Español > Américas > Colombia

Colombia: Clamor desde la selva

María Isabel García

16-01-2008

Para Consuelo González, la ex senadora colombiana liberada por las FARC hace días, su libertad no es completa. En algún lugar de la selva tupida y húmeda, ocho compañeros con los que durante los últimos años compartió penurias y vejámenes, pero también esperanzas y sueños, siguen cautivos de la guerrilla. La mayoría están enfermos. Sus cuerpos se resienten con las cadenas que los atan día y noche, y en sus mentes no cabe la idea de que el país de ‘allá afuera' no haga nada por sacarlos.

liberadas240.jpgDe ellos trajo la misión de luchar por el intercambio humanitario y un paquete con cartas para sus familias. Las páginas conocidas revelan el drama que vive este grupo de ocho ‘canjeables'. En total son 43 rehenes entre políticos -como la ex candidata presidencial y ciudadana colombo-francesa Ingrid Betancourt-, policías, soldados y tres estadounidenses que la guerrilla ofrece liberar a cambio de guerrilleros presos y la desmilitarización, por 45 días, de los municipios de Pradera y Florida, en el departamento del Valle del Cauca. El gobierno contrapropone una ‘zona de encuentro' por 30 días sin despeje militar y con la Iglesia Católica como intermediaria.

Consuelo llegó a Bogotá la noche del lunes, procedente de Caracas a donde había sido llevada el viernes tras la entrega que de ella y Clara Rojas hicieron las FARC a emisarios del presidente Hugo Chávez. "Traigo ocho pruebas de supervivencia de mis compañeros en campamento, que esperan una posibilidad de libertad... Traigo un mensaje de amor para mis compañeros que quedaron cautivos en la selva, un mensaje de optimismo, de esperanza y de fe", dijo.

Cartas de alegría y tristeza
En una sencilla y emotiva ceremonia en un salón del edificio en el que vive una de sus hijas, Consuelo entregó a cada familia un pequeño paquete con las cartas y fotografías de sus parientes secuestrados. Sentimientos encontrados de alegría por saber de ellos y tristeza e indignación por las condiciones en que malviven.

"No es el dolor físico lo que nos hiere, no son las cadenas que llevamos colgadas a nuestros cuellos lo que nos atormenta, no son las permanentes enfermedades las que nos afligen. Es la agonía mental causada por la irracionalidad de todo esto, es el enojo que nos produce la perversidad del malo y la indiferencia del bueno", escribe el teniente coronel de la policía Luís Mendieta a su esposa María Teresa y a su hija Jenny.

Nueve años largos lleva cautivo. Cayó en manos de las FARC el 1 de noviembre de 1998 durante un ataque de la guerrilla a Mitú, departamento del Vaupés. En la época de la ‘zona de distensión', durante el fallido proceso de paz con el gobierno de Andrés Pastrana (1998/2000), su esposa recibió extensos mensajes, algunos hasta de 70 páginas. Luego la comunicación se cortó y, ahora, sólo de vez en cuando su familia recibe las detalladas cartas del coronel. En la que trajo Consuelo González, habla de que le duelen las piernas, el corazón, las articulaciones, de las dos veces que ha tenido paludismo, y de cómo él y los otros policías y soldados permanecen encadenados y, de noche, atados a unos palos. "Al inicio de la enfermedad, caminaba con un palo que hacia las veces de bastón... después me tocaba caminar con la ayuda de dos horquetas que hacía la veces de muletas... que viajes tan penosos... me tocaba arrastrarme para el baño por el barro para mis necesidades únicamente con la ayuda de mis brazos porque no podía levantarme..."
Mendieta cuenta que en alguna época estuvo en el mismo grupo de Ingrid Betancourt, cuya salud se resintió también por los largos trasiegos en la selva, al punto de que a veces los guerrilleros la cargaron en hamacas.

A Cuba
Hacía cuatro años que Lucy de Gechem no recibía ninguna señal de vida de su esposo, Jorge Eduardo Gechem, ex congresista, secuestrado el 20 de febrero de 2002. Con voz entrecortada, ella misma leyó a la prensa algunos apartes de la carta: "Quiero seguir viviendo... mis resistencias físicas no resisten, pues me siento agonizando y cansado". Cinco preinfartos, una úlcera que sangra y secuelas de una caída le han minado la salud. "Me siento cansado y agotado". Este curtido político del departamento del Huila, cuyo secuestro puso fin a las tratativas de paz entre el gobierno de Pastrana y las FARC, pide la intermediación de ex compañeros del Congreso y del ex presidente Ernesto Samper (1994/98), para que promuevan el intercambio humanitario, una de las dos salidas que le ve a su situación. La otra, que Cuba lo reciba como preso político y le de tratamiento médico para sanar sus quebrantos.

No al rescate militar
El ex gobernador del departamento del Meta, Alan Jara, secuestrado hace seis años cuando viajaba en un automóvil de la ONU, le tejió a su hijo Alan Felipe, una pulsera con un bejuco en el que colgaba la ropa. Claudia Rugeles, su esposa, dice que las dos cartas y las fotos que recibieron "nos permiten sentirnos más cerca de él". En las fotografías, algunas sólo y otras en grupo, está encadenado a los tobillos. "Las cadenas son más grandes que las de un perro", cuenta su hijo.
La señora compartió sus primeras impresiones: "se le ve muy flaco y triste con su situación, demacrado, muy aburrido, deseando que esa situación termine... me dice que confía en la mediación del presidente (Hugo) Chávez así como en la de la senadora Piedad Córdoba... nos pide que trabajemos en conjunto con Consuelo y Clarita para traerlos a nuestros hogares".

Uno de los apartes divulgados por la familia Jara es el relativo al rechazo a la posibilidad de un rescate militar. "Si bombardean nos matan desde arriba y si no, con sólo aproximarse, nos matan desde tierra. No hay que tener un fusil en la cabeza para decir ‘no al rescate militar'. Basta querer un poquito el hilo de vida que nos queda para pedir que no nos maten. Qué importa si las balas son de los buenos o de los malos si la muerte es una sola y yo todavía no quiero irme".

También llegaron pruebas de vida del capitán William Donato, de quien no había noticias desde hace siete años. Su madre lloró al verlo encadenado, "lo veo muy flaquito, lo veo un poco mal, me da mucha tristeza verlo atado a esa cadena". "Temo por su vida", dijo y recordó que "él es uno de los muchachos que da fortaleza a los compañeros secuestrados". De Orlando Beltrán, que mandó cartas de amor a su esposa, también llegaron noticias. Igual que del sargento Arbey Delgado.

Indignación, acción
De 15 páginas es la carta que Gloria Polanco escribió a sus tres hijos. Los dos mayores, secuestrados con ella hace seis años y medio, fueron liberados tras el pago del rescate en metálico. Hace un año las FARC asesinaron a su esposo. Con la carta llegaron pulseras de bejuco para los muchachos y sus novias. Las fotografías la muestran más vital que sus compañeros, aunque en la misiva relata quebrantos de salud. Juan Sebastián, el segundo de sus hijos, hizo un llamado contra la indiferencia: "Hoy le decimos a todo el pueblo colombiano que no puede seguir con sus labores cotidianas sin pensar en los secuestrados, sin pensar en los compatriotas de bien que desde hace tanto tiempo se están pudriendo confinados en lo más profundo de la manigua colombiana. Que cada vez que se levanten, piensen en ellos. Que el lema sea: dame tu mano colombiano, hazlo con el corazón en la mano".

En tanto, Marlen Orjuela, de Asfamipaz, la asociación que congrega a familiares de los 37 soldados y policías secuestrados, recordó que muchos llevan "una década pudriéndose en la selva" y pidió movilizarse por el intercambio humanitario y contra el secuestro. Y ante las fotos de los soldados encadenados, indignada, espetó al jefe de las FARC: "¿Cuál es el significado de la revolución? ¿Se acuerda señor (Manuel) Marulanda, cuando le dije que quitara las cadenas y usted autorizó, ordenó, que quitaran las cadenas a los seres queridos?".

"¿Nueve años y no se hace nada?", repetía entre incrédula e indignada, Consuelo González, al alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, quien formó parte de la comitiva que la recibió la noche del lunes. Moreno que lleva dos semanas al mando de la ciudad, ha dicho que levantará la bandera del intercambio humanitario y que convocará una concentración masiva. Otras redes sociales empiezan a activarse a través de Internet convocando a la acción por la libertad de los cautivos de las FARC.

Etiqueta: canje, Chavez, Clara Rojas, Colombia, Consuelo González, FARC, Ingrid Betancourt, intercambio, rehenes, Uribe

Informes relacionados:


Opinión de los lectores:


frank, 19-01-2008 - peru

reitero mi jaque-mate para farc,eta,etc..si despues de 40 años no los han vencido y peor aun convencido les oferto mis improvements referentes..sinceramente.


Diana, 17-01-2008 -

Las cartas, además de constituir prueba de vida, son un mensaje de los secuestrados al mundo entero para que a una sola voz exija a las Farc la liberación inmediata de los secuestrados. No existe justiticación alguna, ni siquiera polìtica para tener personas privadas de la libertad, personas que han pasado más de 10 años secuestradsa y peor aún, que sufren enfermedades y son sometidos a torturas por parte de las Farc. Libertad para todos los secuestrados ya!


Federico F. Martínez Steffanoni, fortunatorn@hotmail.com, 16-01-2008 - México

Me parece que las cartas escritas por los rehenes, dirigidas a sus familiares, dicen mucho no sólo de su lamentable condición, sino tanmbién de su postura frente al prolongado conflicto colombiano, y de alguna manera, de la de la sociedad colombiana y de las posibilidades que se ofrecen para su solución. Me parece muy lametable que en esas misivas, se siga hablando de los buenos y los malos, discurso que supone que las opiniones diferentes o contrarias, deben ser desatendidas, y las personas que las sustentan, destruídas. Sacar esta guerra de su contexto histórico, es otro de los vicios que más dañan a la sociedad colombiana y que obstaculizan cualquier proceso de paz. Sin tratar de justificas el uso de la violencia (de la que tampoco pueda decirse que no sea un recurso extremo e inevitable eventualmente), debe reconocerse a la guerrilla como un movimiento popular nacido de ciertas exigencias de jusiticia e igualdad política. Cualquier propuesta de solución que no pase por el reconocimiento del otro, del individuo que es diferente de mí, seguramente estará destinada al fracaso. Y me parece que en muchas personas, como lo mencioné al comienzo, siguen en la lógica de "los que están conmigo son buenos, todos los demás son malos".


Raul F, 16-01-2008 -

Me da la impresión de que a la manera de un virus informático, se ha propagado como válido un razonamiento falso como única vía a la solución del problema del secuestro. En efecto, enunciado simplistamente, este dice que hay que negociar con las farc porque es la única manera para que dejen de secuestrar. A las claras, en cualquier tratado de lógica éste es un clásico ejemplo de lo que se llama Petición de Principio, o sea el que parte de un presupuesto que no se cuestiona. Porque, conociendo el procedimiento de las farc en los tiempos de la zona de distension, entonces ¿quién asegura que ellos esta vez cumplirán lo prometido? ¿que no están tendiendo una mano y a la vez escondiendo la otra con el puñal listo? No hay que esperar de Chávez que sea lógico y consecuente en sus pronunciamientos, pero en cambio, ¿cómo es posible que en Colombia y en otras partes, tras ver y sentir las atrocidades que las farc han cometido y siguen cometiendo contra la población, se siga creyendo que la única salida es negociar con ellos en sus términos? Al mundo se le revolcaron las tripas cuando se vieron las atrocidades de los Nazis en los campos de concentración. Ahora, con los testimonios desgarradores de las víctimas secuestradas por las farc parece estar ocurriendo otro tanto. Pero claro, con todo el mundo pensando dentro de un círculo vicioso es difícil llegar a un enfoque realista. Por consiguiente, hay que salir del pantano mental de “si obtienen status politico, las farc no secuestrarán ni atentarán contra la infraestructura”, o “no habrá secuestros ni atentados contra la estructura si se les da status politico”.


Dé su opinión:



Nombre
Email
No mostrar mi dirección Email
Mostrar mi dirección Email
Ciudad
País
Comentario
  Por favor escriba los caracteres del gráfico en la caja de texto, para prevenir el envío masivo de mensajes.
 
Enviar copia a mi dirección Email