados Unidos, por considerar que atenta contra la autonomía territorial de sus pueblos.
- Preocupación por la aprobación de una serie de leyes por parte del parlamento colombiano que van en contra del respeto de la diversidad étnica y cultural de Colombia.
- Denuncia de las nefastas consecuencias de la aplicación de la política de seguridad democrática que ha agudizado, según los manifestantes, el conflicto armado en las zonas de asentamiento indígena.
En medio de la guerra
Por su parte, las autoridades colombianas denuncian que la protesta de los indígenas ha sido infiltrada por miembros de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia FARC. El comandante de la Policía de Seguridad Ciudadana, General Orlando Páez, declaró al respecto: " Ésta es una convivencia de indígenas con las FARC. Estos indígenas no tienen ni idea de explosivos. Sin embargo, hemos visto que están instalando explosivos en un puente por órdenes de la guerrilla".
Ante esta acusación, el ex gobernador del Resguardo Huella-Caloto, Giovanni Yule, responde de manera contundente: " Se trata de una versión falsa. Estas son acciones pacíficas dirigidas desde nuestras autoridades indígenas y nuestras comunidades. Los pueblos indígenas de Colombia hemos venido rechazando los actores armados, sean los que sean. Lo que pasa es que la estrategia del gobierno del presidente Uribe se ha basado en colocar a todos los sectores sociales que hagan oposición a sus políticas, del lado de la guerrilla".
La Organización Nacional Indígena, ONIC, ha convocado a una gran concentración en solidaridad con todas las comunidades del país. Según la organización, 400 mil miembros de los pueblos originarios han sido despojados de sus tierras, y 18 de esas comunidades corren peligro de extinción, lo que puede calificarse de genocidio.
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Etiqueta: autonomía, Colombia, FARC, indígenas, ONIC, protestas, TLC
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