"Éste es uno de los momentos más difíciles de mi vida". Luego haber escuchado los argumentos de más de cincuenta senadores durante una maratónica sesión que duró 16 horas, las palabras del vicepresidente Julio César Cobos anticipaban el resultado: la Cámara de Senadores rechazó el proyecto oficial sobre las retenciones a las exportaciones de granos. Su voto negativo fue decisivo para signar el destino del proyecto, ya que la votación de los senadores había terminado con un empate.
Ésta es la primera gran derrota del kirchnerismo en el Senado, en donde todo indicaba que la aprobación del proyecto enviado por el gobierno nacional iba a ser un trámite sin mayores riesgos. Los primeros análisis coinciden en afirmar que se trata de la primera disputa política que el kirchnerismo pierde desde el año 2003, año en que asumió el ex presidente Néstor Kirchner. En el Senado, el oficialismo tuvo oposición dentro de su propio bloque: varios legisladores de su propio partido votaron en contra del proyecto enviado por el gobierno y cuestionaron la manera en que se querían implementar las retenciones. Luego del debate en las comisiones y en el recinto, lo que quedó en evidencia fue que existen dos puntos de vista antagónicos con respecto a las retenciones y que aún no existe acuerdo acerca de la manera en la que deberían implementarse.
DENTRO DE LA DEMOCRACIA
Minutos después del rechazo al proyecto oficialista, el senador Gerardo Morales, presidente de la Unión Cívica Radical (el tradicional partido opositor al peronismo), dijo que lo que había ocurrido era un hito, "un antes y un después en la historia argentina". Pero también dejó en claro que no había que analizarlo "en términos de victoria o de derrota". En ese sentido, sus palabras fueron claras: "No pasa nada con la gobernabilidad: el vicepresidente sigue en funciones, la Presidenta también. ¿Por qué tendría que irse?". Y agregó que la decisión de los senadores "no deslegitima al gobierno", sino que demuestra que había un reclamo legítimo del campo.
Las primeras declaraciones de los dirigentes rurales también destacaron la importancia de enmarcar este debate dentro del marco institucional. El presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, elogió "la valentía y la acción demócrata" del vicepresidente Cobos, "y dijo que era "un día glorioso para las instituciones e histórico para el país", que permite construir con "esperanza" un país federal. Por su parte, cuando le preguntaron al dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Angeli, si creía que esta decisión marcaba una crisis institucional que podría poner en riesgo la continuidad de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, aseguró: "Espero que no, que estén más fortalecido el Gobierno y las instituciones. Acá ganó el país".
Ahora, todas las miradas apuntan hacia la Casa Rosada para saber cuál será la reacción del gobierno argentino luego del rechazo del proyecto que había enviado al Congreso. El martes pasado, durante un acto convocado por el Partido Justicialista en apoyo al gobierno nacional, el ex presidente Néstor Kirchner había anticipado que aceptarían el resultado de la votación en el Senado.
BÚSQUEDA DE CONSENSO
El discurso que el vicepresidente Cobos pronunció antes de emitir su voto coincidió con una frase que repitió durante esas últimas semanas y que aseguraba que el Gobierno no tenía que buscar votos, sino consensos. Cobos proviene de la Unión Cívica Radical, el rival histórico del justicialismo, e integra lo que se denomina radicales K (dirigentes que provienen del partido tradicionalmente opuesto al peronismo pero que se alinearon detrás del kirchnerismo en la llamada Concertación Plural). Es decir que, con su voto negativo, lo que hizo el vicepresidente Cobos fue ser consecuente con sus convicciones y sus opiniones previas.
A pesar de las diferencias que existen entre los grandes dirigentes rurales y los pequeños productores, la votación del Senado representa un gran fortalecimiento para las entidades del campo. Después de los festejos por la decisión de los legisladores, anunciaron que esta misma tarde se reunirán en la denominada Mesa de Enlace (que encabezó las negociaciones con el gobierno nacional durante todo el conflicto) para comenzar a analizar los proyectos alternativos que se habían presentado en el Congreso e intentar alcanzar un consenso en cuanto al tema de las retenciones.
Durante estos últimos días, se han difundido encuestas que señalan que la gran mayoría de los argentinos quiere que se solucione este conflicto, que comenzó el 11 de marzo. Los argumentos están a la vista: a lo largo de estos cuatro meses, estudios realizados por consultoras económicas muestran que el consumo ha descendido y que algunos rubros, como el inmobiliario, se han congelado. Además, las reiteradas medidas de protesta del campo (lock-out y cortes de rutas) se tradujeron en desabastecimiento y aumento de precios. Y muchas decisiones económicas y políticas han quedado relegadas, a la espera de una solución al conflicto.
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Etiqueta: Argentina, Congreso, Cristina Fernández de Kirchner, exportaciones, Julio Cobos, Kirchner, reforma tributaria, Senado