El juez chileno Alejandro Solís condenó a cadena perpetua al ex jefe de la policía secreta del dictador Augusto Pinochet, Manuel Contreras, y a distintas penas a otros ocho procesados por el crimen del ex jefe del Ejército Carlos Prats y su esposa.
Escuche la entrevista a Roberto Garretón*
Contreras, que ya está encarcelado por otra decena de delitos de violaciones a los derechos humanos, fue condenado a cadena perpetua por el doble homicidio de Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, y a 20 años de prisión por liderar la asociación ilícita para cometer el crimen, que tuvo lugar en Buenos Aires en 1974.
Los generales Manuel Contreras y Augusto Pinochet
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"Respecto al homicidio calificado de Carlos Prats, Manuel Contreras presidio perpetuo. Por el asesinato de la señora Sofía Cuthbert, presidio perpetuo", dijo Solís a periodistas.
Por su parte, el ex brigadier Pedro Espinoza Bravo fue condenado a 60 años de prisión, mientras que el general en retiro Raúl Iturriaga Neumann fue condenado a 15 años. El juez Solís dictó otras penas menores contra los otros seis procesados.
Satisfacción
La hija del general Prats, Cecilia Prats, valoró la resolución del juez y dijo que se estableció justicia. "Lo que uno más esperaba era justicia frente a lo que vivieron nuestros padres y la posibilidad de hacer un aporte al país con esta verdad, un aporte al Ejército para que puede escribir su verdadera historia", declaró.
Contreras estuvo al frente de la temida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que operó los primeros años de la dictadura (1973-1990), y a la que se le atribuye la mayoría de las 3.000 víctimas que dejó el régimen militar entre muertos y desaparecidos.
Prats, que fue comandante en jefe del Ejército y vicepresidente de Chile bajo el gobierno del presidente socialista Salvador Allende, depuesto por Pinochet, murió junto a su esposa cuando una bomba estalló bajo su automóvil en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974.
Pinochet fue también inculpado en este caso, pero murió sin recibir sanción.
"Este es un paso gigantesco para la justicia y un paso muy importante en el camino a la reconciliación nacional." Asi comentó el abogado chileno Roberto Garretón, especializado en derechos humanos, al tener conocimiento de la noticia.
La pena más alta
Aunque Contreras ya había sido juzgado y condenado por otros crímenes, esta última decisión judicial no deja de ser trascendente pues se trata de la pena más alta que ha sido impuesta por la justicia chilena en la investigación que se sigue a varios ex funcionarios y militares durante el gobierno de Augusto Pinochet.
El ejército chileno siempre negó toda implicación en actos violatorios de los derechos humanos durante la dictadura que gobernó el país en la década de los setenta. Esa negativa valía también para el caso del asesinato del ex comandante en jefe del ejército chileno, el general Carlos Prat y su esposa.
La condena de Contreras deja un importante precedente en el camino a la reconciliación nacional, un proceso al que están dedicados varios países latinoamericanos después de haber pasado los años de terror que significaron las dictaduras militares. Y ese camino es tortuoso.
Víctimas esperando
Las víctimas llevan ya, en muchos casos, más de treinta años esperando que se haga justicia. Por lo general en los países de América Latina se ha entendido por reconciliación un acuerdo político realizado entre los militares o gobernantes de los regímenes pasados con los nuevos gobernantes elegidos democráticamente. Para Garretón eso no cierra las heridas causadas por la represión de las pasadas dictaduras, en este caso, la chilena: "ese es un entendimiento entre los sectores democráticos que accedieron al poder después de la dictadura y los criminales de la dictadura."
En ese entendimiento considera el abogado Garretón que "las víctimas que entonces fueron alejadas, no consideradas y excluidas, son también excluidas y marginadas durante el régimen democrático. En otras palabras, hay una especie de pacto político entre la clase política y los cabecillas de la ex dictadura" considera el abogado chileno.
Y ese pacto empieza a romperse, entre otras cosas, con la condena a cadena perpetua impuesta a Manuel Contreras y a distintas penas a otros ocho procesados por el crimen del ex jefe del Ejército Carlos Prats y su esposa.
*Roberto Garretón, abogado chileno especializado en derechos humanos, ex relator de la ONU para la República Democrática del Congo.
Etiqueta: Alejandro Solís, Angélica Prats, asesinato, cadena perpetua, Carlos Prats, dictador Augusto Pinochet, ex jefe de la policía secreta, Manuel Contreras, Orlando Letelier, Prats-Cuthbert, Septiembre 1973
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