El reclamo de mediterraneidad de Bolivia tiene más de un siglo de vida. Durante todo este tiempo el Estado chileno se ha afirmado en el tratado del año 1904 que resolvió, legalmente, la delimitación fronteriza. Más allá del papel el reclamo persiste y está vinculado a las posibilidades de desarrollo de Bolivia. Esta es una visión chilena, la del Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Socialista, Luis Maira.
José Zepeda: Sr. Maira, por lo menos fuera de Chile se constata una creciente simpatía internacional hacia la causa marítima de Bolivia. Usted está consciente de esta simpatía.
Luis Maira: Yo creo que es una vieja simpatía. La guerra entre Chile, Perú y Bolivia llamada Guerra del Pacífico, en 1879, tuvo como uno de sus desenlaces la pérdida de mediterraneidad boliviana. Hay simpatía de que Bolivia pueda encarar esa situación, pero es también un viejo asunto que tiene más de un siglo.
José Zepeda: El gobierno chileno ha insistido históricamente que no tiene ningún tema pendiente con Bolivia.
Luis Maira: Efectivamente es así. Yo creo que también del lado boliviano hay ese reconocimiento. El tratado fue firmado en 1904, ratificado en su momento por los dos congresos. La aceptación y vigencia de los tratados es un tema básico en el Derecho Internacional. Por lo tanto, el tema no tiene por ese lado ningún flanco posible.
¿Y por otro lado sí?
Por otro lado, que es un lado distinto yo creo, es el que permitiría ver el asunto con otros ojos. El tema de Bolivia es un problema objetivo que puede ser resuelto en un contexto de integración regional latinoamericana, que también beneficiaría a otro de los países que forman parte del sector medio de la América del Sur. Bolivia, encontraría si tuviera una mejor correlación con su demás vecinos y una salida de condiciones y facilidades marítimas, con o sin soberanía - ese no es el tema central - posibilidades de superar sus condiciones de atraso y subdesarrollo. Eso también beneficiaría al norte de Chile, al sur de Perú, al noreste argentino, al sur de Brasil, a Paraguay y a Bolivia. Es un complejo de territorios de distintos países que no tienen hoy día integración física, que no tienen vías que los comuniquen, la posibilidad de un proyecto que permita ligar el Pacífico y el Atlántico, beneficiaría igualmente a Bolivia y sólo en un contexto moderno de integración y no en un contexto viejo de soberanía, es como pensamos los chilenos que el tema podría ser resuelto.
José Zepeda: Este punto parece fundamental. Dice Ud. con razón que el Derecho Internacional está allí ¿verdad? El tratado de 1904 que resolvió el problema desde el punto de vista jurídico, pero también es cierto que, durante más de 100 años ha ido creciendo este sentimiento boliviano de que su desarrollo o su falta de desarrollo es producto del vedado acceso al mar.
¿No podría beneficiar a la integración regional el hecho de que los tres países, tanto Chile, como Perú, como Bolivia, buscasen una solución de soberanía para Bolivia?
Luis Maira: En mi opinión ese es un horizonte que no está excluido. El tema es que, si uno coloca delante el punto de la modificación de los tratados y pretende construir un cuadro de presión sobre un gobierno determinado, que en este caso es el chileno, para que Chile haga esa revisión, se anula completamente la posibilidad de un consenso político interno en Chile. Se divide la opinión pública chilena y se frustra cualquier posibilidad de tener una solución.
En el pasado siglo en cinco o seis ocasiones, ha habido momentos favorables para buscar una solución al problema de la mediterraneidad boliviana y siempre se ha frustrado por un tipo de compulsión y presión de la parte boliviana, que tiene que ver, habitualmente, con problemas internos domésticos bolivianos, en donde el tema de la salida al mar se usa para unificar y crear un consenso interno, o buscar actores externos.
El tema es básicamente un tema entre Chile y Bolivia. Nunca en la historia de la humanidad, un tratado o los límites de un país han sido modificados por un acuerdo internacional, no va a ser este el caso. Sólo en el diálogo, el progreso, y en la comprensión, en un contexto más amplio, le insisto, de integración, se podría resolver este asunto. Hay que tratar de crear ese tipo de contexto y condiciones. Hay que tener, como dijo recientemente el presidente Lula, la paciencia necesaria para construir un conjunto de propuestas y de argumentos que vayan más allá del tema territorial y que constituyan ventajas recíprocas para bolivianos, también para chilenos, peruanos, paraguayos, argentinos y brasileños. Esa zona puede ser una área muy dinámica donde la incomprensión ha frustrado los entendimientos de una y otra parte.
Voy a poner un ejemplo histórico, el año 1950 Chile estuvo a punto de hacer un acuerdo con Bolivia sobre la base de otorgamiento de aguas bolivianas del Titicaca, a cambio de una salida soberana, eso habría resuelto problemas de ambos países. Es en la lógica de buscar soluciones e intereses comunes, proyectos de integración, portuaria, caminera, aeroportuaria, en las que vamos a encontrar márgenes para ir avanzando y construyendo confianza, porque el tema no se va a resolver mañana. Lleva un siglo y hay que resolverlo razonablemente en el tiempo, creando medidas de confianza mutua, logrando acuerdos económicos y estableciendo una dinámica de cooperación y no de confrontación.
José Zepeda: Permítame resumir esta parte esencial; dice usted la búsqueda del diálogo, la búsqueda de construir juntos una posibilidad de resolver en el futuro un problema que tiene mas de un siglo de duración, y ahí hay una responsabilidad boliviana muy importante, cuando pone en marcha medidas extremas de presión internacional para intentar obligar a Chile a que le ceda soberanía. Esa es la responsabilidad de Bolivia. ¿No hay una responsabilidad Chilena, para decirlo sin ambages de ninguna naturaleza, en donde predomina muchísimas veces el chauvinismo por sobre cualquier otro tipo de consideraciones?
Luis Maira: También la hay. Y usted tiene que entender que en un país que tiene una fortaleza histórica fuerte y un sector conservador poderoso, las memorias de la guerra son también un elemento que es un obstáculo que hay que remover. Le pongo un ejemplo, hemos tenido aquí en Santiago en el mes de diciembre del 2003, una reunión con seis parlamentarios y líderes políticos bolivianos; hemos hablado a puerta cerrada, francamente, sobre los problemas de Bolivia, sobre los problemas de Chile. No sobre cesiones territoriales, hemos hablado sobre nuestra historia, sobre las cosas que podrían unirnos, los problemas que podemos emprender juntos. Vamos a hacer un segundo encuentro probablemente en marzo, en Bolivia o en otro sitio. Conversando en esas perspectivas, en esa dimensión, podemos avanzar para encontrar soluciones.
Yo creo que creando microclimas de conflictos, lo que se logra es potenciar a los sectores más agresivos de Bolivia y a los sectores más nacionalistas de Chile y, ahí, por un siglo, no ha habido arreglo.
*José Zepeda Varas es Director del Departamento Latinoamericano de Radio Nederland
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