Quedan muchas preguntas sobre la "Operación Jaque" que condujo a la liberación de Ingrid Betancurt , tres norteamericanos y algunos policías y soldados colombianos que llevaban más de 6 años secuestrados por la guerrilla de las FARC. Y la verdad, en los tiempos que corren no se sabe si sea bueno seguir haciéndose preguntas o dejar así, como está de moda aquí en Colombia.
Desde luego que fue una enorme alegría para todos los colombianos que se produjera esa liberación. Sin duda, el drama humano del secuestro es el tema de mayor preocupación ciudadana y política en el marco del conflicto armado colombiano.
Desde el momento mismo de la operación la información fue sumamente confusa. Pero aún ahora tampoco es clara y muy seguramente ni el país ni el mundo sabrán la verdad nunca. Esto da lugar a especulaciones e interpretaciones de diverso cuño. Es evidente que todo el éxito de la operación se la atribuye al Ejército Nacional. Pero, ¿estuvo sólo? Sabiendo que había tres norteamericanos, es pensable que en la operación hubiese cooperación de Estados Unidos, pero no solamente de inteligencia, como de algún modo se ha admitido, sino intervención física en la operación. No sé si los lectores recordarán una de las frases de Ingrid recién liberada cuando intentó sin éxito una descripción de los hombres que participaron en el rescate: no parecían colombianos, pero hablaban español, era una imagen surrealista, fue lo único que al final acertó a decir.
En esta línea, desde fuera de Colombia se dice que con esto Estados Unidos no solamente devolvía a casa a tres de los suyos sino que le bajaba el volumen al presidente venezolano Hugo Chávez , como en efecto sucedió. Mucho silencio hizo Chávez por los días de la Operación Jaque. ¡Y con lo difícil que es callarlo a él!!...Que lo diga el Rey de España. A Estados Unidos le conviene bajar la evidente influencia que tiene Chávez en el contexto latinoamericano y de paso fortalecer la imagen de Uribe y de sus fuerzas armadas.
Así que si se mira desde un punto de vista menos localista, los intereses trascienden el marco de análisis político desde Colombia. Hay muchas otras cosas en juego y una operación de esta envergadura no puede ser vista con la mirada plana que conduce a pensar únicamente en la liberación de los secuestrados. Indudablemente hay que mirarlo a la luz de la estrategia. Otra cosa es que la lectura nacional del hecho le haya proporcionado todavía más altos índices de popularidad al presidente Uribe o que en su momento catapultara una posible candidatura presidencial-de nuevo y poco probable por el momento, en mi opinión- de Ingrid Betancur.
En fin, quedan preguntas sobre quiénes participaron en la operación y hasta qué punto lo hicieron.
Otro paquete de preguntas tiene que ver con si la operación fue realmente un engaño a las FARC. Una guerrilla curtida, experimentada, parece caer fácilmente presa de un engaño de comunicaciones, como se dijo. Algunas imágenes de la Operación Jaque que pudimos apreciar por la televisión tienen un toque tal que hizo pensar a una amiga uruguaya que cuando vayan a llevar esta historia al cine, la realidad superará con toda seguridad a la ficción. Pero, ¿qué tal si la realidad es ficción? Y nuevamente desde el exterior se abre otra hipótesis: ¿y qué tal que Estados Unidos hubiera negociado con las FARC, con la anuencia del presidente Uribe? ¿Y entonces todas las imágenes que hemos visto, incluyendo las de entrenamiento serían falsas y los dos guerrilleros "capturados" serían reinsertados? No se puede descartar la hipótesis de que estas liberaciones pudieran ser producto de un acuerdo. Después de todo, "piensa mal y acertarás".
Entre otras preguntas que quedan , pero no caben en este articulo, está la de ¿cómo obtuvo el canal de televisión privada RCN un video en qué se mostraba la preparación de la Operación Jaque? Una periodista de este canal, tan afecto al presidente Uribe, habló de la primicia que el canal había obtenido. Pero en los mentideros políticos de Bogotá se especula sobre el hecho de que algún o algunos militares podrían haber vendido al canal esos videos. De ser así, ¿por qué esto no se hizo público? Muchos medios de comunicación en el mundo compran este tipo de historias. Al gobierno esto no le gustó mucho pues entre otras cosas allí apareció en entrenamiento un soldado que participó en la operación con usando un peto de la Cruz Roja Internacional, con lo cual se reabrió una polémica sobre el uso indebido de insignias propias de entidades neutrales, que prestan un servicio humanitario y que jamás aceptarían participar de un engaño como el que se supone que se fraguó contra las FARC. Llama la atención que la polémica se hubiera resuelto relativamente fácil. Para muchos el fin justifica los medios, para otros la magia comunicativa del presidente Uribe logró apaciguar los ánimos. Pero si no hubo tal engaño sino que hubo una negociación, ¿esa calma no se entendería mucho mejor?
Pero en fin, es claro que a la mayoría de los ciudadanos no le interesa establecer realmente qué fue lo que pasó. Están en sus propias angustias y no quieren añadirle una más a su catálogo de preocupaciones cotidianas. Basta saber que se ha capitalizado como un triunfo militar y político sobre las FARC y estas inquietudes quedan solamente para analistas del acontecer o para desocupados. Pero, ¿por qué nos debería interesar saber la verdad? Primero, porque no nos gusta que nos engañen y nos manipulen. Segundo, porque tenemos derecho a saber qué pasa con asuntos tan delicados. Tercero, y aunque obviamente en materia de seguridad nacional siempre habrá secretos, porque necesitamos saber ahora hacia dónde va la política del canje humanitario, si Chávez y Córdoba seguirán en la mediación o si se va seguir optando por este tipo de "rescate".
A propósito, una última pregunta: ¿y de los otros secuestrados qué?
*Ana María Miralles, es profesora de Opinión Pública de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia.
| Compartir en |
Etiqueta: Colombia, FARC, Hugo Chávez, Ingrid Betancourt, Operación jaque, secuestros, Álvaro Uribe