La huelga de agricultores en Argentina se recrudece y no hay señales de entendimiento con el Gobierno, que no tiene pretensiones de modificar su política fiscal. Las cuatro entidades del campo mantienen sus cortes de ruta y amenazan con desabastecer a los grandes centros comerciales.
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"Las retenciones son el detonante de un montón de medidas que no se vienen tomando", dice a Radio Nederland Wereldomroep, Omar Barchetta, Secretario gremial de la Federación Agraria Argentina. Según él, falta una política que proteja a los sectores lechero y ganadero, y vaticina que con los precios que establece el oficialismo, "no se va a sembrar más trigo". Barchetta se queja además de que "el 3,9 por ciento en Argentina, produce el 59 por ciento de la soja, y el otro 96 por ciento, que somos nosotros, los productores más chicos, el 40 por ciento restante".
El Gobierno de Fernández de Kirchner ratificó que no habrá cambios en el sistema de retenciones porque las ventas al exterior generan unos 24 mil millones de dólares anuales y los hacendados se vuelven cada vez más ricos. "Pareciera ser que por la virulencia de la protesta, los que protestan son enormes perdedores, y es el sector que más ha ganado y más gana en la Argentina", manifestó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
"El Gobierno ha tomado una medida totalmente errónea, fiscalista, porque le interesa únicamente recaudar y exhibir los 50 mil millones de dólares que tiene como reservas, pero no hay educación, no hay rutas, no hay salud, hay cada vez más pobres", dice Barcheta. El gremialista agrega que la Federación Agraria Argentina tiene diferencias "ideológicas" con las otras tres entidades del campo, pero "el paro lo tenemos que hacer juntos porque el Gobierno nos llevó a esto, nos arrinconó de una manera que no tenemos otra forma que estar juntas las cuatro entidades".
Entrevistado *Omar Barchetta, Secretario gremial de la Federación Agraria Argentina
Etiqueta: agricultores, Argentina, huelga