El ex capellán de la Policía Bonaerense Christian Von Wernich fue condenado a reclusión perpetua por siete homicidios, 42 privaciones ilegítimas de libertad y 34 casos de torturas. En la sala del Tribunal Oral Federal número uno y en la calle, víctimas de la dictadura militar(1976-1983) y miembros de organismos de derechos humanos irrumpieron en gritos de satisfacción.
|
||||||||||
Arrepentidos quiere Dios
La Conferencia Episcopal al cabo de pocos minutos de pronunciado el veredicto sacó una breve declaración en la que expresa su dolor por la participación de un sacerdote en gravísimos delitos. Es decir, hay un reconocimiento prácticamente explícito de la verdad con la que ha actuado la justicia argentina y de la culpabilidad del acusado.
Tanto es así que la nota asegura que quedan a la espera del arrepentimiento público por parte del inculpado. Más adelante los obispos cambian de tono para dejar meridianamente establecido que los delitos son personales y no institucionales, que la Iglesia en su conjunto pidió perdón el año 2000 "por los silencios responsables y por la participación efectiva de muchos de sus hijos en tanto desencuentro político, en el atropello a las libertades, en la tortura".
Es cierto que la Iglesia ha dicho todo esto, pero parece imposible, por lo menos a los ojos de los familiares de las víctimas superar el trauma colectivo que significó en esos años, quedar huérfanos de un apoyo espiritual que tanta gente necesitaba, porque la mayoría de la Iglesia dio vuelta la cara a lo que sucedía o se comprometió directamente, como es este caso, con la represión. Esa es la historia y no ha sido superada, porque en la percepción popular cuando se realizan juicios de esta naturaleza los resultados se ven como la victoria o la derrota de una de las partes. La credibilidad de la reconciliación está rota aún, y no es para menos, la reconciliación - y es la propia enseñanza de la Iglesia - sólo es factible cuando existe de por medio el arrepentimiento del culpable, y todavía no es posible encontrar arrepentidos en Argentina.
"Los tiranos andan sueltos"
Lo que sí es cierto es que no se debe centrar únicamente la atención en este caso paradigmático sino ver el conjunto de las acusaciones que trasciende largamente los límites de la Iglesia Católica. Por lo demás la deseada reconciliación tampoco puede llegar mientras perdure en el país la feroz costumbre de hacer desaparecer a la gente, como es el doble caso de Jorge Julio López, albañil de profesión, hecho desaparecer en octubre de 1976 durante los primeros tiempos de la dictadura militar, y vuelto a desaparecer en plena democracia en septiembre del 2006. Las tiranía se ha marchado pero muchos tiranos andan sueltos.
*José Zepeda Varas, Director del Departamento Español de Radio Nederland Wereldomroep
Etiqueta: argentina, argentino, buenos aires, culpable, desaparecidos, dictadura, ex capellan, junta militar, la plata, sacerdote, sentencia, veredicto
Artículos relacionados:
- Condena a Von Wernich, sacerdote de la dictadura
- Juicio a Von Wernich
- El rol de la Iglesia Católica en la dictadura