La muerte del ex oficial argentino Héctor Febres en su celda, pocos días antes de recibir sentencia por el proceso que se seguía en su contra por delitos de lesa humanidad, ha abierto numerosos interrogantes.
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Pendientes del veredicto
Se da la circunstancia de que el Tribunal Federal Oral tenía previsto dar a conocer este viernes el veredicto contra el militar, a quien se juzgaba por cuatro casos de secuestros y torturas en la Escuela de Mecánica de la Armada, ESMA.
En opinión de Yanzón, la susceptibilidad por la cercanía entre la muerte de Febres y el conocimiento de la que iba a ser su sentencia es lógicas y tiene fundamento. "La sospecha es totalmente lógica, a horas de conocer el veredicto, y a horas de que Febres pudiera decir algo", dice el abogado, "nosotros albergábamos alguna esperanza de que Febres dijera al menos algo de mucho de lo que sabía, fundamentalmente del destino de muchos desaparecidos".
Aunque de nada sirve especular sobre el posible veredicto que se habría conocido el viernes, los abogados querellantes esperaban una máxima condena de 25 años de prisión por cuatro secuestros y cuatro tormentos por las cuatro víctimas por las que estaba siendo juzgado, "pero además", añade Yanzón, "estábamos esperando una sentencia reparadora fundamentalmente para los sobrevivientes. Una sentencia que dijera claramente que la ESMA había sido uno de los tantos lugares de exterminio, que pudieron hacer posible que se llevara a cabo ese plan diseñado muchos años antes por las Fuerzas Armadas argentinas".
Lectura para el futuro
Habrá que esperar por lo menos un año para poder enjuiciar a otros responsables por lo que fue el campo de exterminio que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada. "Estaremos en condiciones a finales de 2008 de juzgar a otros, pero se nos ha ido la posibilidad de la primera condena", se lamenta Rodolfo Yanzón.
Sin embargo, se puede extraer una lectura positiva de la desaparición de Febres, en el sentido de que este suceso va a permitir estar en una mejor situación para los juicios venideros, para que los jueces tomen distintas precauciones que hasta hoy no se han tomado, en cuanto a protección para los testigos, y para no demorar más las causas pendientes.
Un reclamo que los abogados no cejarán de plantear es que "estos señores tienen que estar detenidos en cárceles comunes, dependientes del Servicio Penitenciario Federal, y tienen que dejar de burlar a la justicia. Desde esas bases navales militares salen sin control de la justicia, sin control de los abogados, todo esto implica que necesitamos aún muchas decisiones que no se han tomado", denuncia Yanzón.
Entrevistado *Rodolfo Yanzón, abogado, querellante en la causa de la Escuela de Mecánica de la Armada de Argentina, la ESMA.
Etiqueta: 30 Años después, Argentina, Guerra Sucia, Junta Militar, procesos