Los presidentes de los diversos países que integran Unión Sudamericana de Naciones, Unasur, se reúnen en Santiago de Chile. El motivo de esta cita es analizar la crisis política que esta atravesando Bolivia. Además en la Cumbre se estudiarán las variantes para reforzar la estabilidad en Bolivia.
El encuentro fue convocado por Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile, en su calidad de presidenta pro-tempore de este organismo multinacional. "He decidido convocar a una reunión de emergencia para mirar cómo, desde Unasur, podemos tener una actitud positiva y constructiva, que permita acercar las partes, buscar apoyar los esfuerzos del pueblo boliviano y del gobierno boliviano para ir en pos de una garantía de su proceso democrático y la estabilidad y la paz en Bolivia", señaló la señora Bachelet.
Cabe recordar que la cita había sido anunciada el pasado día 12 de septiembre por el Presidente venezolano, Hugo Chávez, quién además se comprometió a acudir a Santiago. La mandataria chilena ha mantenido contacto permanente con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, como con el resto de los presidentes latinoamericanos.
Se da por descontado que este diálogo permanente ha continuado desde ese día y durante todo el fin de semana. ¿Cómo nació esta iniciativa? Fue la propia mandataria chilena quien comentó que tras una conversación con el Presidente de Bolivia, Evo Morales habría sugerido este encuentro. La presencia de Morales no está confirmada aún en Chile. "No queremos permanecer impávidos ante una situación que nos preocupa", dijo Bachelet, señalando que en la reunión de Santiago esperan coordinar medidas y caminos de acción con frente al conflicto en Bolivia.
"Ya que hemos creído, al conformar Unasur, en que la integración y unidad de los pueblos y gobiernos es necesaria, también cuando hay una situación de esta naturaleza, porque queremos ser un factor de ayuda". Es así que durante el fin de semana se vio un constante movimiento de autoridades en el Palacio de Gobierno, quienes ultiman los detalles de este encuentro. Ha sido el propio subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Juan Pablo Lira, quién confirmó que había tomado contacto oficial con todos los gobiernos miembros de Unasur, y que había recibido la aceptación de la totalidad.
Han confirmado su presencia el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, señalando que acudirá para entregar un mensaje de prudencia y calma para que la crisis boliviana tenga una salida incruenta. "Debemos llamar a la prudencia, ya que esta ha sido la norma de Colombia en estas materias", señaló Uribe en un acto oficial en su país. Quienes también asistirán son Cristina Fernández, Presidenta de Argentina, y el Mandatario ecuatoriano, Rafael Correa. Aunque el Presidente de Brasil aclaró que haría "consultas" con otros jefes de Estado para saber "para qué" será la reunión, fuentes oficiales dijeron que el Mandatario tiene previsto estar presente en Santiago de Chile.
A diferencia de otros presidentes, Lula da Silva dio la sensación de no estar muy convencido, señalando que estará presente, pero con un claro mensaje contra la posible ingerencia de Unasur en el conflicto interno de Bolivia. "Esa reunión sólo tiene sentido si hay una petición de Bolivia y una propuesta, porque si las dos partes no están pidiendo que nos reunamos, si nosotros tomamos una decisión y luego ninguna de las partes la acata, la reunión será inútil," dijo Lula da Silva al expresar sus dudas respecto a la efectividad política de la cumbre.
El encuentro fue anunciado el viernes por la noche por el mandatario venezolano, Hugo Chávez, y ratificado el sábado por la jefa de Estado chilena, Michelle Bachelet. Este hecho ha causado opiniones variadas, ya que se suponía que quién debía anunciar la cumbre era la Presidenta Bachelet, y no Hugo Chávez. Cabe preguntar ¿quién convocó a quién?
La posición del Gobierno chileno es completamente opuesta a la que mantiene el venezolano Chávez, quien tras ofrecer "apoyo armado" al Gobierno que preside Evo Morales se enfrascó en polémicas con el general Luis Trigo, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia. "Al presidente de Venezuela y a la comunidad internacional le decimos que las Fuerzas Armadas rechazan enfáticamente intromisiones externas de cualquier índole", declaró Trigo esta semana sobre ese "apoyo armado" ofrecido por el líder venezolano.
Después Chávez replicó, admitió que su posición suponía una injerencia en asuntos internos pero aún así la ratificó y en un acto militar, con uniforme verde oliva y boina roja, insinuó que Trigo y los militares bolivianos no respaldan del todo a Morales. "Qué bueno sería oírlo a usted decir algo de la injerencia grosera y terrible del imperio norteamericano en su país. ¡Qué bueno sería oírle decir algo, general Trigo!," exclamó Chávez, quien de paso, acusó al Ejército boliviano de estar "en huelga" ante los disturbios en ese país.
La reunión cumbre que se efectuará hoy en Santiago no deja de ser un problema para la Presidenta Bachelet, quién deberá asumir el constante asedio protagónico de Chávez, quién seguramente acaparará toda la atención periodística. Es de esperar que Unasur logre poner paños fríos a los fuegos internos de Bolivia.
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Etiqueta: Bachelet, Bolivia, Santiago de Chile, Unasur, Unión Sudamericana de Naciones
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