El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, ha perdido la paciencia frente a las amenazas de su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, de no pagar un préstamo a un banco brasileño. Incluso luego de un telefonema de Correa a Lula, este último no se mostró satisfecho, y declaró que la crisis aún no estaba conjurada. Ésta es la primera vez que Lula entra en conflicto con otro Gobierno, y con uno aliado en diversos proyectos económicos conjuntos.
| Rafael Correa y Luiz Inacio Lula da Silva. |
Usina hidroeléctrica
La deuda se refiere a un contrato firmado el año 2000 para la construcción de la usina hidroeléctrica San Francisco por la empresa brasileña Odebrecht. Ésta se completó el 20 de junio de 2007, y suministra el 12% de la energía producida en Ecuador. Sin embargo, en 6 de junio pasado hubo un derrumbe en un túnel de distribución de agua, y ha dejado de funcionar. El 23 de septiembre, el presidente Rafael Correa firma un decreto que prohíbe abandonar el país a cuatro funcionarios de la empresa Odebrecht. Al día siguiente, amenaza con no pagar el préstamo de 243 millones de dólares al BNDS a consecuencia de la avería.
El 30 de junio, Lula y Correa se reúnen en Manaos, hablan de construir un corredor hacia el Pacifico, y el ecuatoriano garantiza al brasileño que todo estaba arreglado. La empresa brasileña haría un depósito de 43,8 millones de dólares, junto a una auditoria internacional para acelerar responsabilidades y el pago de obras de reparación de los daños causados por mala construcción, si fuese el caso. El conflicto parecía dirimido, pero el 20 de noviembre Correa, sin previo aviso, recurre a la Cámara de Comercio Internacional para no pagar la deuda con el BNDS.
Crisis sin conjurar
Incluso luego de que Correa dijera en un telefonema este fin de semana que Lula es un ejemplo para muchos ecuatorianos y para él mismo, el mandatario brasileño no ha perdonado a su colega ecuatoriano. Dejó claro que el telefonema no ponía fin a la crisis, que iba primero a consultar a su embajador y que le contestaría por las vías diplomáticas.
Sin embargo, la divergencia de Lula con Correa no es de contenido, sino de forma. Lula fue sorprendido por la decisión de Correa y se considera traicionado. Según Lula, el Gobierno brasileño siempre ha tratado con la máxima de atención y cortesía a los gobiernos sudamericanos, sin distinción entre los de derecha o izquierda.
Una vez Lula dijo: "si no peleé con Bush, no voy a pelear con nadie". Se puede decir que ese tiempo ha llegado a su fin, y que a partir de ahora el Gobierno brasileño puede radicalizarse de ser provocado. El estilo de la campaña presidencial "Lula Paz y Amor" está superado por los hechos a medio camino del segundo mandato presidencial.
Solución
El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, dijo que "la naturaleza y la forma de las medidas adoptadas por el Gobierno ecuatoriano no corresponden al espíritu de diálogo, amistad y de cooperación de las relaciones entre Brasil y Ecuador". Según el canciller, la crisis "es seria y escapa de la rutina diplomática", pero expresó su confianza en que el diálogo permitirá recomponer las relaciones.
| Declaraciones de Celso Amorim sobre posibles retaliaciones contra la decisión de Rafael Correa de recurrir a una Corte Internacional: "El embajador brasileño en Quito fue llamado para consultas. Quien conoce de las prácticas diplomáticas sabe exactamente lo que eso significa (mantener permanentemente el embajador en su país de origen es el primer paso previo a la ruptura de las relaciones entre dos países). Tenemos una amplia cooperación con Ecuador y vamos a examinar dicha cooperación. La naturaleza y la forma de las medidas adoptadas por el Gobierno ecuatoriano no corresponden al espíritu de diálogo, amistad y de cooperación de las relaciones entre Brasil y Ecuador". |
| Compartir en |
Etiqueta: Amorim, BNDS, Brasil, Correa, crisis, Ecuador, Lula, San Francisco, Usina