Santa Cruz dijo Sí. Ahora, varios analistas coinciden en que al presidente boliviano, Evo Morales, no le queda otro camino que el de la negociación, de otro modo el país se puede hundir en el caos. Pero reunir a ambas partes, opositores autonomistas y gobierno, no será cosa fácil, ni siquiera con la mediación de terceros.
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Les guste o no a los simpatizantes del MAS, partido en el gobierno bolivia, los resultados del referendo autonomista celebrado en Santa Cruz nos dan a entender una realidad diferente del país. Ya no queda espacio para el avasallamiento político sino que ahora urge el inicio de un diálogo serio entre gobierno y opositores.
Si bien el referéndum sobre el Estatuto Autonómico en Santa Cruz es ilegal e inconstitucional, no se puede desconocer que este ganó legitimidad por la participación de la ciudadanía cruceña. Es pues un craso error tratar de descalificar un proceso legítimo con más de 600.000 votos, señalando que ha ganado la abstención, como trató de explicar el mandatario boliviano.
El reconocimiento de esos resultados serán la única garantía y la mejor base para iniciar un proceso de diálogo y de concertación en el país. Además, claro está, de una buena dosis de voluntad política. Pero, ¿existe esta?
Veamos
Para comenzar, el gobierno boliviano ya objetó la participación de la Iglesia Católica en un eventual diálogo con la oposición para zanjar la grave crisis política. Esto se debió a que la máxima autoridad eclesiástica del país, el cardenal Julio Terrazas, votó el domingo en el referendo de la región rebelde de Santa Cruz.
La Conferencia Episcopal respondió en un comunicado que "el cardenal Terrazas es ciudadano boliviano y cruceño y como tal tiene el legítimo derecho de ejercitar su voto". Destacó además que su sufragio en el referendo del domingo "no es incompatible con su función de líder de la Iglesia Católica". Este incidente saca a relucir nuevamente las conflictivas relaciones del Gobierno con la Iglesia.
Para los sectores radicales del MAS, la cosa está cada vez más clara. Según estos, después del referéndum autonómico cruceño del, 4 de mayo, ya no existe nada que negociar y decidieron exigir al gobierno de Evo Morales la aprobación, sin modificaciones, del texto constitucional aprobado el 9 de diciembre del 2007. Para definir los mecanismos de presión, estos sectores planean reunirse en una cumbre este sábado.
La buena nueva es que la misión mediadora de la Organización de Estados Americanos, OEA, para acercar al Gobierno y la oposición en Bolivia, continuará como estaba previsto. Así aseguró el secretario de Asuntos Políticos del organismo, Dante Caputo. Caputo encabeza una misión que fue solicitada al organismo por los países miembros reunidos el mes pasado en el Consejo Permanente, para intentar acercar posiciones entre las partes.
Por otro lado, el martes pasado, el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim. dijo, con bastante optimismo, que las condiciones políticas están dadas en Bolivia para que sea "perfectamente posible" restablecer el diálogo entre el gobierno y la oposición.
A esto se sumó la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero Waldner, quien dijo que Europa está preocupada con la tensión política en Bolivia y pidió a las partes involucradas dialogar respetando la integridad territorial y unidad del país.
Según el politólogo boliviano Jorge Lazarte "el país espera urgentemente la solución a la crisis. Además ha quedado demostrado que opositores autonomistas y gobierno se necesitan mutuamente, incluso para darle viabilidad a su proyecto."
Cabe aclarar que los estatutos autonómicos de Santa Cruz necesitan un fundamento legal del que ahora adolecen y que sólo podría alcanzarse a través de un acuerdo con el gobierno. A su vez, el proyecto constitucional del MAS estará inmovilizado si no se consigue un acuerdo con la oposición del oriente boliviano.
Será pues, la habilidad de maniobra del presidente, Evo Morales, y una fuerte dosis de voluntad política de ambas partes, las únicas que abrirán la senda que conducirá a la solución de la grave crisis que vive Bolivia.
Lo peor de todo es que el referendo por los estatutos autonómicos del pasado domingo mostró, sin vergüenza alguna, la fractura entre la comunidad indígena andina y la población, en su mayoría blanca y mestiza, de Santa Cruz.
Entrevistado: *Jorge Lazarte, politólogo boliviano.
Etiqueta: Bolivia, Constituyente, Evo Morales
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