En el marco de la Conferencia Internacional sobre Biocombustibles, que se celebró hace unos días en la ciudad brasileña de São Paulo para discutir el futuro y promover este tipo de carburante, organizaciones civiles brasileñas aprovecharón para denunciar las condiciones degradantes a que están sometidos los trabajadores en los campos brasileños de cultivo de caña de azúcar, una de las materias primas de los biocombustibles.
Según Marcel Gomes, coordinador del Centro de Monitoreo de Agrocombustibles de la ONG brasileña Repórter Brasil (Reportero Brasil, en español), entidad que se dedica a combatir el trabajo esclavo, el principal foco del problema se encuentra en el sector ganadero. Sin embargo, no se puede obviar que existen casos de esclavitud en muchos sectores de la agricultura. Además de las plantaciones de caña de azúcar, también se han registran casos en los cultivos de soja y algodón, materias primas utilizadas en la fabricación del biodiésel, un otro tipo de biocombustible producido en Brasil y que sustituye el diesel fabricado a base de petróleo.
No obstante, para Gomes lo que verdaderamente hay por detrás de la producción de biocombustible en Brasil es la explotación del trabajador. "En Sao Paulo, por ejemplo, donde está más del 80% de la producción de etanol en Brasil, los empresarios suelen pagar un sueldo fijo a sus empleados que equivale a unos 200 euros mensuales. Pero el trabajador tiene la posibilidad de ganar más si consigue cortar más caña por día. Entonces muchos trabajadores trabajan más de lo que pueden para ganar más dinero. Es una situación que llamamos de superexplotación del trabajador", afirma.
De acuerdo con el activista, estos trabajadores son, en su mayoría, inmigrantes procedentes de otros Estados brasileños en búsqueda de trabajo. Son personas, según él, que tienen poca educación y pocas condiciones para exigir sus derechos frente a los empresarios.
Brasil es en la actualidad el segundo fabricante mundial de etanol, por detrás solamente de Estados Unidos. La diferencia es que, mientras él producido por Brasil tiene como base la cana de azúcar, el producido por los estadounidenses es extraído principalmente del maíz.
Crecimiento del sector
En 2007, el país suramericano produjo 18.000 millones de litros de etanol, que movió lo equivalente a 13.500 millones de euros. Un estudio del Ministerio de la Agricultura brasileño pronosticó que las exportaciones de etanol deben aumentar en un 73% hasta 2011 y que el consumo interno debe incrementarse en un 50%.
Según datos recién divulgados por el Ministerio de Trabajo brasileño, el porcentaje de trabajadores sometidos a condiciones que se asemejan a la esclavitud liberados de plantaciones de caña de azúcar se incrementó de manera sorprendente en los últimos años. Mientras que de 2003 a 2006 los casos representaban el 10% del total, a partir de los últimos dos años pasaron a representar más de la mitad. De acuerdo con Gomes, hay dos razones que pueden explicar este incremento.
De acuerdo con Gomes, hay dos razones que pueden explicar este incremento. Por un lado, el activista culpa al incremento de la fabricación del etanol en los últimos años en Brasil. "Antiguamente sólo teníamos plantaciones de caña en el sur, sureste y nordeste del país, y ahora es posible encontrar muchos cultivos en el centro del país y también en los Estados de la Amazonía". Por otro lado, Gomes señala que el aumento en el número de trabajadores rescatados del trabajo esclavo en los cañaverales también se debe al incremento de la fiscalización por parte de las autoridades.
No obstante, Gomes afirma que el Gobierno podría hacer más para atajar el problema, pero no lo hace debido a intereses políticos. "Hay muchas personas vinculadas al sector ganadero y al sector de la caña de azúcar que apoyan al Gobierno brasileño", dice.
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Etiqueta: azucar, Brasil, carburante, caña, Conferencia Internacional sobre Biocombustibles