De la mano del guerrillero que lo vigilaba, Óscar Tulio Lizcano, político que llevaba ocho años cautivo de las FARCse puso en manos del Ejército en la occidental localidad de San José del Palmar, después varios días de trasiego por la selva y la montaña.
El jueves, en medio de un cerco del Ejército cuando escapabacon otros 40 guerrilleros,alias Isaza, vigilante de Lizcano desde hacía tres meses, le propuso separarse de la columna insurgente y buscar contacto con las autoridades que, finalmente los condujeron a Cali desde donde se notificó la liberación.
Este domingo el episodio que evidencia serias fisuras en la guerrilla más antigua y mayoritaria de Colombia, diluyó una esperada cumbre entre el Presidente Álvaro Uribe y unos 30.000 marchantes indígenas concentrados en esa ciudad tras 15 días de protestas.
Privado de la palabra
En sus primeras declaraciones Lizcano se excusó por las incoherencias que pudiera tener al hablar porque, dijo, en el cautiverio estaba privado de la palabra, al punto de que ‘nombró' a tres árboles a los que simulaba darles clases de español. Al referirse al guerrillero que huyó con él dijo: "Quiero agradecer a la persona que tuvo la valentía y el valor de salir conmigo, con un viejo muy enfermo". También lamentó no haber traído consigo los últimos 20 poemas que le escribió a su esposa Marta, y dio aliento a los otros cautivos. "Yo se que ellos van a salir y van a gozar de la libertad", afirmó.
En agosto del 2000 el secuestro del político del Partido Conservador en las inmediaciones de Riosucio, departamento de Caldas del que es oriundo, fue el primero de la estrategia de la cúpula guerrillera durante el gobierno del ex presidente Andrés Pastrana (1998/02) en busca de un canje por presos políticos. La acción se dio bajo los forcejeos de los diálogos de paz que a la postre resultaron fallidos y que luego catapultaron a Uribe la presidencia con su propuesta de mano dura contra los alzados en armas.
De los llamados ‘canjeables' aún quedan en poder de las FARC dos políticos y 23 soldados y policías, por quienes Ingrid Betancourt, desde Europa, convocó una jornada internacional el 28 de noviembre.
Junto con la liberación de Lizcano, el comandante del Ejército, general Mario Montoya, reportó nueve insurgentes muertos en combate y seis detenidos.
Guerrillero desertor
La deserción de alias Isaza, sería el resultado de operaciones de inteligencia militar en las que habría participado su compañera, con quien, ahora, el Gobierno le ofrece viajar a Francia para vivir en condición de asilado político.
De acuerdo con declaraciones del guerrillero al Presidente, en un vídeo difundido por la Presidencia, él decidió abandonar la guerrilla hace 15 días pero fue hasta el pasado jueves que optó por separarse de la columna llevándose con él a Lizcano hasta encontrarse el sábado con miembros del Ejército y entregarse.
Sendos relatos del guerrillero y del político dan cuenta de la hambruna que pasaron en los últimos días y de las dificultades para trasegar por malsanos parajes bajo el asedio militar.
Cerco humanitario
Hace algunas semanas el Alto Comisionado de Paz, Luís Carlos Restrepo, reveló que conocía de buena fuente el delicado estado de salud del político. Tales contactos se relacionan con el llamado ‘cerco humanitario' tendido por el Ejército al frente Aurelio Rodríguez del Bloque occidental de las FARC, que actúa en límites entre los departamentos de Chocó y Risaralda, donde Lizcano permaneció siempre aislado del resto de cautivos, concentrados en campamentos en la amazonia.
El cerco humanitario implica bloqueo de abastecimiento y propaganda con mensajes en altavoz en mitad de la selva y por emisoras de radio local, ofreciendo recompensa en metálico y programa de protección de familias y viaje al exterior.
Este es el segundo éxito reciente que se anota el Ejército en el rescate de rehenes de la guerrilla más antigua del país. El 2 de julio la resonante ‘Operación Jaque' sacó de la manigua -mediante el montaje de una supuesta misión internacional que incluía a la Cruz Roja y delegados de medios de comunicación de Venezuela y Ecuador- a Ingrid Betancourt, tres contratistas estadounidenses, y 11 agentes de la fuerza pública. Hoy como entonces la triangulación de comunicaciones telefónicas resulto clave para ubicar el campamento guerrillero y persuadir a los guardianes de entregarse a las autoridades.
Lizcano es el tercer rehén que escapa de las FARC después del ex ministro Fernando Araujo, en enero de 2007 y el intendente de la policía John Frank Pinchao, en abril de ese año.
El Bloque occidental de las FARC ha acusado otros serios golpes. En marzo, su comandante Iván Ríos fue asesinado por uno de sus escoltas que le cortó una mano para cobrar la recompensa, y Karina otra reconocida comandante, se entregó y fue acogida bajo la Ley de justicia y paz, que da máximo ocho años de cárcel.
Cumbre indígena fallida
Mientras Lizcano copaba la atención mediática, la posibilidad de una negociación directa sobre las reivindicaciones de los pueblos ancestrales que hace dos semanas iniciaron la Minga de Resistencia se diluyó en desacuerdos sobre la modalidad del encuentro. El Gobierno exigió un auditorio cerrado y los indígenas no cedieron en su propuesta de campo abierto y asamblea pública.
Al final del día cuando la concentración indígena se había disuelto el Presidente se hizo presente en la calle ante unos pocos manifestantes con algunos de quienes estableció un diálogo altisonante.
La Organización Nacional Indígena que discute proseguir su marcha hasta Bogotá, reiteró la exigencia de restitución de tierras productivas y denuncias de 1.256 asesinatos durante los seis años de las dos administraciones del Presidente Uribe. En las dos semanas que lleva la Minga, afirma, fueron asesinados Taurino Ramos, Jesús Antonio Neme y Elber Hibito; 121 marchantes fueron heridos y ocho familias fueron desalojadas y sus casas incendiadas.
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Etiqueta: FARC, Ingrid Betancourt, San José del Palmar, Óscar Tulio Lizcano
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